LAURA LANDAETA, PERIODISTA

“Yo creo que hay muchos 'Hermosillas' en el país”

Conocida por meterse en el "laberinto" de la corrupción más poderosa de Chile, la periodista no esquiva ningún tema. En una conversación franca, la escritora analiza el duopolio de los medios chilenos, desmiente que el periodismo de investigación esté en deuda con la ciudadanía y adelanta nuevos e impactantes antecedentes sobre el estallido social.
Laura Landaeta, periodista de investigación. (Foto: Cedida)
Laura Landaeta, periodista de investigación. (Foto: Cedida)
viernes 03 de julio de 2026

Sin filtros y con la agudeza que la caracteriza, la periodista de investigación Laura Landaeta desmenuza la compleja realidad de los medios de comunicación y las redes de corrupción en Chile.

Autora de reveladores libros que han incomodado a las esferas del espectáculo y la política —desde Mario Kreutzberger hasta las redes del "Caso Hermosilla"—, Landaeta aborda en esta entrevista con El Día, el panorama del periodismo actual, la urgencia de una ley de prensa robusta y los altos costos personales de revelar los secretos del poder.

-¿Cuál es la visión que tiene del periodismo actual?

“Es amplia la pregunta si tú me preguntas por la visión que tengo de los medios de comunicación, en particular de los medios de comunicación que están en manos de la derecha. Eso significa que tienes poca capacidad de análisis, de investigación, de denuncia, que muchas veces incluso funciona lamentablemente encubriendo y esto tiene que ver con un tema de poder económico más que cualquier otra cosa.

En Chile falta una ley de prensa que permita más libertades para los periodistas. De hecho, ahora se están discutiendo leyes que, en vez de permitir libertades, se estaría eventualmente coartando nuestro derecho a informar. Entonces, el panorama del periodismo en Chile hoy día está bien desolador y muy en contra de lo que es la evolución que ha tenido la transparencia, la libertad de expresión a nivel mundial”.

-¿Pasa por el duopolio que hay?

“Claro, totalmente. Y no solo duopolio, porque tenemos un duopolio en televisión, tenemos un duopolio en medios de comunicación escritos a nivel nacional, pero en los medios locales también es súper difícil que aparezcan medios diferentes, disruptivos o que sean de investigación, de periodismo más profundo, más de análisis, más de crítica y, cuando aparecen, también están condenados a desaparecer o a bajar sus estándares de calidad porque no tienen apoyo financiero, no los apoya nadie y sostener un medio de comunicación es extremadamente difícil.

Vemos cómo estuvo en crisis el The Clínic que se tuvo que vender, cómo está en crisis permanente El Mostrador, Interferencia, El Ciudadano, Ciper pidiendo plata y se supone que es un medio tan respetado que no debería andar haciendo colectas para pagar los sueldos”.

-¿Cree que hay una deuda de los periodistas en temas de investigación?

“Yo creo que hay una deuda de la ciudadanía en leer y reconocer a los periodistas de investigación, porque si yo pregunto cuántos periodistas de investigación hay hoy día, probablemente, en general, la gente me podría contestar los mismos de siempre.

Personas que llevan muchos años sin hacer una investigación, pero que son igualmente valorables como Patricia Politzer, como fue en su momento Pepe Carrasco. También esta señora que se ganó el premio ahora hace poco - a mí no me gusta para nada ella, pero bueno - Mónica González, etcétera. Entonces, la gente se tiende a quedar con esos nombres, pero cuando uno revisa en la región, por ejemplo, ustedes tienen un exconcejal que trabaja en una radio que ha hecho sendas denuncias, seguimientos en Contraloría por falta de transparencia en algunas administraciones, tanto en La Serena como en Coquimbo. En Concepción, por ejemplo, hay un medio de comunicación alternativo también.

Acabamos de ver el fallo emblemático que salió a favor de Mauricio Weibel por la corrupción institucional del Ejército que llega a meterse en su teléfono a hacer seguimientos totalmente ilegítimos y arbitrarios en contra de él solo por estar investigándolos. Entonces, yo no creo que el periodismo de investigación esté en deuda, yo creo que lo que falta es una ley robusta que lo proteja y además un compromiso de la ciudadanía también a seguirlo, a conocerlo, a leerlo, apoyarlo”.

-¿Qué la lleva a escribir libros? ¿Qué la motiva hacer ese tipo de investigaciones?

“Todos los libros que yo he hecho, desde los más básicos que fueron los dos primeros que hice sobre Mario Kreutzberger y Cecilia Boloco son libros de investigación. A Cecilia Boloco la investigué porque se iba a casar con un expresidente corrupto de Argentina y develé el plan que tenían para llegar a gobernar Argentina. Yo hablo de la época de Carlos Menem.

