Sergio Gahona, Senador de la República

“Chile tiene una oportunidad histórica de liderar la gobernanza oceánica Global”

Tras su participación en la 11ª Conferencia Our Ocean, el senador analiza la candidatura de Chile para albergar el Secretariado del Tratado BBNJ, el fortalecimiento de la protección marina y las oportunidades que este liderazgo internacional representa para el desarrollo sostenible del país y de la Región de Coquimbo.
El Senador junto al exvicepresidente de Estados Unidos, John Kerry, planteándole que Chile puede y debe proyectarse como una potencia oceánica responsable, capaz de combinar conservación, ciencia, desarrollo económico y presencia internacional.
El Senador junto al exvicepresidente de Estados Unidos, John Kerry, planteándole que Chile puede y debe proyectarse como una potencia oceánica responsable, capaz de combinar conservación, ciencia, desarrollo económico y presencia internacional.
domingo 28 de junio de 2026

Los océanos no solo son una herramienta para la conservación ambiental, sino también una fuente de desarrollo, empleo, investigación e innovación para zonas costeras como la región de Coquimbo, su protección se ha convertido en uno de los grandes desafíos globales del siglo XXI. En este contexto, Chile busca consolidar el liderazgo que ha construido durante décadas en materia de conservación marina y gobernanza oceánica.

Tras su participación en la Conferencia Our Ocean, el Senador Sergio Gahona, analiza las oportunidades que enfrenta el país para proyectar su vocación marítima al mundo, impulsar la candidatura al Secretariado del Tratado BBNJ y fortalecer una agenda que vincula ciencia, desarrollo económico y protección ambiental como pilares estratégicos para el futuro nacional.

Además, releva el rol estratégico que cumple la Universidad Católica del Norte, desde la pesca y la actividad portuaria hasta la ciencia y la educación superior, plantea que la vocación oceánica de Chile representa una oportunidad concreta para impulsar el crecimiento y proyectar a la región de Coquimbo como un polo estratégico del Pacífico Sur.

-Usted sostuvo una reunión con el exvicepresidente de Estados unidos, John Kerry, durante la Conferencia Our Ocean. ¿Qué relevancia tuvo este encuentro?

“Fue una reunión muy significativa para intercambiar visiones sobre los desafíos globales de conservación marina, acción climática y gobernanza de los océanos. John Kerry ha sido una de las figuras más influyentes en la promoción de la protección de los océanos a nivel internacional, por lo que dialogar sobre el rol que puede desempeñar Chile en esta agenda constituye también un reconocimiento a la trayectoria que nuestro país ha construido durante décadas”.

- ¿Conversaron sobre la candidatura de Chile para albergar el Secretariado General del Tratado BBNJ?

“Sí. Abordamos la importancia estratégica que tendría para Chile convertirse en sede del Secretariado del Acuerdo sobre Biodiversidad Marina en Áreas Fuera de la Jurisdicción Nacional, conocido como BBNJ o tratado de Alta Mar. Nuestro país reúne condiciones excepcionales: una profunda vocación oceánica, una sólida institucionalidad ambiental, liderazgo reconocido en conservación marina y una ubicación privilegiada en el Pacífico Sur.

Albergar este organismo internacional sería un reconocimiento al compromiso histórico de Chile con la protección de los océanos y fortalecería nuestro papel como puente entre América Latina, Oceanía y la comunidad internacional. Además, permitiría proyectar a Chile como un centro global para la cooperación científica, la diplomacia ambiental y la gobernanza oceánica”.

- ¿Por qué es tan importante este tratado?

“Porque representa el mayor avance de las últimas décadas para la protección de la biodiversidad marina en alta mar. Estamos hablando de ecosistemas que forman parte del patrimonio común de la humanidad y cuya conservación exige cooperación internacional, ciencia y gobernanza moderna. Chile fue uno de los países que impulsó este proceso y hoy tiene la oportunidad de seguir liderando su implementación”.

-¿Qué importancia tiene la decisión de avanzar en la ampliación del área marina protegida de Juan Fernández?

“Es una señal clara de coherencia entre nuestros compromisos internacionales y nuestras acciones concretas. Juan Fernández alberga ecosistemas únicos y especies endémicas de enorme valor para la ciencia y la conservación. Avanzar en su protección significa resguardar un patrimonio natural irremplazable para las futuras generaciones y consolidar el liderazgo de Chile en materia de conservación marina basada en evidencia científica. Por supuesto esto tiene que ser compatible con la actividad productiva entorno a la pesca artesanal e industrial”.

-¿Cuál es el aporte del área marina protegida de Rapa Nui en esta estrategia?

