Carreras de galgos

¿Prohibirlas o regularlas? Cámara de Diputados debate el futuro de las carreras de perros en Chile

Este lunes el Congreso discutirá dos proyectos de ley: uno busca prohibir completamente las carreras de galgos y otro propone establecer una regulación para su funcionamiento, con exigencias de bienestar animal y sanciones por incumplimiento.
FOTO: Referencial
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lunes 03 de agosto de 2026

Este lunes, la Cámara de Diputadas y Diputados tiene contemplada la discusión de dos proyectos de ley relacionados con las carreras de perros en Chile. Uno de ellos busca derechamente prohibir esta actividad, mientras que el otro busca generar un marco legal para regularizar esta práctica.

Como antecedente, las carreras de perros son una actividad que se remonta desde hace varias décadas, concentrándose principalmente en la zona centro-sur del país durante la época de Fiestas Patrias, aunque también tienen lugar durante todo el año. En pocas palabras, consiste en hacer competir a estos canes —en su mayoría galgos, debido a su rapidez— en lo que se conoce como canódromos.

Se trata de una práctica que, aunque no está regulada, tampoco está prohibida, lo que ha derivado en un ecosistema informal donde a lo largo de los años se han advertido una serie de situaciones de maltrato que a diario viven cientos de galgos a lo largo del país. Organizaciones como Galgos Chile han advertido que este tipo de prácticas conllevan un estrés importante para el animal, así como graves perjuicios para su salud.

Ahora, el Congreso definirá si la solución a esta problemática pasa por regular las carreras de perros o prohibir derechamente su realización. Esto es lo que propone cada uno de los proyectos de ley:

Prohibir las carreras de perros

La iniciativa para prohibir las carreras de perros galgos (y de cualquier raza) en Chile fue presentada en 2021 por el ahora exdiputado Tomás Hirsch (Acción Humanista) y firmada también por parlamentarios del Partido Liberal, Renovación Nacional, Partido Socialista, Partido por la Democracia, Partido Comunista, Frente Amplio e independientes (Boletín 15387-12).

La moción incorpora el siguiente artículo 11 bis a la ley N° 21.020 sobre Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía:

Artículo 11 bis. Se prohíbe toda carrera de perros, cualquiera sea su raza, en todo el territorio nacional.
 Quienes las organicen y participen en ellas, serán castigados con las penas de presidio menor en sus grados medio y multa de veinte a cuarenta unidades tributarias mensuales, además de la accesoria de inhabilidad absoluta perpetua para la tenencia de animales.
 Quienes las promuevan, faciliten o difundan por cualquier medio, serán castigados con multa de cinco a veinte unidades tributarias mensuales.
 Las personas condenadas en virtud del inciso anterior, no podrán solicitar la aplicación de la pena sustitutiva de remisión condicional de la pena, prevista en el Párrafo 1º del Título I de la ley Nº 18.216.

El proyecto se basa en la noción de que los animales son seres que sienten y poseen conciencia de sí mismos, capaces de experimentar sufrimiento, tanto físico como psicológico, lo que los hace merecedores de una protección legal que resguarde su integridad física y psíquica.

Se argumenta también que las carreras de galgos implican una cadena de abusos que afectan toda la vida del animal, incluyendo la cría y reproducción indiscriminada, entrenamientos abusivos, el uso de sustancias para aumentar el rendimiento y el transporte en jaulas que no aseguran su bienestar. Además, se denuncia el abandono o descarte de los perros cuando ya no son útiles para competir.

En esa línea el proyecto sostiene que las carreras se oponen al espíritu de la Ley N° 21.020 sobre Tenencia Responsable de Mascotas, la cual busca proteger el bienestar animal y desincentivar la reproducción indiscriminada. Además, se apunta a que las carreras de perros no son consideradas una actividad deportiva y que la Corte Suprema las ha calificado como juegos de azar, asociándose a “canódromos” informales donde también proliferan apuestas ilegales, venta clandestina de alcohol y riñas.

Regular las carreras de galgos

El proyecto para otorgar un marco legal a las carreras de perros –en lugar de prohibirlas– fue presentado por el exdiputado Pablo Lorca (UDI) en 2019, y respaldado por parlamentarios de dicho partido y también del Partido por la Democracia, Partido Socialista, Democracia Cristiana, Evolución Política, Renovación Nacional, Partido Radical e independientes (Boletín 12786-12).

El texto establece que la organización de carreras de perros solo estará permitida si ellas cumplen “de manera estricta y copulativa” con una serie de requisitos. Estos son:

(1) Asegurar la integridad, la protección y el debido cuidado de los animales involucrados en dicha actividad, cualquiera que sea el rol que cumplan en ella. En concordancia, la simple participación del animal no podrá significar daños y/o lesiones al mismo, sin perjuicio de aquellas que accidentalmente puedan ocurrir. Asimismo, no podrán ser fomentadas ni ejecutadas conductas que impliquen, de manera previa o posterior a la actividad, un maltrato al animal, tales como entrenamientos tortuosos, prácticas alimenticias o farmacéuticas que lo vulneren, la participación forzosa en la carrera pese a la opinión contraria de un médico veterinario y, en general, toda clase de actos de similar naturaleza y consecuencias.

(2) Desarrollarse en un ambiente seguro.

(3) No fomentar, ni inducir, de manera directa o indirecta, la realización de actividades ilícitas, en especial las de apuestas ilegales.

Además, la iniciativa busca establecer condiciones para la pista de carrera, para el cuidado del animal —como que puede participar solo de una carrera por día o la prohibición de prácticas como entrenamientos tortuosos o el uso de sustancias farmacéuticas vulneratorias— y se indican condiciones de seguridad de la carrera misma. Finalmente, se establecen multas y sanciones por incumplimiento de las disposiciones de la ley.

La moción plantea que las carreras de galgos son una manifestación típica y tradicional en diversas regiones de Chile y del mundo, por lo que oponerse a ellas de forma absoluta vendría a ser un desconocimiento de la idiosincrasia de vastos sectores de la población.

Aunque reconoce como legítimas las denuncias de maltrato animal por parte de grupos de protección, el proyecto sostiene que es urgente establecer estándares de cuidado y seguridad para que esta actividad cuente con una reglamentación que imprima un estándar de protección, como ocurre con el rodeo o la hípica.