ACCIDENTE AÉREO
Falla de motor succiona a pasajero en pleno vuelo: informe NTSB
Un informe preliminar de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB) reveló cómo un pasajero de Ryanair fue succionado parcialmente por un avión en pleno vuelo. El incidente, que dejó al hombre con heridas graves, ocurrió el 10 de julio cuando una pala del motor se desprendió, provocando la rotura de una ventanilla y la descompresión de la cabina.
El vuelo, un Boeing 737, había despegado desde Tesalónica, Grecia, con destino a Memmingen, Alemania. A menos de 10 minutos de iniciado el trayecto, y a una altura de aproximadamente 4.900 metros (16 mil pies), los problemas comenzaron, afectando la estabilidad de la aeronave.
La investigación detalló que la ventanilla de la fila 11 estalló, y la cabeza de Ljubisa Karovic, de 61 años, salió por la abertura debido a la descompresión. Su esposa, quien viajaba a su lado, junto a un auxiliar de vuelo, lograron sujetarlo y reintroducirlo en el avión. A pesar de la gravedad del suceso, Karovic sobrevivió, aunque con lesiones considerables.
El informe de la NTSB permitió reconstruir los instantes críticos. Siete minutos y medio después del despegue, los pilotos recibieron una alerta por vibraciones intensas en el motor derecho. Casi dos minutos después, la situación escaló con un aumento de la intensidad de las vibraciones, la desconexión del piloto automático y un fuerte estruendo, según consignó CNN.
Los peritajes determinaron que una pala del ventilador del motor CFM56-7B26 se desprendió. Los fragmentos impactaron contra la estructura que rodea el motor y alcanzaron diversas partes del avión.
“El examen del avión reveló que el motor número 2, un modelo CFM56-7B26 de CFM International, sufrió el desprendimiento de una pala del ventilador, lo que provocó que fragmentos del motor impactaran contra el fuselaje y el estabilizador horizontal derecho”, detalló la NTSB.
Uno de estos fragmentos destruyó la ventanilla de la fila 11 del avión de Ryanair. Otros impactos causaron una abolladura cerca de la fila 8, perforaron el fuselaje bajo el ala y provocaron daños en la cola de la aeronave.
Los investigadores también detectaron grietas por fatiga en los restos de la pala desprendida, fenómeno que ocurre por fracturas progresivas del metal debido a tensiones repetidas. Además, otras ocho palas mostraron deformaciones. La NTSB recuperó restos de aves en el motor, aunque aún no se confirma su relación con la falla.
Estas revelaciones de la NTSB contradicen las declaraciones iniciales de Michael O’Leary, director ejecutivo de Ryanair, quien en julio aseguró: “Algunos de los informes más sensacionalistas decían que un pasajero estaba medio fuera de la ventanilla, con la cabeza hacia afuera. Nadie salió por ninguna ventanilla”.
Sin embargo, el informe preliminar de la autoridad estadounidense confirma que el pasajero quedó “parcialmente atrapado en una ventanilla dañada de la cabina” y que fue reintroducido por otras personas. El incidente recuerda la importancia de las inspecciones de seguridad, como las que pasaron las palas del motor menos de tres semanas antes del accidente.
Tras la emergencia, los pilotos retornaron a Tesalónica, donde realizaron un aterrizaje de emergencia. Karovic recibió atención médica por sus heridas. La NTSB continúa la investigación para determinar las causas exactas del desprendimiento de la pala y los factores que contribuyeron al accidente, proceso que podría extenderse por uno o dos años antes de las conclusiones definitivas.