REFORMA AL MERCADO LABORAL

Contrato por horas abre nuevo debate sobre el empleo en Chile

La propuesta es parte de una agenda de 19 iniciativas impulsadas por el gobierno para modificar las relaciones laborales, pero sindicatos advierten posibles efectos sobre los ingresos y la estabilidad de los trabajadores.
Una de las propuestas del gobierno es aplicar la denominada polifuncionalidad, permitiendo que los trabajadores puedan desempeñar distintas labores dentro de una misma organización, así como la ampliación del contrato de aprendizaje. (Foto: El Día)
Una de las propuestas del gobierno es aplicar la denominada polifuncionalidad, permitiendo que los trabajadores puedan desempeñar distintas labores dentro de una misma organización, así como la ampliación del contrato de aprendizaje. (Foto: El Día)
viernes 11 de septiembre de 2026

La agenda laboral impulsada por el gobierno para 2026 contempla 19 iniciativas destinadas a modificar distintos aspectos del mercado del trabajo, desde las modalidades de contratación y organización de las jornadas hasta mecanismos de protección social.

El paquete incluye proyectos en distintas etapas de tramitación legislativa, nuevas propuestas en elaboración y reglamentos destinados a precisar la aplicación de normas ya vigentes. Entre las iniciativas destacan la sala cuna universal, el contrato por horas y cambios a la jornada laboral de 40 horas.

En este último caso, se plantea flexibilizar la distribución del tiempo de trabajo mediante ciclos de hasta 16 semanas, entregando mayores márgenes de adaptación tanto a empleadores como a trabajadores. La agenda también considera medidas relacionadas con turismo, licencias médicas, seguridad social, teletrabajo híbrido, bandas horarias y la polémica indemnización a todo evento.

Pero uno de los proyectos que concentra mayor discusión es el denominado “contrato a prueba”, que permitiría establecer acuerdos laborales de corta duración durante la etapa inicial de una relación de trabajo. A esto se suma una propuesta de polifuncionalidad, que permitiría desempeñar distintas labores dentro de una misma organización, y la ampliación del contrato de aprendizaje, orientado a compatibilizar formación y trabajo.

Desde el Ministerio del Trabajo sostienen que esta última medida permitiría ampliar las oportunidades de incorporación al mercado laboral y fortalecer la adquisición de experiencia y competencias.

Contrato por horas concentra las críticas

Entre las propuestas, el contrato por horas se ha convertido en uno de los principales puntos de controversia. Se trata de una iniciativa presentada originalmente en 2018 y que el ejecutivo busca reimpulsar.

El economista Luis Vergara Cueto explicó que, a diferencia de los actuales contratos de jornada parcial, esta modalidad permitiría pactar horas variables sin establecer una jornada semanal fija, con un límite de 30 horas semanales o 120 mensuales. Cada hora trabajada debería remunerarse al doble del valor hora calculado sobre la base del ingreso mínimo.

Sus detractores advierten que el sistema podría trasladar parte de los riesgos económicos desde las empresas hacia los trabajadores. Si se establece un máximo de 30 horas y finalmente el empleador requiere menos tiempo de trabajo, los ingresos podrían ser inferiores a los inicialmente proyectados.

El senador Daniel Núñez cuestionó la propuesta y sostuvo que podría afectar las remuneraciones y aumentar la dependencia del trabajador respecto del empleador.

“Primero, disminuir los ingresos que se le pagan al trabajador, porque esta norma va a establecer que se haya acordado una hora, pero la empresa no se dispone, solo te pagan el 65%. Lo segundo es que el trabajador queda a disposición total del empleador”, afirmó.

Desde el mundo sindical también existen reparos. Elisa Oyarzún, presidenta del Sindicato Walmart, señaló que el retail podría verse especialmente afectado por un sistema basado en la planificación de horas en lugar de jornadas estables.

“Se ve mucho más afectado con toda esta demanda de planificación de horas de trabajo en vez de jornada. Y eso también llama como consecuencia la reducción del sueldo y el efecto que tiene en nuestras familias”, sostuvo.

Avances vs retrocesos

La agenda también cuenta con respaldo desde algunos sectores académicos. Raúl Lagomarsino, académico del ESE Business School de la Universidad de los Andes, consideró que las reformas buscan enfrentar los desafíos actuales del mercado laboral, especialmente ante los cambios tecnológicos y el avance de la inteligencia artificial.

“Es urgente intentar dinamizar el mercado laboral a través de leyes más apropiadas para el siglo XXI”, afirmó.

En contraste, Mauricio Acevedo, de la Federación de Trabajadores de Farmacias, acusó al ejecutivo de impulsar medidas que, a su juicio, significarían retrocesos para los trabajadores y afectarían a las familias.