En emotiva ceremonia

Ovallino Marcelo Zeballos fue ordenado sacerdote en España

El joven de 39 años, perteneciente a la parroquia San Vicente Ferrer, recibió el sacramento del Orden junto a otros dos diáconos en la Catedral de Huelva, España. La emotiva ceremonia estuvo marcada por un especial mensaje de apoyo a su madre, quien resultó gravemente herida tras viajar para acompañarlo en este importante momento de su vida.
Marcelo Andrés Zeballos Villegas recibió el sacramento del Orden en la Catedral Nuestra Señora de La Merced de Huelva, iniciando oficialmente su ministerio sacerdotal en España.
Marcelo Andrés Zeballos Villegas recibió el sacramento del Orden en la Catedral Nuestra Señora de La Merced de Huelva, iniciando oficialmente su ministerio sacerdotal en España.
sábado 27 de junio de 2026

Un importante hito en su vida de fe y vocación vivió este viernes el ovallino Marcelo Andrés Zeballos Villegas, quien fue ordenado sacerdote de la Iglesia Católica durante una solemne ceremonia realizada en la Catedral Nuestra Señora de La Merced de Huelva, en el sur de España.

La eucaristía fue presidida por el obispo de la Diócesis de Huelva, monseñor Santiago Gómez Sierra, y contó con la participación de más de sesenta sacerdotes, además de cientos de fieles, familiares y amigos que acompañaron este significativo momento. Junto a Marcelo Zeballos también fueron ordenados sacerdotes los diáconos españoles Ángel Fábregas y Manuel Higueras.

Oriundo de Ovalle y perteneciente a la parroquia San Vicente Ferrer, Marcelo Zeballos, de 39 años, ejercerá su ministerio sacerdotal en la Diócesis de Huelva, donde quedó incardinado tras completar su proceso de formación.

UN CAMINO DE VOCACIÓN

Tras recibir la ordenación sacerdotal, el nuevo presbítero expresó su gratitud hacia quienes lo acompañaron durante su proceso vocacional, dedicando palabras de reconocimiento a su familia, formadores y autoridades eclesiásticas.

En ese sentido, agradeció especialmente a sus padres, Héctor Eduardo Zeballos y María Angélica Villegas; a sus hermanos; al obispo de Huelva, monseñor Santiago Gómez Sierra, por la confianza depositada en él; al arzobispo de La Serena, monseñor René Rebolledo Salinas, y a todas las personas que, durante estos años, lo apoyaron con su oración, amistad y cercanía.

Durante la homilía, monseñor Santiago Gómez destacó el valor de las nuevas vocaciones sacerdotales y recordó que el ministerio presbiteral constituye un servicio sustentado en la gracia de Dios y vivido en comunión con toda la Iglesia.

Asimismo, llamó a los nuevos sacerdotes a ejercer su misión con humildad, cercanía y espíritu de servicio, alejados del protagonismo y comprometidos con el anuncio del Evangelio, la celebración de los sacramentos y el acompañamiento de las personas, especialmente de quienes más lo necesitan.

UN MOMENTO MARCADO POR LA EMOCIÓN

Uno de los momentos más emotivos de la celebración se vivió al término de la ceremonia, cuando el obispo de Huelva pidió oraciones por las víctimas del reciente terremoto ocurrido en Venezuela y dedicó unas sentidas palabras a la madre del sacerdote ovallino.

La mujer resultó gravemente herida en un accidente ocurrido tras su llegada a España, país al que había viajado para acompañar a su hijo en uno de los momentos más importantes de su vida. En nombre de toda la Iglesia de Huelva, monseñor Gómez expresó su cercanía a la familia y elevó una oración por su pronta recuperación.

Las celebraciones continuaron durante la tarde con la primera misa presidida por el ahora padre Marcelo Zeballos en la Iglesia Mayor de San Pedro de Huelva. La eucaristía fue concelebrada por sacerdotes de distintas diócesis de España y Chile, y concluyó con la lectura de un saludo especial enviado por el papa León XIV, lo que añadió un nuevo momento de emoción a una jornada histórica para el sacerdote ovallino y para todos quienes lo acompañaron en este trascendental paso de su vocación.