SALUD Y ADICCIONES

Grave daño neurológico en joven por consumo de marihuana

Un joven de 15 años desarrolló una encefalopatía de Wernicke, grave afección neurológica, tras consumir marihuana y sufrir desnutrición extrema.
viernes 28 de agosto de 2026

Un caso documentado por un equipo médico estadounidense está generando preocupación por los riesgos del consumo de cannabis en jóvenes. Se trata de un adolescente de 15 años que desarrolló una encefalopatía de Wernicke, una grave afección neurológica, debido a una desnutrición extrema. Esta condición se originó por el síndrome de hiperemesis cannábica (SHC), conocido popularmente como “escromiting” por los vómitos incontrolables y dolores abdominales severos que provoca.

El síndrome de hiperemesis cannábica (SHC) es una complicación que se ha vuelto más frecuente con el uso continuo de productos con altas concentraciones de tetrahidrocannabinol (THC). Sus síntomas incluyen dolor abdominal, náuseas persistentes y vómitos cíclicos, según los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos.

El caso, reportado por la Facultad de Medicina de Georgia, detalló que el joven acudió a urgencias con náuseas, vómitos y dolor de cabeza. Al dar positivo en THC, fue diagnosticado con posible SHC y se le recomendó dejar el cannabis. Sin embargo, no siguió el consejo.

Un mes después, el adolescente regresó a urgencias con una pérdida de más de 11 kilos en pocas semanas debido a los vómitos constantes. La investigación, publicada el 24 de agosto en la revista Cureus Journal of Medical Science, reveló que la desnutrición y deshidratación severas agotaron sus reservas de tiamina (vitamina B1), esencial para el metabolismo. Esta deficiencia provocó la encefalopatía, haciendo que el cerebro funcionara de manera ineficaz y produciendo ácido láctico, lo que desató graves síntomas neurológicos.

Al ser hospitalizado, el menor presentaba habla lenta, confusión leve y episodios de falta de respuesta. A pesar de estabilizar su hidratación y niveles de sodio, su estado empeoró con visión borrosa, movimientos oculares involuntarios, fotofobia y ataxia, que le impedía caminar.

Ante la sospecha y sin esperar el resultado de la prueba de tiamina, los médicos iniciaron un tratamiento con dosis altas de tiamina intravenosa. La respuesta fue “sumamente rápida”: en 24 horas, su ansiedad y confusión cognitiva mejoraron. Al sexto día, el joven caminaba sin ayuda. Los análisis confirmaron sus niveles críticos de tiamina.

Tras el alta y la suspensión total del cannabis, el paciente recuperó peso y logró una recuperación neurológica completa. Los especialistas advierten que, con el aumento del consumo de THC en adolescentes, es fundamental que los médicos consideren las deficiencias vitamínicas ante síntomas neurológicos, especialmente si hay vómitos crónicos relacionados con el SHC. La preocupación por el consumo de marihuana en escolares de Coquimbo ya es una realidad en la región, haciendo este tipo de casos relevantes para nuestro contexto local.