La peor aprobación desde que inició el gobierno
Luna de miel se acorta y Kast pierde respaldo durante sus primeros seis meses
La aprobación del Presidente José Antonio Kast continúa retrocediendo y alcanzó su nivel más bajo desde el inicio de su mandato, de acuerdo con la última edición de la encuesta Criteria, sondeo que registró un 29% de respaldo a la gestión del Mandatario, dos puntos menos que en la medición anterior, mientras que la desaprobación aumentó cuatro puntos y llegó al 59%.
El resultado se conoce luego de varias semanas de deterioro en los indicadores de evaluación presidencial. De acuerdo con la propia serie de Criteria, a comienzos de septiembre la aprobación se ubicaba en 30%, mientras que la desaprobación alcanzaba un 58%. Una semana después, el respaldo había subido marginalmente a 31%, para volver a caer en la medición más reciente.
La evolución también se observa en otras mediciones. En la encuesta Plaza Pública de Cadem publicada a comienzos de septiembre, Kast registraba un 34% de aprobación y un 61% de desaprobación, en un escenario marcado por una evaluación negativa de la situación económica y de las perspectivas laborales.
Para Manuel Escobar, académico de la Universidad Católica del Norte (UCN), esta trayectoria debe analizarse además dentro de un fenómeno más amplio de la política chilena: el acortamiento de la denominada “luna de miel” de los gobiernos.
“Hay un fenómeno que se viene dando desde hace bastante tiempo, que parte con el segundo gobierno de Michelle Bachelet, y que tiene que ver con una luna de miel cada vez más corta. Los presidentes comienzan rápidamente a enfrentar problemas de aprobación”, explicó.
En ese sentido, el académico plantea que existen diferencias entre las trayectorias de los últimos mandatarios, aunque también algunos elementos comunes. En el segundo gobierno de Michelle Bachelet, por ejemplo, identifica un desgaste progresivo de la aprobación, seguido posteriormente por una recuperación. En el caso de Sebastián Piñera, en tanto, la trayectoria fue más volátil y estuvo marcada por el impacto del estallido social de 2019.
Respecto de Gabriel Boric, Escobar destaca que la caída se produjo tempranamente y posteriormente se mantuvo durante buena parte de su administración en niveles relativamente bajos.
El escenario actual presenta, a su juicio, algunos puntos de comparación con ese último caso. “En el caso de Kast, la partida también ha sido bastante rápida, porque además comenzó con una aprobación mucho más alta que Boric”, señaló, haciendo referencia a la trayectoria registrada durante los primeros meses de ambos gobiernos.
Para el académico, la principal diferencia es que el actual Mandatario todavía se encuentra en una etapa inicial de su administración, por lo que la evolución de los próximos meses será determinante para establecer si la actual tendencia se consolida o logra revertirse.
El factor económico
Más allá de la comparación histórica, uno de los elementos que aparece con mayor fuerza en las encuestas recientes es la evaluación de la economía y del empleo.
La propia encuesta Cadem de septiembre mostró que, al evaluar los primeros seis meses de gobierno, un 38% de los consultados identificó como principal error el traspaso a los consumidores del alza de los combustibles, mientras que un 32% mencionó el bajo crecimiento económico y el aumento del desempleo. En paralelo, un 79% señaló que el área a la que las autoridades deberían dedicar mayores esfuerzos es economía y empleo.
Para Escobar, precisamente este contexto ayuda a explicar parte del retroceso presidencial.
“Yo creo que básicamente está relacionado con que no ha podido repuntar. Ese sería el principal factor que explica su baja aprobación, sobre todo durante el último tiempo: los indicadores relacionados con el alza de los combustibles, el bajo crecimiento, el desempleo, entre otros factores”, sostuvo.
El académico advierte, eso sí, que la actual medición corresponde todavía a una etapa temprana del gobierno. Por ello, plantea que el comportamiento de la aprobación durante los próximos meses permitirá determinar si la caída observada durante el primer semestre corresponde a una tendencia que se mantendrá o a una etapa de desgaste que eventualmente pueda revertirse.
“Todavía le queda bastante, por lo que estos son solamente sus primeros seis meses y habrá que ver cómo continúa hacia adelante”, puntualizó.