ALI MANOUCHEHRI, ALCALDE DE COQUIMBO
“No era parte de lo que buscábamos que La Pampilla terminara con ganancias”
La máxima autoridad de la comuna de Coquimbo, el alcalde Ali Manouchehri, abordó, junto a El Día, los pilares centrales de la última versión de La Pampilla, la reactivación económica para más de 1.200 comerciantes, el saldo en materia de seguridad e infraestructura de televigilancia para combatir la delincuencia, así como los alcances y aprendizajes que dejó la inédita transmisión televisiva de esta festividad y las eventuales proyecciones presupuestarias del evento.
-¿Cuál es el balance que hace de La Pampilla?
“Para nosotros, entendiendo el enfoque que le queríamos dar a esta fiesta, creo que un éxito. Más de 1.200 emprendedores y comerciantes pudieron generar ingresos y reactivarse después de meses muy difíciles. El sentido de levantar la fiesta iba hacia la línea de la reactivación económica, una campaña solidaria que permitiera que nuestros comerciantes y la gente que se vio golpeada tuviera la oportunidad de generar ingresos y eso se dio a cabalidad. Les fue bien. Yo tuve la oportunidad de conversar con muchos y la verdad que eso nos tiene muy conformes”.
-¿Tienen ya las cuentas económicas de lo que rindió La Pampilla?
"Estamos cerrando algunos números, estamos muy prontos a poder tener el número, pero nos fue bien en recaudación de peatones, en recaudación también de ingresos de vehículos, y los montos también asociados a los locales comerciales. Fue una pampilla que nos permitió llegar a cifras que podrían incluso ser similares a los recursos que invertimos”.
-¿Qué evaluación hace de la seguridad en esta edición de La Pampilla? Hubo una persona agredida con arma blanca.
“Nosotros siempre acostumbramos a tratar de sacar lecciones de cada una de las cosas negativas que enfrentamos. Y también acostumbramos a mirar el vaso medio lleno y no medio vacío. Durante tres años hemos tenido problemas con estas bandas que ingresan al recinto de La Pampilla y que se dedican al robo de celulares. Pero es tercer año consecutivo que esas bandas se desbaratan en el trayecto de la misma fiesta, devolviendo los celulares a los vecinos que fueron afectados en los mismos días.
Y eso también tiene que ver con lo que la municipalidad ha hecho para poder contar con sistemas de televigilancia, que es una iniciativa que se levantó junto al concejo municipal y que permite que podamos monitorear a estos delincuentes. Con respecto a las otras situaciones es difícil y muchas veces puede estar inclusive fuera de nuestro alcance. Ojalá que la gente nos pueda ayudar a que estas cuestiones no pasen y no tengamos que lamentar lo que está enfrentando la familia de un joven que se vio involucrado en esta situación con la que solidarizamos completamente”.
-¿Qué balance hacen de la transmisión televisiva?
“Creo que fue una experiencia muy positiva. Permitió llevar esta fiesta a los televisores o a las plataformas digitales que están en todo Chile. Claramente hay muchas cosas que corregir y mejorar. Hay que hacer los intentos de que la televisión sea lo más posible compatible con el desarrollo de las personas que participan de manera presencial. Nosotros lo corregimos. Yo tuve la oportunidad de hablar con la productora, con el canal de televisión y la segunda jornada, la tercera se disminuyeron las tandas comerciales, se disminuyó también el tiempo de espera, se activó la gente que estaba disfrutando con la música en vivo con DJ.
Creo que por ahí va un poco la línea, pero no hay que desconocer que lo que hemos buscado siempre es que esta fiesta sea reconocida a nivel nacional y creo que la televisión aporta demasiado y permite llevarla a todos los chilenos y chilenas".
-Pero uno de los problemas en las transmisiones de este tipo es que la televisión termina imponiendo pautas.
“A nosotros no nos pusieron mucha pauta, lo que teníamos era una pampilla donde todos los artistas vinieron de manera gratuita, donde lamentablemente no tuvimos la posibilidad de escoger quiénes venían. Hay gente que cuestiona la parrilla, que no gustó el show a algunos, pero a caballo regalado no se le miran los dientes y la verdad es que sacamos adelante una pampilla donde si la gente no le hubiese gustado, no hubiese venido al segundo día ni al tercero. Nosotros nos encontramos con un lleno masivo en tres jornadas que a nuestro juicio fueron jornadas exitosas”.
-¿Va a terminar con números azules La Pampilla?
“No lo sabemos. Tampoco era parte de lo que nosotros buscábamos. Hemos mencionado que dar una fiesta para poder recibir a 200 mil personas no es barato, pero nosotros, si tenemos la posibilidad que esos recursos sean invertidos para que a nuestros comerciantes y a la gente que la ha pasado mal le signifique generar recursos, empleo y mejores posibilidades, lo vamos a seguir haciendo”.
-¿Se solucionaron las quejas que tuvo al principio de parte de algunos concejales?
“Yo no me dedico mucho a la polémica armada o montada, yo me dedico a conversar con ellos directa y permanentemente y cuando, por ejemplo, sale una polémica por los dichos de uno o de dos, no pierdo mi tiempo en aquello. Yo tengo una excelente relación con el concejo municipal y si no fuera así sería imposible que estos presupuestos sean aprobados por unanimidad de los votos.
Para mí entrar en polémicas chicas, no creo que sea prudente. El concejo municipal es un concejo completamente diferente al que tuvimos en el periodo anterior: es colaborativo y pone por sobre todas las diferencias que podemos tener, el interés común de la gente”.
-Cuando usted dice que es una polémica armada, ¿a qué se refiere?
“Yo trabajo y el mayor termómetro que tengo es poder caminar por la fiesta de La Pampilla tranquilo, saludando a la gente. Me piden fotos, me aplauden y eso no cualquier político en esta región lo puede tener, o en este país. Cuando existen críticas con respecto a lo que hacemos, uno siempre aprende a mirar de dónde vienen y nosotros tenemos el total convencimiento que hacemos las cosas por nuestra gente, que nos sacamos la mugre trabajando en este municipio para que Coquimbo esté mejor”.