De Mario Kreutzberger hablé de sus múltiples escándalos con mujeres, hablé de las opacidades de la Teletón, con entrevistas, con personas hablando, con un periodismo de investigación y de ahí en adelante he ido haciendo un camino bien involuntario, como que la vida me lleva a ir tomando ciertas investigaciones que se han ido volviendo cada vez más económicas y cada vez más políticas. Y ya mi último libro 'El Laberinto del Fraude', donde derechamente me metí con la corrupción poderosa y más asquerosa de este país”.

-Pero usted también se introdujo en el estallido social que ha sido un tema en el país.

“Sí, totalmente, bastante complicado. Me metí en el estallido social con Víctor Herrero, un gran periodista que además había escrito la biografía de Agustín Edwards y la de Violeta Parra.

Llegamos incluso a entrevistar a funcionarios sindicales del metro que nos aseguraron que al menos en dos estaciones de Metro durante el estallido los incendios los provocaron carabineros y, de hecho, en este libro, en el 'Laberinto del Fraude', hay una parte especial dedicada a Andrés Chadwick, que es uno de los personajes que está en la portada”.

-¿Uno de los "intocables" diría usted?

“Sí, totalmente intocable. Ahora acabo de hacer una entrevista que va a ser bien decidora porque va a entregar nuevos antecedentes sobre la quema de otras instituciones y no solamente del Metro. Y esta vez las denuncias vienen desde los mismos carabineros.

Entonces, lo que no nos tomaron en cuenta con el libro del estallido social ya deberían hacerlo después de mi segunda parte, porque 'El Laberinto del Fraude' tiene tres partes, son tres libros”.

-¿Cree que hay otros "Hermosillas" en el país?

“Yo creo que hay muchos 'Hermosillas'. Hay muchas personas que hacen lo que hace Luis Hermosilla. Lo que pasa que él es el más vistoso. Hay otras personas que lo hacen desde el ámbito del lobby, desde la pesca, por ejemplo, desde el retail, desde la banca.

Hermosilla no es un sujeto aislado, es una persona que está dentro de una estructura de corrupción que funciona como ecosistema. Chadwick está en un escalafón más alto. Es como el segundo a bordo en esta estrategia y en ese segundo plano hay muchas personas que toman muchas decisiones y que parecen ser personas importantes y que se mantienen en secreto”.

-¿Cuáles son los costos que ha tenido por este tipo de investigaciones?

“Varios, pero hoy día cuento con la fortuna de trabajar en un municipio con un alcalde respetuoso, que valora mi trabajo, criterioso y pensamos diferente. Él es de derecha, yo soy de izquierda, pero al alero de su confianza, he podido generar proyectos de trabajo muy atractivos en la comuna de La Florida, que es donde trabajo.

Además me he sentido respaldada en todo momento porque finalmente yo siempre lo digo: 'yo soy una persona media rara, yo soy autista, a veces soy súper cortante, no siempre soy muy atinada, pero yo siempre le digo a todo el mundo que mi trabajo hable por mí'. Y la persona que hoy día tengo de jefe lo ha entendido tan bien que me ha dado todas las garantías días para poder desarrollar este trabajo.

Pero antes de eso, pues lo pasé pésimo. Hace años, por ejemplo, estuve haciendo Uber, porque nadie me podía contratar".

-¿Es efectivo que cuando usted trató de hablar con Mario Kreuzberger, él la desalojó del vehículo?

“Eso no fue en el contexto de mi libro. Yo trabajaba en la revista Qué Pasa y Cristian Bofill era el director y él nos mandó a mí y a una fotógrafa, Mabel, a entrevistar a este señor. Y yo había escrito junto a una gran periodista que se llama Sonia Lira un reportaje que hablaba del abuso sexual que había cometido Mario Kreuzberger en Estados Unidos con una modelo mexicana y que llegó a un acuerdo millonario para que esto no prosperara en el tribunal.

Entonces, obviamente Kreuzberger estaba indignado con nosotros. Llegamos a verlo a la Teletón, nos hicieron esperar mucho tiempo, muchas horas y cuando me dice, ‘sí, te voy a dar la entrevista, te la doy en mi auto. Me tienes que acompañar al sur porque yo tengo una comida cerca de Rancagua en una parcela y te devuelvo con el chofer a tí ya la fotógrafa después de la entrevista’. Y fuimos.

Y claro, cuando íbamos arriba del auto el señor se me pone casi encima y me dice, ‘así que tú eres la 'CTM' que escribió de mí’. Y yo casi me morí. Al principio, me asusté mucho porque, imagínate, veníamos saliendo de una dictadura, cierra los pestillos del auto y nos lleva. Yo dije, 'chuta, qué peligroso'. Y finalmente, después de que me insultó un rato, no me dio la entrevista y nos dijo que nos bajáramos”.