El lunes se miden con el conjunto cementero
Matías Marín: “Tenemos que alejarnos del descenso y mirar hacia arriba”
Matías Marín Vega sabe que Deportes La Serena llega al último tercio de la temporada sin margen para continuar lamentando puntos perdidos.
El volante granate todavía siente el golpe que significó no haber podido cerrar el partido ante Cobresal, otro rival directo, aunque también entiende que el fútbol obliga a levantar la cabeza rápidamente.
Es así que, este lunes, aparecerá Unión La Calera y, con ello, una nueva oportunidad para escapar de la zona peligrosa.
A sus 26 años, el mediocampista atraviesa un momento de mayor confianza. Debutó profesionalmente en Santiago Wanderers durante la temporada 2018 y posteriormente defendió a O’Higgins, Belgrano de Argentina y Unión Española, club que lo cedió a préstamo a La Serena. Ese recorrido le ha permitido adaptarse a diferentes exigencias y posiciones, una versatilidad que hoy pone a disposición del técnico Felipe Gutiérrez.
Puede actuar por el centro, abierto por las bandas o más cerca de los delanteros. En los últimos compromisos sumó minutos, ganó presencia en la formación y volvió a encontrarse con el gol. Más allá de su aporte individual, afirma que su principal preocupación está en ayudar a un equipo que necesita transformar sus buenos pasajes futbolísticos en resultados.
“Me siento con mucha más confianza. Sumando minutos uno se siente mejor y estoy preparado para jugar en cualquier posición. He cambiado bastante de ubicación y trato de hacerlo de la mejor manera en todas. Siento que estoy aportando al equipo y a lo que Felipe viene trabajando”, comentó.
La Serena ha mostrado capacidad para competir, marcar y ponerse en ventaja tanto de local como de visitante, pero el problema aparece cuando los rivales adelantan sus líneas y el encuentro entra en su etapa más tensa. En varios partidos, el cuadro papayero no consiguió resistir la presión ni dar la estocada que le permitiera asegurar una victoria.
Sin embargo, Marín no busca excusas. Reconoce que se trata de una falencia repetida y que los puntos desperdiciados en los minutos finales ayudan a explicar la incómoda posición del equipo. “Lo que nos pasó en el último partido no puede seguir ocurriendo. Son puntos que claramente no podemos perder. Un rival que va cayendo se te irá encima y nosotros tenemos que aguantar ese momento, superar ese tramo malo y después liquidar el partido”, planteó.
La frustración aumenta porque, según relata, el plantel siente que realiza un esfuerzo importante durante la semana. Los entrenamientos han subido su intensidad y el cuerpo técnico trabaja especialmente los duelos y la concentración, intentando preparar al grupo para sostener el rendimiento hasta el último balón. Cuando una ventaja se escapa, el golpe no termina con el pitazo final; se prolonga durante los días siguientes y obliga a revisar una y otra vez aquello que pudo resolverse de otra manera.
“Felipe (Gutiérrez) siempre nos muestra videos después de los partidos y todos nos damos cuenta de que esos puntos cuestan. Uno hace todo el esfuerzo y después termina llevándose solamente uno o ninguno. Eso no nos puede pasar si queremos conseguir objetivos importantes”, reconoció.
Ante la consulta sobre cuánto duró la amargura por no derrotar a Cobresal, Marín respondió con sinceridad que “hasta el domingo, antes del otro partido. Cuesta pasarlo, porque es el esfuerzo de toda una semana. Nos duele perder esos puntos, pero hay que dar vuelta la página y tratar de sumar”.
Una batalla entre necesitados
El siguiente desafío será ante Unión La Calera, colista del campeonato y equipo que también necesita desesperadamente una victoria. Para La Serena, ganar significaría tomar distancia de los últimos lugares y comenzar el tramo decisivo con mayor tranquilidad. Para los cementeros, en cambio, representa la ocasión de arrastrar a los granates nuevamente hacia la lucha directa por la permanencia.
Por lo mismo, el zurdo anticipa un enfrentamiento intenso, en el que la ubicación de ambos en la tabla tendrá más peso que cualquier consideración. “Nosotros lo vemos como el partido que debemos ganar para alejarnos del descenso y ellos lo miran al contrario de que quieren meternos ahí. Va a ser una guerra y tenemos que ir preparados para eso”, advirtió.
La superficie sintética del reducto calerano tampoco es presentada como una justificación anticipada. Deportes La Serena ya enfrentó condiciones similares ante Universidad Católica y el volante considera que deberán adaptarse sin desviar la atención de la única misión relevante que es sumar. “Cada uno tiene su cancha. Ya fuimos a jugar contra U. Católica en sintético y competimos de igual manera. No podemos echarle la culpa al terreno; tenemos que preocuparnos de hacer nuestro partido”, afirmó.
El duelo cerrará prácticamente la fecha, por lo que los serenenses conocerán los resultados de sus adversarios directos antes de entrar a la cancha. Sin embargo, Marín sostiene que mirar demasiado lo que hagan los demás puede distraerlos de la tarea fundamental.
“Tenemos que preocuparnos de nosotros. Si sumamos, no importará lo que pase en los otros encuentros”, aseguró.
30 puntos en disputa
La Liga de Primera ingresará a sus últimas diez fechas y todavía habrá 30 unidades disponibles. La posición actual obliga a mantener la cautela, aunque dentro del camarín existe la convicción de que el plantel puede alejarse del descenso e incluso aproximarse a la zona de clasificación internacional.
El discurso puede parecer ambicioso, aunque el mediocampista aclara que no se trata de mirar anticipadamente hacia diciembre. La apuesta consiste en avanzar encuentro a encuentro, comenzando por superar al colista.
“Este grupo está convencido de que puede pelear por una copa internacional, pero debemos ir paso a paso. Primero tenemos que ganar el lunes, alejarnos de la zona de descenso y después mirar hacia arriba. Tenemos que ganar el partido que viene y después prepararnos para el siguiente. Si vamos sumando fecha a fecha, lo más probable es que terminemos bien”, concluyó el volante, consciente de que el último tercio de la campaña comienza con una prueba que puede marcar el rumbo definitivo del elenco papayero.