HOMICIDIOS QUE MARCARON LA ZONA
El “Chacal de Alcohuaz”: el crimen que aún permanece en la memoria del valle de Elqui
En la memoria colectiva del valle de Elqui, el nombre de Juan Domingo Salvo Zúñiga sigue evocando un profundo temor y rechazo. Conocido popularmente como el “Chacal de Alcohuaz”, el criminal permanece privado de libertad en la capital del país, mientras la comunidad elquina espera que jamás vuelva a pisar las calles de la comuna.
El trágico historial de Salvo Zúñiga comenzó a escribirse en 1975, cuando mató a su propia hermana, delito por el cual cumplió una condena de diez años de presidio. Sin embargo, el episodio más macabro ocurrió en 1990, protagonizando un cuádruple asesinato que estremeció a todo el país al terminar con la vida de Antonia Cabrera Gómez y la de sus tres hijos tras golpearlos brutalmente con un hacha.
Aunque inicialmente la Justicia lo condenó a la pena capital, la condena fue conmutada a 80 años de cárcel tras un indulto otorgado por el entonces Presidente Patricio Aylwin Azócar.
A pesar del paso de más de tres décadas, el impacto de sus actos no se diluye. De hecho, cada cierto tiempo corren falsos rumores sobre su supuesta presencia en el valle de Elqui, principalmente en Paihuano, donde cometió los crímenes. No obstante, Juan Domingo Salvo permanece recluido en la expenitenciería de Santiago, hoy Centro de Detención Preventiva Santiago Sur.
De esta forma, las familias de las víctimas y los habitantes de Paihuano pueden conservar la tranquilidad, manteniendo vivo eso sí, el recuerdo de una tragedia que marcó para siempre la historia policial de la zona.