Seguridad hídrica
Desaladora La Serena entra a evaluación ambiental
La iniciativa Desaladora La Serena ingresó este lunes 17 de agosto al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), dando inicio formal a su proceso de evaluación ambiental. El proyecto busca aportar una nueva fuente de agua para la Región de Coquimbo, independiente de las precipitaciones y complementaria a los sistemas tradicionales de abastecimiento.
La propuesta surge en medio de la estrechez hídrica que afecta al territorio tras más de una década de sequía, escenario que ha reducido la disponibilidad de agua para el consumo humano, la agricultura y distintas actividades productivas.
Sergio Blümel, gerente general de Desaladora La Serena SpA, explicó que la desaladora tendrá un alcance provincial y regional y estará diseñada para abastecer progresivamente a comunas como La Serena y Coquimbo. Además, podrá entregar agua a sistemas de Agua Potable Rural (APR), agricultura, industria y minería, fortaleciendo la capacidad de respuesta ante eventuales emergencias que afecten el suministro.
La primera etapa contempla una capacidad de producción de 500 litros por segundo, con posibilidades de ampliación a 1.000 y posteriormente a 2.000 litros por segundo. La planta se emplazará a 18 kilómetros al norte de La Serena y contará con un acueducto de aproximadamente 25 kilómetros, que incorporará distintos puntos de entrega a lo largo de su recorrido.
La inversión inicial alcanzaría los US$370 millones y la entrada en operación está proyectada para 2031. Durante la construcción se estima una demanda máxima de unos 700 trabajadores, mientras que la fase de operación requeriría alrededor de 60 empleos permanentes.
La planta utilizará tecnología de ósmosis inversa para desalinizar agua de mar. El proyecto contempla obras de captación y descarga submarina, además de un sistema de túneles y difusores destinado a favorecer la dispersión de la salmuera y reducir sus posibles efectos sobre el ecosistema marino. También se considera un diseño arquitectónico integrado al paisaje para disminuir su impacto visual y territorial.
Desde Desaladora La Serena destacaron que la iniciativa busca diversificar la matriz de abastecimiento regional y reducir la dependencia de lluvias, ríos, embalses y aguas subterráneas.
Con el ingreso del Estudio de Impacto Ambiental comenzará ahora la revisión por parte de los organismos públicos competentes, junto con las instancias de participación ciudadana contempladas dentro del proceso de evaluación ambiental.