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Un viaje al 2007: cuando el Faro Monumental fue el escenario de "Rojo"
El verano de 2007 quedó grabado en la memoria de miles de serenenses. En una época en que la televisión abierta dominaba el entretenimiento familiar, el fenómeno de "Rojo, Fama Contrafama" eligió a La Serena como escenario de sus transmisiones estivales, transformando el sector del Faro Monumental en un verdadero punto de encuentro para fanáticos de todas las edades.
Cada tarde, el imponente escenario instalado frente a la playa reunía a más de 10 mil personas que llegaban para cantar, bailar y compartir con los integrantes del popular "Clan Rojo", mientras el programa era conducido por Rafael Araneda.
El elenco estaba integrado por algunas de las figuras juveniles más populares de la televisión chilena de la época, entre ellas Leandro Martínez, María Isabel Sobarzo, Juan David Rodríguez, Leticia Zamorano, Yamna Lobos, Maura Rivera, Rodrigo Díaz y Pablo Vargas, quienes cada jornada ofrecían presentaciones en vivo y compartían con el público serenense.
Entre quienes también participaron de aquellas jornadas estaba una joven Monserrat Bustamante, quien años más tarde alcanzaría reconocimiento internacional bajo el nombre artístico de Mon Laferte. En ese entonces, la cantante interpretaba éxitos de artistas como Myriam Hernández, Cecilia y Thalía, sin imaginar que poco después emprendería rumbo a México para iniciar una carrera que la convertiría en una de las voces chilenas más reconocidas del mundo.
El paso de "Rojo" por La Serena formó parte de una estrategia que, durante varios veranos, llevó el programa a distintas playas del país, acercando la televisión al público y convirtiendo sus transmisiones en verdaderos espectáculos masivos. En enero de 2007, incluso las galas finales de las competencias de canto y baile se realizaron desde la capital regional, consolidando a la ciudad como uno de los principales escenarios del espacio televisivo durante esa temporada.
A casi dos décadas de aquellas jornadas, las imágenes siguen despertando nostalgia entre quienes asistieron al Faro Monumental para ver de cerca a sus artistas favoritos. Las largas filas, los gritos del público, las coreografías y las presentaciones en vivo forman parte de un recuerdo imborrable de un verano en que La Serena se convirtió, por algunas semanas, en el epicentro del espectáculo televisivo chileno.