Tras la crecida por las lluvias

"La recuperación es rápida": Experto descarta daño permanente en el humedal del río Elqui

Aunque el aumento del causal afectó la desembocadura del río y provocó la muerte de algunos ejemplares, especialistas aseguran que el ecosistema tiene una alta capacidad de recuperación y que la fauna no se vio impactada en plena época reproductiva.
El humedal en la desembocadura del río Elqui recibe aves migratorias las que, junto a la fauna local, sufrieron algunos daños producto del sistema frontal, los cuales, en todo caso, son recuperables. (Foto: El Día)
El humedal en la desembocadura del río Elqui recibe aves migratorias las que, junto a la fauna local, sufrieron algunos daños producto del sistema frontal, los cuales, en todo caso, son recuperables. (Foto: El Día)
miércoles 29 de julio de 2026

El aumento del caudal del río Elqui y su impacto en la desembocadura, uno de los humedales más importantes de la Región de Coquimbo, generó preocupación por el estado de la flora y fauna que habita este ecosistema. Sin embargo, especialistas llaman a la calma y sostienen que la naturaleza ya ha demostrado su capacidad para recuperarse de eventos similares e incluso más severos.

Así lo afirmó Pedro Valencia, profesional con una extensa trayectoria en el estudio de la avifauna local, quien explicó que, si bien la crecida provocó alteraciones en el paisaje y afectó parte de la vegetación, no se trataría de un daño irreversible.

“La naturaleza es tan sabia que la recuperación es rápida. En otras ocasiones ha pasado lo mismo”, señaló, recordando que durante la gran crecida de 2017 el nivel del río fue incluso superior al registrado este año. En aquella oportunidad gran parte de la vegetación quedó destruida, pero comenzó a regenerarse pocos días después hasta recuperar sus condiciones habituales.

El especialista agregó que un proceso similar ocurrió en el humedal El Culebrón, en Coquimbo, luego del tsunami de 2015, cuando el ecosistema logró restablecerse pese a haber sufrido una devastación considerable.

Si bien durante los últimos días se han encontrado algunos animales muertos, entre ellos aves y un coipo, Valencia sostiene que estos casos no alteran el panorama general. Además, destacó que la crecida ocurrió antes del inicio del principal periodo reproductivo de la mayoría de las especies que utilizan el humedal, como taguas, patos, el siete colores, el trabajador y el pilpilén.

Este último comienza a formar parejas en agosto y deposita sus huevos semanas después en las dunas costeras, por lo que el ecosistema tendría tiempo suficiente para recuperarse antes del inicio de la temporada de nidificación.

“Para la fecha de reproducción, el humedal ya debería estar mucho más recuperado”, concluyó el experto, transmitiendo tranquilidad sobre el futuro de este importante patrimonio natural.