Pronósticos de invierno
Experto descarta un “Niño Godzilla” y llama a moderar expectativas sobre las lluvias
La presencia del fenómeno de El Niño en las costas de Chile fue confirmada recientemente por organismos internacionales, abriendo expectativas sobre un posible aumento de las precipitaciones durante este invierno y la próxima temporada. Sin embargo, especialistas llaman a evitar interpretaciones simplistas sobre sus efectos.
Según explicó Pablo Sarricolea, académico de la Universidad de Chile e investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), la llegada de El Niño suele incrementar la probabilidad de lluvias en la zona centro y centro-sur del país, pero esto no implica que necesariamente se registren precipitaciones abundantes o que la crisis hídrica quede atrás.
“El Niño mueve la aguja hacia más lluvia, pero no garantiza lluvia”, sostuvo el especialista, quien precisó que la relación entre este fenómeno y las precipitaciones en Chile es probabilística y depende también de otros factores atmosféricos.
De acuerdo con la información difundida por la Universidad de Chile, existe una probabilidad significativa de que el evento se fortalezca hacia fines de año, aunque el académico descartó que ello signifique automáticamente un invierno extraordinariamente lluvioso. Además, llamó a dejar de lado conceptos como “El Niño Godzilla”, ya que no corresponden a categorías científicas y pueden generar expectativas erróneas.
Más lluvia no siempre significa más agua
Uno de los puntos que preocupa a los especialistas es que un aumento de las precipitaciones no necesariamente se traduce en una mayor disponibilidad de agua para consumo humano o riego.
Sarricolea explicó que El Niño puede elevar la denominada isoterma cero, provocando que parte de las precipitaciones que normalmente caen como nieve en la cordillera se transformen en lluvia. Esto podría reducir la acumulación de nieve, considerada una reserva estratégica para abastecer los caudales durante la primavera y el verano.
Asimismo, advirtió que las lluvias intensas podrían incrementar riesgos asociados a aluviones, anegamientos, remociones en masa y problemas de turbidez en los ríos, afectando incluso el suministro de agua potable en algunas zonas.
En ese contexto, el experto enfatizó que, tras más de una década de megasequía en la zona central de Chile, una temporada más lluviosa puede representar un alivio temporal, pero no una solución definitiva al déficit hídrico acumulado. Por ello, llamó a las autoridades y a la ciudadanía a mantenerse informados y prepararse ante posibles eventos meteorológicos intensos durante los próximos meses.