Campamentos, comunidades rurales y ocupaciones ilegales

La Varilla: radiografía del territorio que desafía al Estado

Más de una década de crecimiento transformó al sector ubicado en las inmediaciones del cementerio de Las Compañías en uno de los puntos más complejos de La Serena. Lo que comenzó como un terreno fiscal de uso agrícola hoy reúne familias con arriendos regularizados, campamentos y ocupaciones ilegales, un escenario que llevó al municipio a solicitar una intervención del Gobierno y de las policías.
La Varilla dejó hace años de ser un solo campamento y hoy reúne diversas realidades habitacionales en un mismo territorio. (FOTO: Cristian Silva).
La Varilla dejó hace años de ser un solo campamento y hoy reúne diversas realidades habitacionales en un mismo territorio. (FOTO: Cristian Silva).
sábado 27 de junio de 2026

"La Varilla dejó de ser un problema exclusivamente comunal". Con estas palabras, la alcaldesa de La Serena, Daniela Norambuena, resumió el escenario que enfrenta hoy uno de los asentamientos más grandes de la comuna.

Mientras el municipio solicita una intervención del Gobierno y de las policías, Carabineros plantea la necesidad de un trabajo multisectorial y Bienes Nacionales reconoce que en el sector conviven familias con realidades completamente distintas. Sin embargo, para entender cómo este asentamiento, ubicado en las inmediaciones del cementerio de Las Compañías, llegó a convertirse en uno de los principales desafíos urbanos, sociales y de seguridad de La Serena, es necesario retroceder más de una década.

DE TERRENOS AGRÍCOLAS A UN ASENTAMIENTO 

Mucho antes de que La Varilla apareciera en la agenda pública por hechos policiales o por el crecimiento de los campamentos, el sector estaba conformado principalmente por terrenos fiscales administrados por Bienes Nacionales.

En esos predios se desarrollaban actividades agrícolas y pequeños emprendimientos familiares. Sin embargo, de manera paralela comenzaron a instalarse ocupaciones irregulares, principalmente en los terrenos cercanos al Cementerio de Las Compañías.

Pedro Valencia, exdelegado municipal de Las Compañías entre 2005 y 2012, recuerda que durante esos años las ocupaciones eran retiradas antes de que lograran consolidarse.

"Nunca permitimos que se instalaran personas en el lugar. De hecho, siempre estábamos limpiando y, si alguien se estaba como instalando, le sacábamos las construcciones que estaban haciendo y eso estaba controlado", afirma a Diario El Día. 

Pero cuando regresó al cargo en 2017, el panorama era completamente distinto. "Cuando volví estaba todo ocupado. Había un crecimiento enorme; el campamento ya tenía calles, organización, sede y se le estaba entregando agua potable", recuerda.

UNA EXPANSIÓN QUE NO DEJÓ DE CRECER

Con el paso de los años, el asentamiento continuó expandiéndose. Según Valencia, durante la pandemia el crecimiento fue aún mayor, especialmente con la llegada de nuevas familias, lo que obligó al municipio a asumir labores como la distribución de agua potable y el retiro de basura por razones sanitarias. "Nunca el municipio hizo caminos o construyó infraestructura para consolidar el campamento. Lo que se hizo fue responder a una necesidad de salud pública", sostiene.

A juicio del exdelegado municipal, uno de los factores que permitió el crecimiento del asentamiento fue la falta de intervención temprana sobre los terrenos fiscales. "Si uno tuviera que encontrar un responsable, es el dueño del terreno. Bienes Nacionales debería haberse hecho cargo cuando la gente comenzó a instalarse y nunca lo hizo", sostiene, agregando que con el paso de los años el municipio terminó asumiendo tareas como la entrega de agua potable y el retiro de basura por razones sanitarias.

Respecto a una eventual solución, Valencia advierte que el problema no puede abordarse únicamente desde la seguridad o un eventual desalojo. "Hay que abordarlo como un tema social. Hay muchas familias que llevan años viviendo ahí y no basta con sacar a una familia si después otra ocupa el mismo terreno", afirma. En esa línea, plantea que cualquier intervención debe considerar el trabajo con los dirigentes y las familias del sector, evitando que los terrenos vuelvan a ser ocupados una vez que sean desocupados.

LAS CIFRAS QUE AÚN NO COINCIDEN

Determinar cuántas personas viven actualmente en La Varilla sigue siendo uno de los principales desafíos.

La Unidad de Asentamientos Precarios del Serviu informó que el último catastro disponible corresponde a 2022, cuando se contabilizaron 261 familias, equivalentes a 475 personas. Desde el servicio precisaron a Diario El Día que no existe una actualización posterior.

