POLÍTICA Y CULTURA

¿Es Gabriela Mistral de derecha? Desmienten encasillamiento político

Surgen cuestionamientos sobre la clasificación política de <strong>Gabriela Mistral</strong> como figura de derecha, levantando debate sobre la ligereza de estas etiquetas.
viernes 04 de septiembre de 2026

En el debate público, surge una discusión sobre la clasificación política de Gabriela Mistral, con algunas listas que la sitúan en la derecha. Sin embargo, esta categorización ha sido cuestionada por historiadores y analistas, quienes advierten sobre la ligereza de tales etiquetas y su potencial uso propagandístico.

Expertos señalan que tales intentos de encasillamiento político, especialmente en figuras de la envergadura de Mistral, pueden ser una “artimaña” que se asemeja a las tácticas usadas para alterar la percepción de la verdad en otros contextos históricos. Se cita el trabajo de Víctor Klemperer, autor de LTI La lengua del Tercer Reich, quien documentó cómo el nazismo tergiversó el lenguaje para permear el imaginario social.

No es necesario esperar que estas “timos clasificatorios” lleguen a instancias académicas para refutarlos; es preferible una “sobrerreacción” a la inacción. La vasta obra y biografía de Gabriela Mistral excede cualquier adscripción política superficial, ya sea de izquierda, centro o derecha. La evidencia sugiere que no encaja en una definición de derecha.

Un ejemplo contundente es una carta que Mistral dirigió desde España a Armando Donoso en 1935. En ella, criticó duramente a los políticos de su época, incluidos los de centro y derecha, por su falta de servicio al pueblo y su apego a viejas estructuras. Describió a Azaña y su gobierno como “fofos, gente sin columna vertebral, hablantines, amigos de lucir” que no hicieron más que “dar empleos a la clase media profesional”, dejando al pueblo sin cambios.

La Premio Nobel también se refirió a la reacción conservadora en España, donde el “mujerío español” y los “campesinos decepcionados y necios” votaron a las derechas “en bloque”. Para Mistral, esto evidenciaba una “fantástica falta de inteligencia” y una tendencia de España a seguir “sin vistas al siglo ni a Europa, cerrada a toda democracia, laxa, mortecina, madre del privilegio, productora de soldado y cura hasta lo infinitesimal”. También comentó sobre el comunismo y anarquismo, considerándolos minoritarios o inorgánicos.

Estas opiniones, que la autora consideraba privadas, se publicaron sin su consentimiento en un artículo titulado “Vida y confesiones de Gabriela Mistral” en la revista Familia el 2 de octubre de 1935, provocando una controversia en España que desvió la atención de su verdadero pensamiento político. La complejidad de su figura hace que cualquier intento de simplificarla en una categoría política resulte insuficiente. Su legado sigue siendo objeto de estudio y valoración, lejos de encasillamientos ideológicos.