NATURALEZA TRAS EL TEMPORAL

Del seco al verde: parques de La Serena florecerán tras las lluvias

La recarga de las napas permitirá que árboles, arbustos y hierbas completen sus ciclos biológicos. El fenómeno también ayudará a recuperar suelos erosionados y aumentará la disponibilidad de alimento para la fauna.
El Parque Gabriel Coll y otras áreas verdes. como el Parque Pedro de Valdivia, han sido favorecidos con las últimas precipitaciones tras años de sequía. (Foto: El Día)
El Parque Gabriel Coll y otras áreas verdes. como el Parque Pedro de Valdivia, han sido favorecidos con las últimas precipitaciones tras años de sequía. (Foto: El Día)
miércoles 19 de agosto de 2026

Tras años de una severa sequía climática y un prolongado estrés hídrico en la Región de Coquimbo, las recientes precipitaciones caídas en la zona representan un impacto altamente positivo para el ecosistema local y los espacios públicos.

Así lo aseguró el académico y director del Departamento de Agronomía de la Universidad de La Serena, Cristian Ibáñez, quien sostuvo que el agua acumulada beneficia de manera directa a emblemáticas áreas verdes de la comuna, como el Parque Gabriel Coll y el Parque Pedro de Valdivia.

El especialista explicó que las precipitaciones recargaron significativamente las napas freáticas, asegurando la humedad en el suelo hasta unos tres a cuatro metros de profundidad. Esta reserva hídrica garantizada permitirá a los sistemas radiculares de árboles, arbustos e hierbas desarrollarse sin problemas, facilitando que completen sus ciclos biológicos.

Dado que el proceso de floración demanda un alto consumo de energía y agua para la vegetación, la disponibilidad hídrica favorecerá un florecimiento masivo. De hecho, en lugares del Parque Coll y del Parque Pedro de Valdivia donde antes no crecía vegetación, hoy se observa un rápido brote de plantas. Este fenómeno impulsará la presencia de polinizadores, como las abejas, además de beneficiar a aves y fauna local gracias a la mayor disponibilidad de frutos y alimento.

Respecto a posibles riesgos de anegamiento en zonas bajas - como el Parque Pedro de Valdivia o los sectores de las vegas cercanos al borde marino -, el experto precisó que, si bien una sobreexposición prolongada podría generar hipoxia - falta de oxígeno en raíces -, se trata de eventos puntuales que no ponen en riesgo la vida de los árboles ni constituyen un problema mayor.

Otro de los grandes beneficios identificados es la protección contra la erosión en zonas de pendiente.

Según Cristian Ibáñez, el crecimiento de vegetación en quebradas afectadas por el arrastre de sedimentos ayudará a fijar el terreno ante futuros eventos meteorológicos. En este sentido, el profesional instó a aprovechar el suelo blando y húmedo para realizar jornadas de reforestación, recordando que, aunque las lluvias alivian la situación, la sequía estructural se mantiene.

Eso sí, como efecto derivado de este auge vegetal, el académico advirtió que la mayor floración urbana podría aumentar la cantidad de polen en el aire, incrementando las alergias durante la primavera.