“Rapa Nui es uno de los ejemplos más destacados de conservación marina a nivel mundial. Su área marina protegida demuestra que es posible combinar protección efectiva de los ecosistemas, conocimiento ancestral y participación activa de las comunidades locales. Es una experiencia que ha posicionado a Chile como referente internacional y que hoy sirve de inspiración para nuevas iniciativas de conservación en distintas partes del mundo”.

-Algunos sostienen que una mayor protección de los océanos podría limitar actividades económicas estratégicas para Chile. ¿Cómo responde a esa preocupación?

“Creo que esa es una falsa disyuntiva. La protección y conservación de los océanos no son incompatibles con el desarrollo económico; por el contrario, son una condición indispensable para que ese desarrollo sea sostenible en el tiempo.

Chile es una nación marítima. Nuestra economía depende en gran medida de actividades vinculadas al océano, como la pesca artesanal e industrial, la acuicultura, los puertos, el transporte marítimo, el turismo y el comercio internacional. Todas ellas requieren ecosistemas saludables y resilientes para prosperar.

La evidencia científica demuestra que áreas marinas protegidas bien diseñadas contribuyen a la recuperación de especies, fortalecen la biodiversidad y generan beneficios económicos de largo plazo para las comunidades costeras. Nuestro desafío no es elegir entre conservación o desarrollo. El verdadero desafío es construir un modelo que permita compatibilizar crecimiento económico, protección ambiental y bienestar social.

De hecho, el liderazgo internacional que hoy exhibe Chile en materia de protección marina fortalece nuestra imagen como nación comprometida con la sostenibilidad, generando oportunidades en inversión, innovación, investigación científica y desarrollo de nuevas economías vinculadas al mar”.

 

APOYO Y RESPALDO REGIONAL

-¿Qué papel juega la ciencia chilena en este liderazgo internacional?

“Un papel fundamental. Chile no podría aspirar a liderar la gobernanza oceánica global sin el aporte de sus universidades y centros de investigación. Quiero destacar especialmente el trabajo que realiza la Universidad Católica del Norte desde su sede de Coquimbo, que se ha consolidado como el principal polo de investigación marina del país.

Sus investigadores han contribuido de manera decisiva al conocimiento de la biodiversidad marina, la oceanografía, la acuicultura sostenible y los efectos del cambio climático sobre nuestros océanos. Ese conocimiento ha permitido respaldar con evidencia científica decisiones de política pública y fortalecer la posición internacional de Chile en materias de conservación marina y economía azul.

La candidatura al Secretariado del BBNJ, la ampliación de áreas marinas protegidas y el liderazgo que ejercemos en el Pacífico tienen detrás una comunidad científica de excelencia. La Universidad Católica del Norte demuestra que desde las regiones es posible generar conocimiento de clase mundial y contribuir a los grandes desafíos globales”.

-Senador, ¿ha tenido la oportunidad de conversar estos temas con el Presidente José Antonio Kast?

“Sí, he tenido la oportunidad de abordar estas materias con el Presidente José Antonio Kast y puedo señalar que he encontrado una muy buena disposición y receptividad. Existe plena conciencia respecto de la importancia estratégica que tienen los océanos para el futuro de Chile y del valor que representa consolidar el liderazgo internacional que nuestro país ha construido durante las últimas décadas.

He planteado la relevancia de respaldar la candidatura de Chile para albergar el Secretariado del BBNJ, continuar fortaleciendo nuestra red de áreas marinas protegidas y seguir impulsando la investigación científica marina como un eje central para la economía azul y el desarrollo sostenible del país.

Lo que he percibido es una visión compartida respecto de que Chile debe proyectarse como una potencia oceánica responsable, capaz de combinar conservación, ciencia, desarrollo económico y presencia internacional. Valoro positivamente las conversaciones sostenidas y confío en que estas materias seguirán ocupando un lugar prioritario dentro de la agenda nacional”.

- ¿Cuál es el mensaje que Chile está entregando hoy al mundo?

“Que somos un país oceánico y que entendemos que el futuro de los océanos está estrechamente ligado al bienestar de las personas, la seguridad alimentaria, la acción climática y el desarrollo sostenible. Chile quiere ser parte de las soluciones globales.

La candidatura al Secretariado del BBNJ, el fortalecimiento de la protección de Juan Fernández, el ejemplo de Rapa Nui, el aporte de nuestra comunidad científica, el desarrollo de la pesca artesanal e industrial sostenibles y el compromiso de nuestras instituciones demuestran que estamos preparados para asumir un rol de liderazgo en la conservación y gobernanza de los océanos del siglo XXI.

La protección de los océanos debe transformarse en una verdadera política de Estado. Es una responsabilidad con las futuras generaciones, pero también una oportunidad histórica para que Chile proyecte al mundo su vocación por la economía azul, la ciencia y el medio ambiente”.

 

“La protección de los océanos debe transformarse en una verdadera política de Estado”