Construcción sin riesgo de inundación
"Para resguardar vidas": Evalúan modificación de planes reguladores en la conurbación
Las inundaciones, aluviones y la declaración de Estado de Catástrofe que afectaron recientemente a la Región de Coquimbo volvieron a poner en el centro de la discusión la planificación urbana y la localización de futuros proyectos habitacionales.
En este contexto, y mientras el Ministerio de Vivienda y Urbanismo trabaja en el diseño de la denominada Operación Sitio 2.0, iniciativa que busca habilitar terrenos fiscales para enfrentar el déficit habitacional, la fundación Déficit Cero junto a un grupo de especialistas, presentó una serie de recomendaciones para su implementación.
En concreto, el estudio identifica en el área metropolitana La Serena-Coquimbo un total de 88,04 hectáreas de suelo con potencial para esta estrategia. Sin embargo, la reciente emergencia climática evidenció los riesgos de urbanizar sectores que presentan deficiencias en infraestructura de evacuación de aguas lluvia, conectividad vial y acceso a servicios básicos.
Sebastián Bowen, director ejecutivo de Déficit Cero, señaló que uno de los principales desafíos es evitar repetir errores del pasado. “El verdadero desafío de la Operación Sitio 2.0 es transformar el suelo en barrios consolidados, seguros, bien conectados y con servicios para las familias”, afirmó.
Más que construcción de viviendas
El informe, sin embargo, advierte que la disponibilidad de terrenos no garantiza por sí sola una solución habitacional efectiva, pues, según el análisis, muchos de los suelos identificados requieren inversiones complementarias para convertirse en barrios integrados a la ciudad y con condiciones adecuadas para el desarrollo de viviendas.
Precisamente, la experiencia histórica de la llamada Operación Sitio impulsada durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva (1964-1970) también es utilizada como referencia. De acuerdo con el documento, cuando la política pública se limitó a entregar terrenos sin infraestructura ni equipamiento suficiente, se generaron dificultades para consolidar viviendas de calidad y aumentó la segregación urbana.
“La sola entrega de terreno no resuelve la crisis habitacional. Se requiere una estrategia desde el primer día que asegure infraestructura, transporte y un plan de consolidación de largo plazo”, sostuvo Bowen.
Entre las principales recomendaciones para la conurbación La Serena-Coquimbo destacan priorizar la planificación territorial y evitar el desarrollo de proyectos en áreas aisladas o vulnerables. Cuando no exista disponibilidad de suelo en zonas consolidadas, el informe propone desarrollar planes maestros que permitan asegurar la urbanización previa y la incorporación de equipamiento comunitario.
Asimismo, plantea agilizar los procesos administrativos para entregar mayor certeza a las familias beneficiarias y facilitar la conexión temprana a servicios básicos. También se sugiere simplificar la aprobación de viviendas tipo o industrializadas previamente certificadas por organismos técnicos.
Otro de los aspectos abordados es la posibilidad de ampliar el alcance de la Operación Sitio 2.0 hacia sectores medios, ya que la propuesta considera que las familias puedan utilizar subsidios estatales para acceder a terrenos urbanizados y posteriormente complementar esa ayuda con créditos hipotecarios destinados a la construcción de una vivienda definitiva.
Zonas de riesgo
No obstante, para los especialistas, las recientes lluvias en la Región de Coquimbo demostraron que el debate no debe centrarse únicamente en la cantidad de suelo disponible, sino también en las condiciones de seguridad y habitabilidad de los futuros barrios.
En esa línea, Bowen explicó que una política habitacional de largo plazo debe incorporar criterios permanentes de planificación, financiamiento y evaluación, de manera que las soluciones habitacionales no solo respondan al déficit de viviendas, sino que también reduzcan los riesgos frente a futuros eventos climáticos.
En efecto, Pablo Cuadra, seremi de Vivienda y Urbanismo de la Región de Coquimbo, indicó a Diario El Día que uno de los lineamientos principales del ministerio es que los suelos adquiridos sean hábiles.
“Esto quiere decir que los terrenos se encuentren fuera de la zona de riesgo o zona de inundación. Para esto estamos haciendo una revisión y posible modificación de los planos reguladores, con la finalidad de resguardar las vidas humanas”, señaló Cuadra.
Del mismo modo, el seremi del MINVU indicó que la adquisición o solicitud de viviendas de emergencia, le corresponde a los municipios, quienes deberán elevar una solicitud Alfa a SENAPRED, con quienes coordinarán la instalación de estas viviendas.
“Se sugiere en todo momento de que éstas no sean instaladas en los lugares de riesgo”, afirmó la autoridad.