La cifra contrasta con el catastro más reciente de Bienes Nacionales, que estima que actualmente viven más de 800 personas en el sector. "Existen personas que han normalizado su situación a través de arriendos productivos, enfocados en la actividad agrícola y con sus pequeños emprendimientos apoyados por instituciones como Indap", explicó la seremi de Bienes Nacionales, Gloria Paredes, a nuestro medio. 

Desde Carabineros también reconocen la dificultad para establecer un número definitivo. "Ese sector nunca ha sido censado en su totalidad", señala el comisario de la Sexta Comisaría de Las Compañías, capitán Richard Martínez, quien atribuye esa dificultad al crecimiento sostenido que ha experimentado el asentamiento durante los últimos años.

UN TERRITORIO CON DISTINTAS REALIDADES

Aunque habitualmente se habla de La Varilla como un solo campamento, las autoridades coinciden en que el sector reúne distintas realidades.

En el lugar conviven familias con arriendos productivos regularizados por Bienes Nacionales, pequeños agricultores, campamentos conformados por familias que esperan una solución habitacional y ocupaciones ilegales que se han ido consolidando con el paso del tiempo.

Esa diversidad explica la complejidad de cualquier intervención y obliga a diferenciar la situación de quienes cuentan con algún grado de regularización respecto de quienes ocupan terrenos fiscales de manera ilegal.

De acuerdo con el Catastro Nacional de Campamentos 2024-2025 de TECHO-Chile, el sector está compuesto por ocho campamentos colindantes: Doña María, El Triunfo, Los Ciruelos, Camino La Esperanza, Lomas de Esperanza (Macrocampamento La Varilla), Quebrada Desierto Florido, Lugares que Hablan y Cerro La Varilla.

En conjunto reúnen 682 familias, equivalentes a 1.733 personas, entre ellas 177 adultos mayores y 327 niños, niñas y adolescentes menores de 14 años.

A ello se suman comunidades rurales emplazadas en el mismo sector como Altos del Copao-Proyectos de Vida, Rincón de La Varilla, Varilla III, Los Pimientos y Buenaventura. Aunque suelen ser confundidas con los campamentos por su cercanía geográfica, corresponden a una realidad distinta, ya que reúnen familias que mantienen arriendos con Bienes Nacionales, son propietarias de sus terrenos o se encuentran en procesos de regularización.

UNA RESPUESTA QUE REQUIERE AL ESTADO

La preocupación expresada por el municipio también encuentra eco en otras instituciones.

Desde Carabineros aseguran a Diario El Día que actualmente se desarrollan patrullajes preventivos, controles estratégicos y operativos conjuntos con unidades especializadas y el municipio. "Ni la municipalidad, ni Carabineros, ni Techo, ni el Serviu pueden solos. Hay que hacerlo de forma conjunta", sostiene el capitán Richard Martínez.

Una visión similar expresó el seremi de Gobierno, Darwin Cortés, quien, calificó la situación como "un problema multifactorial y de larga data".

La autoridad aseguró que desde marzo se han coordinado acciones entre la Delegación Presidencial, la Seremi de Seguridad Pública, Carabineros, la PDI, el Ministerio Público y otros servicios públicos. "Nuestro compromiso es claro: recuperar la tranquilidad de las familias y asegurar una presencia efectiva del Estado en el territorio", indicó.

Diario El Día consultó a la Municipalidad de La Serena sobre el catastro actualizado del sector y el plan de erradicación anunciado por la alcaldesa Daniela Norambuena, especialmente respecto del eventual destino de las familias que habitan La Varilla y los plazos contemplados para una intervención de estas características. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición el municipio no había entregado una respuesta.

Dato

De acuerdo con el Catastro Nacional de Campamentos 2024-2025 de TECHO-Chile, el sector está compuesto por ocho campamentos colindantes: Doña María, El Triunfo, Los Ciruelos, Camino La Esperanza, Lomas de Esperanza (Macrocampamento La Varilla), Quebrada Desierto Florido, Lugares que Hablan y Cerro La Varilla.

En conjunto reúnen 682 familias, equivalentes a 1.733 personas, entre ellas 177 adultos mayores y 327 niños, niñas y adolescentes menores de 14 años.

A ello se suman comunidades rurales emplazadas en el mismo sector como Altos del Copao-Proyectos de Vida, Rincón de La Varilla, Varilla III, Los Pimientos y Buenaventura. Aunque suelen ser confundidas con los campamentos por su cercanía geográfica, corresponden a una realidad distinta, ya que reúnen familias que mantienen arriendos con Bienes Nacionales, son propietarias de sus terrenos o se encuentran en procesos de regularización.