Presupuesto superaba los $1.800 millones
Fondos de La Pampilla irán a viviendas, conectividad y apoyo a sectores productivos
La decisión de suspender La Pampilla 2026 para destinar los recursos a la reconstrucción de la comuna de Coquimbo generó una serie de reacciones en el ámbito político local.
Si bien existe un respaldo transversal a la medida, también surgieron cuestionamientos respecto a los fundamentos entregados por la administración municipal y a la forma en que fue informada.
El alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, defendió la determinación, asegurando que la prioridad es responder a las necesidades inmediatas de las familias afectadas por el sistema frontal.
"La gente de Coquimbo necesita soluciones hoy, no el próximo año. No podemos esperar hasta 2027 para contar con recursos frescos. Por eso dispusimos $1.800 millones para reasignarlos a la tarea de reconstrucción y destinar nuestros recursos a apoyar la recuperación de las viviendas afectadas y seguir invirtiendo en caminos y conectividad", afirmó el edil.
El jefe comunal agregó que el trabajo municipal también estará enfocado en la reactivación económica de los sectores productivos más golpeados por la emergencia.
"A esto debemos sumar el trabajo que realizaremos en reactivación económica, para apoyar especialmente a nuestros pescadores, ferias de chacareros y trabajadores silvoagropecuarios que han visto sus actividades afectadas por la catástrofe", agregó.
Desde el concejo municipal, en tanto, el concejal Jairo Muñoz valoró la suspensión de la tradicional celebración, señalando que los recursos deben priorizar las necesidades más urgentes de la comuna.
"Creo que la decisión del alcalde fue correcta, al destinar el dinero de la fiesta de La Pampilla para ayuda social. Tal como se ha dicho, si hay una fiesta en una casa y antes de ello se cae parte de ella, lo primero es arreglar la casa, y después se verá si hay fiesta", dijo.
A su juicio, el primer destino de los recursos debe ser recuperar la conectividad y entregar soluciones a las familias afectadas. No obstante, cuestionó el argumento de que la suspensión responda a una falta de apoyo del ejecutivo. "La decisión es correcta, pero decir que La Pampilla se suspende porque el gobierno no ha entregado apoyo, me parece un fundamento muy politizado", afirmó.
En la misma línea, la concejala Sonia Elgueda manifestó su respaldo a la medida, enfatizando que la emergencia obliga a concentrar los esfuerzos en la recuperación de la comuna.
"Respaldo la suspensión de La Pampilla. En este momento, Coquimbo enfrenta una emergencia que exige poner primero la conectividad, la seguridad y la ayuda directa a las vecinas y vecinos (...). Hoy la prioridad no puede ser la fiesta, sino la gente y la reconstrucción de la comuna", puntualizó.
Apoyo a las familias afectadas
Por su parte, el concejal Felipe Carrazana sostuvo que todas las decisiones deben centrarse en apoyar a las familias afectadas, aunque planteó la posibilidad de evaluar fórmulas que permitan impulsar la economía local.
"Hoy lo más importante es pensar en las familias de Coquimbo que han sufrido las consecuencias de este frente de mal tiempo", aseveró. En ese contexto, propuso analizar "alternativas paralelas que permitan avanzar tanto en la reconstrucción como en la reactivación económica de nuestra comuna, como lo es una eventual Pampilla Solidaria".
De todas formas, Carrazana también cuestionó la forma en que se dio a conocer la determinación.
"Me enteré de esta decisión a través de las redes sociales. Creo que decisiones de esta relevancia debieran ser informadas oportunamente al concejo municipal y comunicadas oficialmente por los canales institucionales del municipio", dijo.
En tanto, el concejal Freddy Bonilla aseguró que la comunidad comprende las razones detrás de la suspensión, considerando el estado en que quedó gran parte del borde costero tras el temporal.
Añadió que el tiempo no permite recuperar las condiciones necesarias para desarrollar una fiesta masiva antes de Fiestas Patrias y recordó que el concejo ya aprobó $1.500 millones para enfrentar la emergencia mediante contratación de maquinaria y compra de insumos para las familias afectadas.
Eso sí, advirtió que la suspensión también tendrá consecuencias para la actividad económica local.
"Hay un impacto económico importante. Un sector que se verá afectado es el de la economía local, porque dejará de percibir los recursos que cada año genera la realización de La Pampilla", aseguró.
Finalmente, explicó que, a diferencia de los recursos destinados a la emergencia, la inversión para La Pampilla habitualmente se recuperaba con los ingresos generados por el propio evento, mientras que los fondos destinados a la reconstrucción saldrán directamente del presupuesto municipal para financiar la reparación de caminos, puentes y viviendas afectadas.