FIFA en crisis

Renuncia asesor clave de Gianni Infantino

Carlos Cordeiro, uno de los principales colaboradores del presidente del organismo, dimitió tras rechazar la propuesta de vender participaciones comerciales de la Copa del Mundo. La salida del dirigente agudiza el conflicto que enfrenta la FIFA, mientras crece la oposición de federaciones y la UEFA al proyecto de capitalización del torneo más importante del fútbol.
Carlos Cordeiro, asesor principal y hombre de confianza del presidente del ente rector, Gianni Infantino, presentó su dimisión con efecto inmediato. (Foto: RBTF/Bio Bio)
Carlos Cordeiro, asesor principal y hombre de confianza del presidente del ente rector, Gianni Infantino, presentó su dimisión con efecto inmediato. (Foto: RBTF/Bio Bio)

El proyecto impulsado por Gianni Infantino para abrir la puerta al capital privado en la Copa del Mundo sufrió este viernes uno de sus reveses más significativos. Carlos Cordeiro, asesor principal y uno de los hombres de mayor confianza del presidente de la FIFA, presentó su renuncia inmediata en un nuevo episodio que profundiza el verdadero terremoto institucional que atraviesa el organismo rector del fútbol mundial.

La salida del exdirigente estadounidense se produce en medio de la creciente resistencia que ha generado el plan de vender una participación comercial permanente del Mundial para recaudar unos 4.200 millones de dólares, iniciativa que ya había provocado fuertes cuestionamientos desde la UEFA, CONCACAF y varias federaciones nacionales.

A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, Cordeiro marcó una distancia absoluta con la propuesta y dejó en claro que nunca participó en su elaboración. “No puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA se plantea vender una participación en el Mundial. Quiero dejar claro que no he tenido nada que ver con esta propuesta y que me opongo a ella de forma inequívoca. Es un mal acuerdo para las federaciones miembro, para el fútbol y para el futuro de este deporte", señaló.

El ahora exasesor cuestionó especialmente la lógica económica del proyecto, considerando que hipoteca el principal patrimonio de la FIFA por una cifra que, a su juicio, no justifica semejante riesgo.  “Vender una participación permanente en el activo más valioso del fútbol para recaudar esa cifra no tiene mucho sentido. Supone hipotecar el futuro del fútbol sin una justificación convincente", afirmó.