MERCADO LABORAL

Profesionales sin empleo acorde a sus estudios: el “desempleo ilustrado” se profundiza en Chile

El 37,7% de los ocupados con educación superior trabaja en puestos que no corresponden a sus calificaciones, mientras crece el desempleo entre profesionales.
sábado 22 de agosto de 2026

 

En 2025, unas 329 mil personas se graduaron de la educación superior en Chile, la cifra más alta desde que existe el Servicio de Información de Educación Superior (SIES).

Sin embargo, el desempleo entre las personas con educación superior completa lleva varios meses de incrementos interanuales.

Según un informe del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP), durante el trimestre abril-junio 2026 la desocupación en ese segmento subió 0,4 puntos porcentuales hasta el 8,3%, marcando diez meses seguidos al alza.

A esto se suma un creciente número de ocupados que están en puestos no acordes a su nivel de estudios, el “subempleo”, que algunos lo incluyen dentro del llamado “desempleo ilustrado”. Todo mientras el mercado del trabajo en Chile atraviesa por una crisis, con altos niveles de desempleo y una informalidad que cada vez gana más terreno.

“Desempleo ilustrado” en Chile

“Esto no es un problema de que ‘sobren’ profesionales. El mercado no está diciendo ‘no los quiero’, está diciendo ‘no puedo pagarles lo que valen ni darles el puesto que corresponde a su formación"”, sostuvo el economista y académico de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago de Chile, Víctor Silva, al respecto.

Y es que dentro del desempleo ilustrado, el académico también incluye a aquellos que están en situación de subempleo: de los poco más de 4 millones de personas ocupadas con educación superior completa, un 37,7% está en puestos que no son acordes a sus calificaciones.

En 2010 las personas con educación superior completa eran el 22% de la fuerza laboral en Chile, pero quince años después pasó a ser de 42,2%. A su vez, quienes tenían por debajo de la enseñanza media completa pasaron de ser el 35,2% al 17%.

Si bien los profesionales se duplicaron, “la economía lleva más de una década creciendo poco y generando empleo de baja calidad”, recalcó el académico que, según su análisis, el 79,9% de los trabajos nuevos para profesionales corresponden a subempleo.

Humanidades versus Derecho y Medicina

El impacto del subempleo no se ve igual en todas las carreras.

Humanidades y Servicios Personales concentran mayores niveles, mientras que en Derecho, Educación y Medicina Veterinaria, las tasas son más bajas. De esta forma, Silva sostiene que “el hecho de que 8 de cada 10 empleos nuevos para profesionales sean subempleo me dice que el problema estructural más grande está del lado de la demanda”.

“Aunque cerráramos mañana la sobreoferta en Humanidades, seguiríamos con un problema de calidad del empleo si la economía no acelera su generación de puestos calificados. No le echaría la culpa al alumno de Trabajo Social o Periodismo; sino a una economía que no crece para absorber la fuerza laboral más calificada de nuestra historia”, sentenció.

Como conclusión, el experto sostiene que “elegir carrera es, en el fondo, una decisión de inversión bajo incertidumbre”, y que hay casos donde se da el denominado “efecto cicatriz”, donde quienes ingresan al mundo laboral en períodos económicos débiles tienen consecuencias salariales que se mantienen aun cuando las condiciones económicas mejoran.

“Elegir en función del titular de prensa del momento y no de una proyección de mediano plazo puede llevar a una sobrecorrección igual de dañina”, sentenció, por lo que hizo un llamado a evaluar distintas variables como perspectivas laborales, riesgo y horizonte a largo plazo, además de la vocación por una carrera.