UNA TRADICIÓN QUE NO MUERE
La incertidumbre quedó atrás: familias ya preparan su regreso a La Pampilla
Para muchas familias de Coquimbo, celebrar Fiestas Patrias en La Pampilla comienza mucho antes del 18 de septiembre. Demarcar un terreno, levantar carpas y trasladar hasta el recinto parte de lo necesario para permanecer durante varios días, son prácticas que se repiten año tras año y que, para quienes llevan décadas asistiendo, se han convertido en una tradición familiar que pasa de una generación a otra.
Este 2026, sin embargo, los preparativos estuvieron marcados por una incertidumbre poco habitual, ya que tras el temporal que afectó a la Región de Coquimbo en julio, la realización de La Pampilla quedó inicialmente en duda y posteriormente fue suspendida, priorizando la atención de la emergencia y la reconstrucción.
Pese a esto, semanas después, el propio alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri revirtió esa decisión y confirmó una versión "solidaria" y enfocada en la reactivación económica, dando luz verde también a aquellas familias que, pese a los vaivenes de este año, ya se preparan para volver a instalarse en el tradicional recinto pampillero.
Todo en familia
Así, con La Pampilla confirmada, un equipo de Diario El Día llegó hasta el terreno pampillero para conversar con algunas de las familias que aún conservan la costumbre de instalarse en el sector, para conocer cómo se preparan para esta nueva edición.
Es el caso de José Antonio Pizarro Gómez, contador y vecino del sector de Punta Mira de Coquimbo de 28 años de edad, quien asiste a La Pampilla desde que era niño y cuya tradición familiar solo se interrumpió durante la pandemia.
Según cuenta Pizarro, su familia suele instalarse entre el 13 y 14 de septiembre y permanece hasta el 21 o 22, reuniendo a cerca de 15 personas, entre familiares y amigos.
“Aquí es todo familiar y si bien mi papá fue el que empezó a marcar, acá viene toda mi familia, porque primero vienen mis tías con mi mamá, que son las que salen antes de vacaciones, y después llegan los demás. Mi papá, por ejemplo, sale el 16 y se va a trabajar todos los días desde acá”, explicó.
Pizarro también señaló que lo que más le gusta de esta tradición “es salir de la rutina, despejarse y pasarla bien, porque es un momento de unión familiar, de ver a toda la gente celebrando, feliz”.
En cuanto a la incertidumbre que existió por la realización de La Pampilla este año, el joven reconoció que “cuando vi el video del alcalde me dio un poquito de pena, pero después, cuando confirmaron que sí se iba a hacer y con un fin solidario, fue muy bonito, porque significó volver a organizarnos para marcar (el terreno) y ver quiénes iban a venir”.
Una tradición de familia
Otra de las familias que mantiene esta tradición es la de Fresia Fuentes, vecina de Coquimbo.
Fuentes, quien tiene 77 años y comenzó a asistir a La Pampilla cuando tenía 8 años, relató que esta es una costumbre iniciada por sus padres y que luego continuó con sus hijos y nietos.
“Nosotros somos alrededor de 30 personas y este año nos vamos a instalar desde el 15 hasta el 20 de septiembre, porque el lunes hay que volver al trabajo. Este domingo vendrán algunos familiares para hacer los hoyos y cerrar el terreno”, detalló.
Respecto a la incertidumbre por la realización de La Pampilla, Fuentes dijo que “dos de mis nietas son fanáticas de esta fiesta y cuando dijeron que no se iba a hacer estaban muy tristes, incluso una lagrimeó, pero cuando supieron que sí se iba a hacer quedaron súper contentas y ahora se quieren venir lo antes posible”.
Pese al cambio de planes, aseguró que organizarse no fue un problema, ya que “llevamos tantos años viniendo que tenemos todo organizado”.
Sobre lo que más le gusta de esta tradición, Fuentes apuntó a "la unión familiar. Eso es lo más importante para mí, ya que yo soy más tradicional, me gustaba mucho cuando se hacían las ramadas, porque cómo los shows artísticos empiezan más temprano, los más jóvenes se van a verlos y el resto nos quedamos solos. Pero de todas formas en la noche volvemos a estar juntos”.
Que no se pierda la tradición
Por su parte, Juan Rojas, quien tiene 55 años de edad, y es trabajador de la construcción y vecino de la población San Juan de Coquimbo, dijo que asiste a La Pampilla desde que su madre estaba embarazada de él y que esta tradición fue iniciada por su abuela, Diófila Dubó.
“Mi abuelita contaba que cuando era chica bajaban desde la parte alta de Coquimbo, y mi otra abuela, Rosa, los traía en carreta”, relata.
Rojas sostuvo que “acá nos reunimos como 17 familias: viene mi hermana, mi hijo, mis nietos, mis tíos, primos, sobrinos y amigos, y generalmente nos instalamos entre el 14 y el 21 de septiembre, pero como este año no sabíamos si la fiesta se iba a hacer, tuvimos que reunirnos y organizarnos rápido”.
Según cuenta, la preparación para asistir a La Pampilla, comienza antes de la festividad. "Hacemos un menú y ordenamos los recursos. Esta vez vamos a estar menos días, porque cuando confirmaron la fiesta nos sorprendimos un poco. Incluso ya teníamos otros planes para ir al valle de Elqui, a la casa de unos amigos, pero al final había que estar. Y aquí estamos”, añadió.
En cuanto a lo que más le gusta de La Pampilla, sin duda es "compartir en familia y con amigos. De todas formas, me gustan los shows y todo lo que venga, pero lo principal es estar juntos, disfrutar, conversar y reírse”.
Finalmente, Rojas invitó a las personas “a que vengan a disfrutar y compartir en La Pampilla 2026. También los invito a que se cuiden y lo pasen bien, para que esta tradición no se pierda”.