En la provincia del Limarí

Las nevadas alimentan la ilusión de recargar los embalses tras sistema frontal

Pese a las intensas lluvias, hasta este viernes los embalses La Paloma, Cogotí y Recoleta aún no registraban un incremento significativo en sus reservas. Sin embargo, existe alta expectativa de que la situación cambie en los próximos días, con un repunte impulsado por los escurrimientos y el aporte que dejarán las nevadas en la cordillera.
Durante los primeros días de este fenómeno climático, algunos ríos han experimentado el incremento de sus cauces, lo que se espera pueda ir creciendo en los próximos días. (Foto Archivo)
Durante los primeros días de este fenómeno climático, algunos ríos han experimentado el incremento de sus cauces, lo que se espera pueda ir creciendo en los próximos días. (Foto Archivo)
viernes 17 de julio de 2026

El intenso sistema frontal que afecta a la Región de Coquimbo ha provocado la crecida de ríos y quebradas, además de importantes precipitaciones de nieve en la cordillera, donde se proyectan acumulaciones de hasta cinco metros en algunos sectores. Este escenario mantiene altas las expectativas respecto del efecto que podría tener en la recuperación de los principales embalses de la región, aunque especialistas advierten que el impacto no será inmediato y dependerá tanto de la escorrentía como del deshielo que se produzca durante los próximos meses.

De acuerdo con el Boletín Hidrológico de la Dirección General de Aguas (DGA) del Ministerio de Obras Públicas, al 16 de julio el embalse La Paloma almacenaba apenas el 5% de su capacidad, equivalente a 35,9 millones de metros cúbicos de un total de 750 millones. Cogotí registraba un 10%, con 15,2 millones de metros cúbicos de un máximo de 156 millones, mientras que Recoleta alcanzaba también un 10%, con 10,3 millones de metros cúbicos de una capacidad total de 100 millones.

Pese a los reportes sobre el incremento de los cursos de agua, hasta este viernes el efecto sobre los embalses seguía siendo limitado. Según el informe meteorológico de la DGA, hasta las 15:00 horas La Paloma había recibido un aporte adicional de 0,67 Hm³, Cogotí de 2,73 Hm³ y Recoleta de 0,19 Hm³, cifras que aún no representan un aumento significativo en sus niveles de almacenamiento.

Donde sí comenzó a evidenciarse el impacto del sistema frontal fue en los caudales de algunos ríos. El río Grande, en Las Ramadas, pasó de 3,17 metros cúbicos por segundo a las 09:00 horas a 4,88 metros cúbicos por segundo a las 15:00 horas. En tanto, el río Cogotí, en Fraguita, aumentó de 1,65 a 4,1 metros cúbicos por segundo durante el mismo período, mientras que el río Hurtado, en San Agustín, registraba un caudal de 0,34 metros cúbicos por segundo.

De acuerdo con Ceaza, entre viernes y sábado se desarrollará la fase más intensa del evento meteorológico. Posteriormente ingresarán nuevos pulsos de precipitaciones entre el domingo y el martes, con tasas que podrían superar los 10 milímetros por hora y nuevas nevadas en la cordillera, lo que podría traducirse en un mayor aporte hídrico para las cuencas.

Pese a estas proyecciones, los especialistas llaman a la cautela. Pablo Álvarez, académico de la Universidad de La Serena, director del laboratorio PROMMRA y del Consorcio Centro Tecnológico del Agua Quitai Anko, explicó que, si bien los embalses deberían experimentar un aumento importante, La Paloma difícilmente alcanzará su capacidad máxima con este episodio.

"De acuerdo con nuestros cálculos, a lo menos La Paloma no se llena con este evento. Eso no significa que posteriormente, con el derretimiento de la nieve durante la primavera y el verano, puedan alcanzarse volúmenes bastante mayores. Nuestras estimaciones indican que llegaría a niveles inferiores a la mitad de su capacidad", sostuvo.

El especialista agregó que el principal beneficio de este sistema frontal podría apreciarse en los próximos meses, cuando la nieve acumulada en la cordillera comience a derretirse y alimente de forma sostenida los cauces que abastecen los embalses.

"Los embalses van a aumentar de manera importante sus niveles de almacenamiento, pero también habrá que esperar si durante lo que resta del invierno y parte de la primavera se presentan nuevos sistemas frontales que continúen aportando precipitaciones. La combinación entre nuevas lluvias y el deshielo será determinante para enfrentar de mejor manera la próxima temporada estival", concluyó.