Emergencia humanitaria

Venezuela: fallecidos por los terremotos alcanzan casi los 3.900

El balance oficial elevó a 3.899 las víctimas fatales por los sismos del 24 de junio, mientras la OPS advirtió que la emergencia sanitaria está lejos de terminar y entra en una fase crítica de recuperación.
(Foto: EFE)
(Foto: EFE)
jueves 09 de julio de 2026

La cifra de fallecidos por los dos terremotos que golpearon a Venezuela hace quince días aumentó a 3.899 personas, según el último balance oficial entregado este jueves. El número de heridos se mantuvo en 16.740, mientras que los damnificados que perdieron sus viviendas siguen siendo 17.907.

El reporte, difundido por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, señala además que 6.462 personas han sido rescatadas desde la tragedia. Asimismo, las autoridades informaron que 86.794 familias han recibido algún tipo de ayuda estatal tras el doble sismo del 24 de junio, de magnitudes 7,2 y 7,5.

En la actualidad, 16.892 personas permanecen en 89 campamentos transitorios habilitados por el Estado venezolano. Los daños materiales también son considerables: 856 edificios resultaron afectados y, de ellos, 190 colapsaron completamente, reflejando la magnitud de una de las peores catástrofes naturales que ha enfrentado el país en los últimos años.

En medio de la emergencia, la Embajada de Estados Unidos en Venezuela informó que más de 30.000 venezolanos han recibido artículos de primera necesidad enviados por el gobierno norteamericano. La ayuda fue canalizada a través de la organización Global Empowerment Mission, con la participación de autoridades del Departamento de Estado y del Departamento de Agricultura.

Por su parte, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que la respuesta sanitaria ha entrado en una nueva fase “crítica”. El organismo indicó que ha movilizado cerca de 9 millones de dólares de los 24 millones que espera recaudar para atender la emergencia.

El director de la OPS, Jarbas Barbosa, alertó que los mayores riesgos tras un desastre de esta magnitud suelen estar relacionados con la interrupción de los servicios de salud, el hacinamiento, las dificultades para acceder a agua potable y los problemas en los programas de vacunación, por lo que insistió en que la crisis humanitaria está lejos de haber terminado.