Por primera vez en su historia

Chile busca ser sede del mundial de hockey césped 2030

La federación firmó una carta de compromiso con los municipios de Antofagasta, Ñuñoa y San Pedro de la Paz, las tres comunas propuestas como sedes. La Región de Coquimbo, donde la disciplina también crece, no aparece en el proyecto presentado para albergar el torneo.
La candidatura nacional ya definió a las comunas con las que buscará traer la sede del Mundial de Hockey Césped 2030 al país. (Foto: Team Chile)
La candidatura nacional ya definió a las comunas con las que buscará traer la sede del Mundial de Hockey Césped 2030 al país. (Foto: Team Chile)
jueves 24 de septiembre de 2026

La Federación de Hockey Césped de Chile dio un nuevo paso en su propósito de organizar por primera vez una Copa del Mundo de la disciplina. Este jueves 24 de septiembre formalizó una carta de compromiso con los municipios que integrarían la candidatura nacional para el certamen de 2030, un certamen que se jugaría en tres regiones del país.

El documento fue suscrito junto a los alcaldes Sacha Razmilic, de Antofagasta; Sebastián Sichel, de Ñuñoa, y Juan Pablo Spoerer, de San Pedro de la Paz. Con ello, las tres comunas expresaron su respaldo a una postulación que todavía deberá ser presentada y defendida ante la Federación Internacional de Hockey (FIH).

La idea de la participación de estas tres comunas es otorgar al eventual mundial un alcance territorial más amplio, lamentablemente eso sí, sin la presencia de la Región de Coquimbo, pese al importante crecimiento que esta disciplina ha tenido en la zona durante el último tiempo. 

Respecto a los municipios participantes, éstos se integren a la comitiva nacional que viajará a Doha, Catar. Allí, durante el próximo congreso de la FIH, Chile expondrá los antecedentes técnicos de su candidatura y buscará convencer al organismo internacional de que cuenta con las condiciones para recibir el principal torneo de este deporte.

Para la federación, el respaldo municipal es una pieza necesaria de ese trabajo, ya que organizar una copa del mundo requiere coordinación entre las instituciones deportivas y las ciudades anfitrionas, tanto para preparar los escenarios de competencia como para recibir a las delegaciones y al público.