Mereció más en Buenos Aires
O’Higgins regresa con la confianza intacta desde La Bombonera
La derrota por 1-0 frente a Boca Juniors en el estadio La Bombonera dejó sentimientos encontrados en O'Higgins. Si bien el cuadro rancagüino regresó a Chile con la desventaja mínima en la serie de dieciseisavos de final de la Copa Sudamericana, al interior del plantel predomina una sensación muy distinta a la de una eliminación anticipada: la convicción de que la clasificación sigue plenamente al alcance.
El elenco dirigido por Lucas Bovaglio considera que la llave permanece abierta, principalmente por el nivel exhibido en Buenos Aires durante largos pasajes del compromiso. Incluso, en el análisis interno existe la percepción de que el equipo hizo méritos suficientes para regresar con un mejor resultado.
Durante el primer tiempo, O'Higgins protagonizó probablemente sus mejores minutos internacionales de la temporada. Presionó alto, manejó el balón con personalidad y generó las ocasiones más claras frente al arco defendido por Álvaro Montero.
Paradójicamente, cuando mejor jugaba el conjunto celeste llegó el golpe de Boca. Un preciso pase filtrado de Leandro Paredes encontró la diagonal de Miguel Merentiel, quien definió con categoría ante la salida de Omar Carabalí para marcar el único tanto de la noche.
Más allá del resultado, en el cuerpo técnico como los jugadores rancagüinos coincidieron en que la diferencia es absolutamente remontable jugando en El Teniente.
El técnico, Lucas Bovaglio fue claro al momento de analizar el panorama para la revancha. “Habíamos hablado en la previa y nos vamos con la sensación de que en casa se puede. Nosotros hemos construido una localía muy fuerte. Obviamente tenemos al frente un rival muy complejo, pero lo vamos a intentar. Son 90 minutos en Rancagua y este grupo de jugadores lo va a intentar", dijo.
Para el estratega, el rendimiento exhibido durante buena parte del compromiso refuerza la confianza de cara al desquite. “Sabemos perfectamente que Boca parte como favorito, pero esto es fútbol. Hoy siento que el equipo, en muchos momentos, se paró de igual a igual, fue agresivo, presionó y atacó cada vez que pudo. Eso nos deja muy conformes pensando en lo que viene", afirmó.
La misma confianza transmitió el atacante Francisco González, quien lamentó la falta de eficacia en las oportunidades creadas. "No salió como esperábamos, pero el equipo dio la cara. Jugó de igual a igual contra un grandísimo rival como Boca y en un estadio que todos sabemos lo que significa. Tuvimos situaciones claras que no pudimos convertir, pero lo importante es que la llave sigue abierta y la definimos en casa", aseveró.
El atacante aseguró que en Rancagua la propuesta será exactamente la misma. “Vamos a hacer lo que sabemos hacer: ser protagonistas más allá del rival que tengamos enfrente. Ojalá podamos dejar la victoria en casa, que es lo que este club necesita", puntualizó.
Una visión similar expresó el delantero Arnaldo Castillo, uno de los jugadores más incisivos del ataque celeste. “Tratamos de contrarrestar lo que podían hacer ellos. Al final un error marcó la diferencia, pero ahora tenemos la vuelta con nuestra gente y vamos a tratar de hacerlo mucho mejor", dijo.
En la vereda opuesta tampoco hubo triunfalismo. En Boca Juniors reconocieron que O'Higgins complicó más de lo esperado y que la clasificación está lejos de estar asegurada. Leandro Paredes destacó que “ellos vienen con mucho ritmo de competencia y quizás estaban un poquito por encima de nosotros en ese aspecto. Creo que hicimos un partido correcto y conseguimos lo que queríamos, que era ganar, pero sabemos que todavía queda una revancha".