ECONOMÍA

"De promotora a empresaria": la pyme de agua premium que nació en Valparaíso

Desde Valparaíso, Carol Cubillos transformó sus inicios como promotora en un exitoso emprendimiento de agua premium personalizada, ADN-X.
sábado 27 de junio de 2026

Desde el cerro Los Placeres, en Valparaíso, Carol Cubillos forjó una trayectoria que la llevó de vendedora a liderar ADN-X, su marca de agua premium personalizada. La empresaria recuerda su adolescencia marcada por las dificultades económicas, una realidad que la impulsó a buscar la independencia.

En su hogar, la resiliencia era una constante. “Costaba juntar las lucas y como mi mamá era separada, yo siempre la vi trabajando”, contó a BioBioChile. De su madre, Cubillos heredó una filosofía clave: “Siempre me decía que tenía que ser independiente”. Esta inquietud temprana la llevó a aprovechar cada oportunidad, destacando en el colegio y en actividades extraprogramáticas.

A los 16 años, la necesidad de financiar su gira de estudios al Observatorio Alma, en el desierto de Atacama, fue el catalizador de su primer emprendimiento. Carol comenzó vendiendo maquillaje entre sus compañeras del Liceo Nº 2 de Niñas de Valparaíso, aprovechando sus viajes a Santiago para comprar los cosméticos.

Al no ser suficiente, complementó sus ingresos vendiendo libros en la Feria de Antigüedades de Valparaíso. Esta experiencia temprana consolidó su deseo de autonomía económica. “marcó mis ganas de ser independiente, de que yo podía tener mi plata”, afirma. Por ello, tras salir de la educación media, trabajar como promotora le resultó “fácil”.

El rol de promotora fue su entrada al mundo laboral, dado que la situación familiar no le permitía costear una carrera universitaria. “Yo trabajé mucho tiempo de promotora, para después pasarme a supervisora”, recuerda. En la empresa de marketing, ascendió a encargada de la coordinación de campañas en la quinta región, una labor que la obligaba a gestionar rutas y material sin vehículo propio.

El marketing lo aprendí haciendo en un momento donde no existían las redes sociales”, reveló Cubillos, destacando su capacidad autodidacta. Sin embargo, un revés de salud —una severa pancreatitis— frenó su intento de independizarse en el rubro de alimentos naturales, obligándola a empezar de cero.

Junto a su hermano Fabrizio, Carol se volcó al sector de las bebidas naturales, participando en ferias de emprendimiento. Fue en esta etapa donde descubrió los ecosistemas de apoyo al emprendedor, como los Cowork y Hubs en Santiago, a los que llama “escuelas que te enseñan a cómo manejar tu negocio”.

Gracias a este conocimiento, la empresaria pudo “postular a todos los fondos que habían”, sentando las bases de ADN-X. La idea del agua premium sin gas tomó forma con una botella diseñada por su hermano hace 12 años, cuya particular forma inspiró el nombre.

Inicialmente, vendían el producto “a la gente del barrio”. Luego, Carol aprovechó sus contactos como productora de eventos para introducir ADN-X en distintos espacios, primero regalando el agua y luego ofreciendo personalización a otras marcas. “Nosotros no somos como la CCU, estamos a millones de años de serlo. Pero si innovamos en el servicio de personalizar aguas”, concluye sobre su ventaja competitiva.