Mejora en ejecución presupuestaria no convence

Acelerar el gasto: el desafío que enfrenta el GORE tras quedar bajo el promedio nacional

Consejeros valoraron el aumento registrado durante 2026, pero plantean dudas sobre cuánto de las modificaciones y transferencias comprometidas permitirán elevar el gasto efectivo durante los últimos meses del año.
Aunque el GORE mejoró sus cifras, el ritmo de ejecución se mantiene bajo la lupa del Consejo Regional. (Foto: El Día)
Aunque el GORE mejoró sus cifras, el ritmo de ejecución se mantiene bajo la lupa del Consejo Regional. (Foto: El Día)
miércoles 16 de septiembre de 2026

La ejecución presupuestaria de la Región de Coquimbo volvió a generar debate al interior del Consejo Regional (CORE), luego de conocerse que al cierre de julio alcanzaba un 32,7%, por debajo del 39,2% registrado como promedio nacional. Con ese resultado, la región se ubicó en el puesto 12 entre las 16 regiones del país, aunque también mostró una recuperación respecto de los dos años anteriores.

Al respecto, Cristóbal Juliá, gobernador regional, sostuvo que “los números muestran una recuperación concreta: a julio alcanzamos un 32,7% de ejecución, casi 12 puntos más que a igual fecha de 2025, y hemos ejecutado cerca de $9.700 millones adicionales respecto del año pasado. Sabemos que aún estamos bajo el promedio nacional y tenemos que seguir acelerando, pero la tendencia es clara y positiva”.

Según la autoridad, “tenemos proyectos importantes avanzando y estamos convencidos de que este año superaremos la ejecución de 2025, siempre con responsabilidad y cuidando cada peso de la región".

No obstante, una de las voces críticas de esta situación fue la consejera regional Ximena Ampuero, quien calificó como “lamentable” que la región continúe presentando una baja ejecución, aun cuando reconoció que el resultado es superior al de años anteriores.

A su juicio, el desafío para el gobernador Cristóbal Juliá está en acelerar la ejecución durante la última parte del año y alcanzar estándares acordes con el promedio de las regiones. En esa línea, sostuvo que durante el primer año de la actual administración podía existir un periodo de instalación, pero que durante 2026 esa justificación ya no tendría el mismo peso.

“Este año teníamos que tener una óptima ejecución mes a mes. No lo fue y eso hay que reconocerlo”, afirmó.

Ampuero apuntó a una serie de transferencias y modificaciones que, a su juicio, podrían contribuir a elevar el porcentaje de ejecución en los últimos meses. Entre ellas mencionó recursos para CORFO por $700 millones, transferencias a SUBDERE, $200 millones para INDAP y programas vinculados a INDESPA. También hizo referencia a los $18 mil millones asociados a una cartera que comprometería recursos de los años 2027 y 2028.

A su vez, la consejera Ampuero también puso sobre la mesa una de las dificultades que enfrenta el cierre presupuestario. Según expuso, cerca de $7 mil millones vinculados al denominado FAR, relacionado con transporte, caminos básicos y conectividad, no alcanzarían a ejecutarse durante este periodo, situación que ya abrió una discusión al interior del CORE sobre las prioridades para 2027.

Diferencias en la lectura de las cifras

Por su parte, el consejero regional, Max Aguirre, presidente de la comisión de Presupuesto, también reconoció que la ejecución sigue siendo motivo de preocupación, aunque destacó la diferencia respecto de 2025. En su intervención, habló de una cifra de 37% de ejecución y aproximadamente $34 mil millones, señalando que todavía existirían modificaciones presupuestarias que no habían sido incorporadas en la información disponible al momento de su análisis.

En concreto, mencionó alrededor de $12 mil millones asociados a modificaciones aprobadas por el Consejo Regional que todavía no se reflejarían en los datos considerados por la autoridad. También anticipó que nuevas modificaciones presupuestarias ingresarían a la sesión del CORE de fines de septiembre.

Aguirre, además, explicó que existe una diferencia entre aprobar recursos y concretar su ejecución, debido a que el indicador financiero se refleja una vez que se realiza efectivamente el desembolso.

“Una cosa es que nosotros podamos aprobar los recursos durante este año, pero cuando efectivamente se genera el gasto es recién ahí cuando se ve reflejada la ejecución presupuestaria”, explicó.

El compromiso del ejecutivo regional

En una línea más moderada, el consejero Lombardo Toledo sostuvo que el gobernador ha sido enfático en señalar que espera cerrar el año con un presupuesto “ideal” para su gestión.

Según explicó, existen proyectos, programas e instituciones que todavía deben sortear distintos procesos administrativos antes de concretar los desembolsos, por lo que llamó a esperar el comportamiento de la ejecución durante los próximos meses.

“Estamos trabajando, estamos preocupados y lo hemos manifestado en más de alguna oportunidad. Sin embargo, ha sido reiterativo por parte del gobernador decir que está trabajando para tener un presupuesto ideal”, señaló.

Desde otra perspectiva, el consejero, Francisco Corral, cuestionó que una eventual mejora de la cifra pueda ser interpretada por sí sola como un indicador suficiente de gestión. A su juicio, la posición de Coquimbo en el escenario nacional también debe analizarse considerando la composición del gasto.

Corral sostuvo que más del 50% de lo ejecutado correspondería a transferencias a ministerios, mientras que una parte importante del resto estaría concentrada en proyectos de arrastre de administraciones anteriores. En ese contexto, planteó que la discusión debe centrarse no solo en cuánto se ejecuta, sino también en qué iniciativas se financian y cuál es su impacto regional.

Asimismo, puso especial énfasis en la cartera de emergencia por $18 mil millones, señalando que su aprobación por parte del CORE estuvo acompañada de exigencias y condiciones relacionadas con decretos, factibilidades, antecedentes legales y disponibilidad efectiva de recursos. A la vez, indicó que parte de esa propuesta contempla comprometer presupuestos de 2027 y 2028.