Tras un caso confirmado en Las Compañías

Tuberculosis: Cómo se contagia, cuáles son sus síntomas y cuándo consultar tras un caso confirmado

La tuberculosis se transmite principalmente por el aire y puede permanecer en el organismo sin provocar síntomas. Conoce cuáles son sus principales señales de alerta, cómo se contagia y qué hacer en caso de haber tenido contacto con una persona diagnosticada.
miércoles 19 de agosto de 2026

Tras la confirmación de un caso de tuberculosis en dependencias de Carabineros de Las Compañías, en La Serena, la institución activó un protocolo preventivo para abordar la situación y realizar las acciones correspondientes con las personas que pudieran haber tenido contacto con el caso. En este contexto, conocer cómo se transmite esta enfermedad, cuáles son sus principales síntomas y qué diferencia existe entre una infección tuberculosa y la enfermedad activa resulta clave para evitar preocupaciones innecesarias y favorecer una consulta oportuna.

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¿Cómo se contagia la tuberculosis?

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis, que afecta principalmente a los pulmones. Se transmite por el aire, principalmente cuando una persona con tuberculosis pulmonar activa tose, estornuda, habla o escupe y libera bacterias al ambiente, que pueden ser inhaladas por otras personas.

Sin embargo, tener contacto con una persona con tuberculosis no significa necesariamente desarrollar la enfermedad. La infección puede permanecer en el organismo en una forma denominada tuberculosis latente o infección tuberculosa, en la que la persona no presenta síntomas y no transmite la bacteria. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre un 5% y un 10% de las personas infectadas desarrollarán tuberculosis a lo largo de su vida, aunque el riesgo es mayor en personas con sistemas inmunitarios debilitados y otras condiciones como diabetes, desnutrición o consumo de tabaco.

La mayor preocupación por transmisión se concentra, por tanto, en las personas que presentan tuberculosis activa, especialmente pulmonar y sin tratamiento, ya que pueden contagiar a quienes mantienen contacto cercano con ellas. La OMS estima que una persona con tuberculosis no tratada puede infectar a entre 10 y 15 personas mediante contacto cercano durante un año.

¿Cuáles son los principales síntomas?

La tuberculosis puede avanzar inicialmente con síntomas leves o incluso sin manifestaciones evidentes, por lo que es importante prestar atención a señales que persisten en el tiempo. La tos prolongada es uno de los síntomas más frecuentes de la tuberculosis pulmonar y puede presentarse con mucosidad o sangre.

Otros signos que pueden aparecer son:

  • Tos persistente.
  • Dolor en el pecho.
  • Cansancio o debilidad.
  • Pérdida de peso sin explicación.
  • Fiebre.
  • Sudoración nocturna.
  • Escalofríos.
  • Pérdida del apetito.

La enfermedad también puede afectar órganos distintos de los pulmones, como los riñones, la columna vertebral o el cerebro, por lo que los síntomas pueden variar dependiendo de la zona comprometida.

¿Qué hacer si hubo contacto con un caso?

Ante la confirmación de un caso, no se recomienda esperar a que aparezcan síntomas para consultar si una persona fue identificada como contacto de riesgo. La investigación de contactos permite determinar quiénes estuvieron expuestos y definir los exámenes que correspondan.

La normativa técnica chilena establece que, en la investigación de contactos de un caso contagiante, las personas de cinco años o más deben ser evaluadas mediante radiografía de tórax y una prueba para detectar infección tuberculosa. En caso de presentar tos con expectoración, también puede solicitarse una muestra de esputo para estudio bacteriológico.

Por ello, quienes hayan sido informados como contactos por la autoridad sanitaria o el establecimiento correspondiente deben seguir las indicaciones entregadas por los equipos de salud y completar los exámenes solicitados, incluso si no presentan síntomas.

Una enfermedad que tiene tratamiento

La tuberculosis es prevenible y curable. El tratamiento se realiza con antibióticos específicos y debe cumplirse durante el período indicado por los profesionales de salud. Suspenderlo antes de tiempo o no seguir las indicaciones puede favorecer la aparición de resistencia a los medicamentos.

En caso de presentar una tos persistente, fiebre, pérdida de peso inexplicada, sudoración nocturna u otros síntomas compatibles, especialmente después de haber tenido contacto con una persona diagnosticada, se recomienda buscar atención médica para una evaluación y eventual estudio de tuberculosis.