CABECILLAS ESTÁN DETENIDOS

El Clan Chen: la red de la mafia china que permeó a la PDI

Se trata de una de las organizaciones delictivas más avanzadas del crimen organizado transnacional, con presencia en varios países de Sudamérica. Tres funcionarios policiales aparecen vinculados a la banda criminal, uno de ellos perteneciente a la Región de Coquimbo.
El Clan Chen lavó $160 mil millones en Chile antes de que la organización fuera desarticulada y su cúpula detenida.
El Clan Chen lavó $160 mil millones en Chile antes de que la organización fuera desarticulada y su cúpula detenida.
martes 15 de septiembre de 2026

La reciente filtración de información secreta por parte del exoficial de la PDI Manuel Figueroa Vera, en La Serena, encendió las alarmas institucionales en Chile. Sin embargo, para dimensionar la gravedad del caso resulta clave conocer al receptor de esos antecedentes de inteligencia: el Clan Chen, una de las estructuras delictivas más sofisticadas del crimen organizado transnacional con presencia en el Cono Sur.

Liderada por Longdi Chen, junto a Wen Chen, Wu Chen y Ziliang Chen, esta red de origen chino fue desarticulada mediante la Operación Cancerbero, desarrollada en el marco de una investigación de la Fiscalía y la PDI. Sus cabecillas enfrentan formalizaciones por delitos como asociación ilícita y lavado de activos.

Lejos de las formas tradicionales de violencia callejera, la peligrosidad atribuida al Clan Chen radica principalmente en su sofisticación digital y financiera. Con operaciones desde Iquique, en la Región de Tarapacá, y ramificaciones en distintos puntos del país, la organización habría utilizado la modalidad conocida como pig butchering —o “matanza de cerdos”—, basada en estafas de falsas inversiones en criptomonedas y plataformas digitales, dirigidas principalmente a víctimas en el extranjero.

La investigación apunta a que el grupo habría blanqueado más de 200 millones de dólares mediante sociedades y estructuras comerciales vinculadas a la Zona Franca de Iquique (Zofri). Además, la situación de sus integrantes tras su detención abrió un debate institucional luego de que, pese a ser derivados a la cárcel de máxima seguridad de Talca, resoluciones judiciales dispusieran el traslado temporal de algunos imputados hasta Alto Hospicio.

Uno de los aspectos más delicados de la investigación es la presunta corrupción de funcionarios policiales. Los antecedentes sobre pagos que habrían llegado a Figueroa Vera y otros policías evidencian la capacidad que habría tenido esta estructura criminal para penetrar organismos encargados precisamente de combatirla. De acreditarse estos hechos, el caso no solo revelaría la magnitud financiera y operativa del Clan Chen, sino también una preocupante vulneración de las instituciones del Estado.