Emergencia y conectividad

Prevención contiene daños, pero el Limarí mantiene puntos críticos

Las autoridades destacaron que los trabajos de encauzamiento y mitigación realizados tras el temporal de julio permitieron reducir el impacto de las nuevas lluvias. Sin embargo, persisten graves problemas en caminos rurales y estructuras como puentes, mientras la inversión para enfrentar la emergencia ya bordea los $4 mil millones
Las precipitaciones de los últimos días acentuaron algunos problemas en la provincia del Limarí, pero las autoridades señalan que el territorio resistió bien. (Foto: El Día)
Las precipitaciones de los últimos días acentuaron algunos problemas en la provincia del Limarí, pero las autoridades señalan que el territorio resistió bien. (Foto: El Día)
martes 18 de agosto de 2026

Las recientes precipitaciones que afectaron a la zona centro-norte volvieron a poner a prueba la infraestructura y conectividad de la provincia del Limarí.

Si bien el balance general fue de relativa tranquilidad en la mayoría de las comunas, las autoridades reconocieron que persisten sectores críticos y daños que podrían agravarse debido a la acumulación de eventos meteorológicos registrados durante las últimas semanas.

La delegada presidencial provincial del Limarí, Ivón Guerra, atribuyó parte importante del balance a las labores preventivas ejecutadas antes del sistema frontal. Entre ellas destacó la intervención de quebradas y el despliegue de maquinaria de Vialidad y equipos contratados por la delegación presidencial para abordar puntos de mayor riesgo.

Uno de los casos más relevantes se registró en Quebrada Seca, en Monte Patria, zona que había sufrido graves consecuencias durante el temporal de julio, particularmente en Ensenada y el sector de los frigoríficos de Sotaquí. En esta oportunidad se realizó un encauzamiento de la quebrada hacia el lecho del río, evitando que el agua volviera a afectar áreas pobladas y productivas.

Guerra sostuvo que esta experiencia demuestra la necesidad de mantener permanentemente despejados y encauzados ríos y quebradas. Otro punto de preocupación fue el badén de Punitaqui, estructura que resistió el nuevo episodio de lluvias y que, según la autoridad, continúa habilitada pese al paso de agua.

Sin embargo, el escenario no estuvo exento de complicaciones. En Maitén, la saturación del suelo provocó desprendimientos de material desde los cerros y la caída de grandes rocas sobre las vías, obligando al despliegue de maquinaria pesada para recuperar la conectividad. Situaciones similares se produjeron en Pichasca, Río Hurtado, y en los sectores de Los Mozos y La Isla, en Cogotí de Combarbalá.

En estos últimos puntos se concentraron algunas de las mayores dificultades para la vialidad rural. “El camino se desintegró, prácticamente no hay camino”, señaló Guerra respecto de Los Mozos y La Isla, dando cuenta de la magnitud de los daños.

Monte Patria mantiene las alertas

Desde el municipio de Monte Patria, el alcalde Cristian Herrera llamó a mantener la cautela, debido a que las nuevas lluvias profundizaron socavamientos y afectaciones que ya se habían generado durante los temporales anteriores.

Una de las principales preocupaciones está relacionada con la red vial estatal y la estabilidad de las cepas de los puentes. Y es que el cambio en el curso natural de algunos cauces ha comenzado a afectar las bases de estas estructuras.

Uno de los puntos más complejos es el puente bicomunal del sector de Guanaco, que conecta Monte Patria con Combarbalá. En ese lugar, la fuerza del agua generó un brazo alternativo del río y puso en riesgo la estabilidad del paso. Herrera solicitó a la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) intervenir para redistribuir el cauce y evitar una futura crisis de conectividad en el río Guatulame.

El alcalde también mencionó el puente de Pedregal, sobre el río Mostazal, como otra infraestructura que requiere especial atención. Según explicó, se han realizado inspecciones junto a equipos de Vialidad y se han comprometido soluciones provisorias mientras se desarrollan proyectos definitivos.

Emergencia ya suma millonarios recursos

La magnitud de las afectaciones también comienza a reflejarse en los recursos destinados a la emergencia. Guerra explicó que el catastro definitivo de daños aún no está cerrado, debido a que las evaluaciones continúan y las condiciones del terreno pueden modificar el escenario.

Solo durante la fase inmediata de respuesta se han ejecutado cerca de $4 mil millones en la provincia. Los recursos han permitido adquirir y distribuir cajas de alimentos, arrendar maquinaria pesada, comprar motosierras e instalar estanques de agua potable para localidades que han quedado aisladas o con dificultades de abastecimiento.

A estos montos se suman las futuras obras de reconstrucción. Entre ellas, la reposición del puente El Tome requeriría una inversión mínima estimada en $900 millones, mientras que el puente Chalinga necesitará recursos adicionales para corregir y consolidar los trabajos que ya se encontraban en ejecución.

Pese a la magnitud de los daños, la delegada indicó que las principales estructuras de los puentes no presentan, en general, daños estructurales severos en sus bases de hormigón. El problema se concentra principalmente en las obras de protección y enrocados destinados a encauzar los ríos, que en varios sectores fueron arrastrados por las crecidas.

Uno de los ejemplos más claros ocurrió en Samo Alto, Río Hurtado, donde la crecida del río, al quedar sin el adecuado encauzamiento, destruyó los muros de contención de piedra y provocó el aislamiento temporal de la localidad.

El escenario mantiene a las autoridades en alerta, con la atención puesta tanto en recuperar la infraestructura dañada como en reforzar las medidas preventivas para evitar que nuevos eventos meteorológicos profundicen los problemas de conectividad que aún persisten en la provincia.