Necesidad estratégica

La apuesta por formar médicos especialistas en la Región de Coquimbo

96 profesionales se encuentran actualmente en formación vinculados a la región, mientras el programa Becas Coquimbo avanza en la preparación de profesionales para la red pública.
La formación de profesionales en la propia región adquiere un papel estratégico. (Foto: Cedida)
La formación de profesionales en la propia región adquiere un papel estratégico. (Foto: Cedida)
sábado 05 de septiembre de 2026

La construcción de nuevos hospitales, la reposición de establecimientos y el fortalecimiento de la red de atención primaria están modificando el escenario sanitario de la Región de Coquimbo. Pero detrás de los nuevos edificios, equipamientos y servicios se levanta el principal desafío para funcionar a plena capacidad y es contar con médicos y, especialmente, con especialistas suficientes para atender las necesidades de la población.

En ese contexto, la formación de profesionales en la propia región adquiere un papel estratégico. Actualmente, la Universidad Católica del Norte (UCN) mantiene 139 médicos en formación en 15 especialidades, pertenecientes a las cohortes ingresadas entre 2023 y 2026. De ellos, 96 están vinculados directamente con la Región de Coquimbo y se titularán progresivamente entre 2026 y 2029, en 14 especialidades diferentes.

De este grupo, 43 médicos financian su especialización a través de Becas Coquimbo, alianza iniciada en 2020 entre el Gobierno Regional, el Servicio de Salud Coquimbo y la UCN. Además, 35 de los 96 residentes regionales son médicos egresados de la propia universidad, lo que refleja una trayectoria formativa que comienza en el pregrado y continúa posteriormente con la especialización.

Para la jefa de Postgrado y Postítulo de la Facultad de Medicina de la UCN, doctora Alejandra Lagos Kramm, este último punto es especialmente relevante, porque formar especialistas en la zona “constituye una ventaja estratégica. Los egresados de la UCN conocen el territorio, su población y la red asistencial, y han construido aquí vínculos personales y profesionales. Esto favorece su arraigo y aumenta las posibilidades de que permanezcan y desarrollen su carrera en la zona”, sostiene.

Un programa que busca reducir la brecha

La estrategia regional tiene entre sus principales instrumentos el programa de Becas Médicos Coquimbo. De acuerdo con los antecedentes presentados ante la comisión de Salud y Deportes del Consejo Regional, la iniciativa contempla la formación de 94 médicos especialistas y 17 subespecialistas, con el objetivo de fortalecer la red pública y disminuir la brecha existente.

La distribución de los cupos considera especialidades como medicina interna, cirugía general, anestesiología, medicina de urgencia, pediatría, psiquiatría, obstetricia y ginecología, traumatología, imagenología y otras áreas necesarias para el funcionamiento de la red. A ello se suman subespecialidades como cardiología, nefrología, neonatología, oncología médica, gastroenterología y geriatría.

El balance disponible a mayo, con información correspondiente al cierre de abril, muestra que de los 94 cupos para especialistas existen 40 profesionales en formación y 33 que ya se encuentran devolviendo su beca mediante el denominado Periodo Asistencial Obligatorio (PAO). Además, diez cupos permanecían sin adjudicar y 11 postulaciones no llegaron a término. En el caso de las subespecialidades, de los 17 cupos contemplados, uno había sido adjudicado y 16 estaban aún disponibles.

El sistema establece que quienes reciben estas becas deben posteriormente cumplir un periodo de desempeño obligatorio en establecimientos de la red pública de salud de la región, equivalente al doble del tiempo de formación. Para los especialistas corresponde a seis años y para los subespecialistas a cuatro.

La importancia de este mecanismo se entiende al observar el escenario de infraestructura que enfrenta la región. El convenio de programación suscrito entre el Servicio de Salud Coquimbo y el Gobierno Regional contempla una cartera que considera los nuevos hospitales de Coquimbo, La Serena e Illapel, además de la construcción o reposición de 10 CESFAM, 22 postas de salud rural, tres SAR y cuatro bases SAMU, entre otras inversiones que requieren profesionales calificados.

El desafío: que los médicos se queden

La formación, sin embargo, representa solo una parte de la ecuación. El desafío siguiente será conseguir que los profesionales formados en la región encuentren oportunidades para desarrollar aquí su carrera.

La doctora Alejandro Lagos Kramm explica que, desde 2024, la UCN junto al Servicio de Salud Coquimbo han trabajado para gestionar ante el Ministerio de Salud un aumento progresivo de los cupos de especialización asignados a la región. Para los próximos procesos se busca, además, que una mayor proporción de estos cupos se destine al concurso CONISS, al que pueden postular médicos recién egresados.

La idea es ampliar las posibilidades de que quienes terminan su carrera puedan permanecer en la zona para especializarse y posteriormente incorporarse a la red pública.

En paralelo, la universidad plantea avanzar hacia una estrategia con mayor enfoque territorial, que permita que médicos con vínculos con las distintas provincias puedan especializarse y posteriormente retornar a sus lugares de origen. El objetivo es enfrentar no solo el déficit regional, sino también las diferencias que existen entre Elqui, Limarí y Choapa.

“Un postulante con arraigo en la provincia del Choapa podría acceder a un cupo asociado al retorno al hospital de Illapel, establecimiento que enfrenta mayores dificultades para atraer y retener especialistas”, ejemplifica Lagos Kramm.

La Universidad del Alba, sede La Serena, también apunta a la importancia del arraigo regional dentro de su formación. El director de la carrera de Medicina, Julio Elzo, señala que el perfil de sus egresados está orientado principalmente a la atención primaria y que la institución busca que sus profesionales tengan un vínculo con la región. Por ahora, indica, tienen conocimiento de dos egresados que estarían realizando su beca en la zona, además de contar con alternativas de diplomados, cursos y talleres para continuar su formación.

Una necesidad que trasciende a las universidades

Desde el Consejo Regional coinciden en que aumentar la cantidad de especialistas es una necesidad que debe abordarse de manera conjunta.

El presidente de la Comisión de Salud del CORE, Lombardo Toledo, destaca el trabajo desarrollado con la Universidad Católica del Norte, pero plantea también la necesidad de ampliar la participación a otros centros formadores para aumentar las alternativas disponibles.

“Queremos mayores especialistas o subespecialidades u otro tipo de poblaciones del sector salud ante la demanda de la población, ante necesidades nuevas y por supuesto también con la aparición a futuro de nuevos hospitales, nuevos Cesfam”, afirma.

El consejero sostiene que uno de los principales obstáculos sigue siendo la dificultad para atraer y retener médicos en regiones, debido a que las condiciones laborales y económicas no siempre resultan suficientemente atractivas frente a otras zonas del país.

Por ello, la discusión ya no se centra únicamente en cuántos médicos se forman, sino en cómo conseguir que ese capital humano permanezca en Coquimbo. La propia planificación del programa regional reconoce la necesidad de generar un polo de desarrollo para la formación de especialistas y subespecialistas, incorporando eventualmente nuevos centros formadores y ajustando los cupos de acuerdo con las necesidades actuales de la red asistencial.

En ese sentido, el desafío para los próximos años será articular al Ministerio de Salud, Gobierno Regional, Servicio de Salud, municipios y universidades, no solo para aumentar y financiar los cupos, sino también para asegurar cargos, condiciones laborales y posibilidades de desarrollo profesional.