MUNDO

"Estamos botados": venezolanos denuncian abandono consular en Chile

Tras devastadores terremotos en su país, la comunidad venezolana en Chile enfrenta un grave desamparo oficial por la prolongada falta de consulado y atención.
sábado 27 de junio de 2026

La comunidad venezolana residente en Chile enfrenta una profunda desprotección y angustia, especialmente tras los recientes terremotos que azotaron su país de origen. Cerca de 700.000 venezolanos se encuentran sin un canal oficial para obtener información sobre desaparecidos o realizar trámites urgentes, debido al cierre de su consulado en Santiago.

El cierre del consulado, que ya suma dos años, se materializó tras la orden de retiro de todo el personal diplomático de Venezuela emitida por el entonces presidente Nicolás Maduro el 24 de julio de 2024 (as per source). Esta decisión fue una respuesta a las acusaciones de fraude electoral formuladas por Chile y gran parte de la comunidad internacional, afectando también a otros países de la región como Argentina y Perú.

Mientras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudían Venezuela, dejando hasta el momento 920 muertos, las puertas del antiguo consulado en la calle Bustos de Providencia seguían cerradas. Ante la falta de una voz oficial, la comunidad se ha volcado a redes sociales y centros comunitarios para buscar amparo y noticias.

“No hay ningún lugar oficial donde ir a buscar información. Toda la información la hemos tenido a través de familiares, de reposteos en redes, de poner fotos en Instagram”, afirmó a EFE Estefany González, originaria de uno de los estados afectados.

En este escenario, la autogestión ha sido clave. Dani Araujo, quien trabaja en la Municipalidad de Independencia —barrio con alta población venezolana—, ha dedicado las últimas 72 horas a organizar un centro de acopio y apoyo. Allí, compatriotas como Marian de Sousa llegan desesperados, sin noticias de sus seres queridos y temiendo lo peor: “Sabemos que el edificio donde viven está absolutamente colapsado”, relató a EFE.

Araujo enfatizó la necesidad de organización: “El Gobierno venezolano no ha tenido la capacidad de respuesta y muchísimo menos va a tener la capacidad de entregar información de manera expedita, por eso hay que organizarse desde acá y desde allá y cruzar información”. Los víveres, medicamentos y productos de higiene recolectados serán enviados a través de la Cancillería chilena, la vía más expedita actualmente.

Más al este de Santiago, Doris Velásquez ha transformado su restaurante, Papelón Sabroso, en otro centro de acopio. Con emoción, explicó que la distancia aumenta la impotencia, pero estas iniciativas les permiten sentirse más cerca. Uno de los mayores problemas es la imposibilidad de muchos para viajar a Venezuela para sepultar a sus familiares, debido a sus pasaportes caducados.

“No hay un consulado al que ir y decir: ‘mira, necesito de manera humanitaria llegar rápidamente a Venezuela porque no tengo pasaporte (...) No podemos ir a nuestro propio país, ¿te puedes imaginar eso?’”, manifestó Velásquez a EFE.

Ante esta realidad, la plataforma Comando por Venezuela ha solicitado oficialmente un corredor humanitario para aquellos venezolanos sin pasaporte vigente que necesitan viajar con urgencia. Aunque el Gobierno venezolano habilitó una plataforma digital y permitió el retiro de pasaportes en Caracas, muchos se sienten atrapados en Chile.

Alexander Maita, coordinador en Chile del movimiento de la opositora María Corina Machado, destacó a EFE que antes del cierre ya era difícil renovar documentos, y ahora es prácticamente imposible. La única alternativa es viajar a Uruguay, donde se encuentra el consulado venezolano más cercano, una opción inviable para muchos por su alto costo.

Estefany González, por ejemplo, podría viajar con su cédula de identidad chilena a Montevideo, pero reconoce que no cuenta con los recursos necesarios: “No todos tenemos la posibilidad de ir de un día para otro a otro país. La situación es crítica”, lamentó. La comunidad espera que las autoridades chilenas e internacionales puedan interceder para mitigar la grave crisis que enfrentan.