Entre La Serena y Coquimbo

Área Metropolitana comienza a tomar forma entre proyectos y desafíos pendientes

Los municipios y el Gobierno Regional ya trabajan sobre una planificación común que proyecta el territorio al 2036 y una primera cartera de iniciativas comienza a avanzar desde los estudios hacia la ejecución. Ya avanzan proyectos que buscan dar contenido concreto a la futura metrópolis. Sin embargo, el principal desafío ahora es pasar de la coordinación a una gestión metropolitana efectiva, con gobernanza y recursos propios.
La apuesta es comenzar a mirar La Serena y Coquimbo como un territorio que comparte problemas y oportunidades. (Fotografía: Cristian Silva)
La apuesta es comenzar a mirar La Serena y Coquimbo como un territorio que comparte problemas y oportunidades. (Fotografía: Cristian Silva)
sábado 26 de septiembre de 2026

Durante años, hablar de un Área Metropolitana entre La Serena y Coquimbo fue principalmente proyectar una forma distinta de mirar dos ciudades que en la práctica ya funcionan como un solo territorio. Los desplazamientos diarios, el crecimiento urbano, el borde costero, el transporte, los servicios y las necesidades de infraestructura hace tiempo dejaron de responder únicamente a los límites administrativos de cada comuna.

Hoy, ese proceso comienza a adquirir una dimensión más concreta. El Gobierno Regional y las municipalidades de La Serena y Coquimbo ya trabajan coordinadamente en estudios, planificación y una cartera de proyectos que busca abordar problemas que requieren una mirada conjunta. La discusión, sin embargo, enfrenta ahora la pregunta de cómo transformar esa coordinación en una gestión metropolitana efectiva y, sobre todo, cómo financiar las iniciativas que se definan como prioritarias.

La primera cartera de arranque del Área Metropolitana La Serena-Coquimbo, informada en septiembre de 2025, corresponde a una propuesta inicial de proyectos elaborada en paralelo al Plan Metropolitano La Serena-Coquimbo 2036, instrumento que actualmente se encuentra en su etapa final y que ha sido desarrollado con apoyo de la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere), el Gobierno Regional y los equipos municipales.

La planificación busca ir bastante más allá de una lista de obras. El Plan Metropolitano contempla nueve ejes de trabajo, entre ellos planificación integrada, espacios públicos y equipamientos metropolitanos, conectividad, infraestructura vial, transporte público y movilidad activa, infraestructura verde, resiliencia, medio ambiente e identidad metropolitana.

Es decir, la apuesta es comenzar a mirar La Serena y Coquimbo como un territorio que comparte problemas y oportunidades y que, por lo mismo, requiere soluciones que puedan superar la lógica de proyectos aislados por comuna.

“Desde el año 2025 venimos trabajando junto al Gobierno Regional y con el apoyo de Subdere, en las definiciones estratégicas del Plan Metropolitano La Serena-Coquimbo”, explica Abel Espinoza, secretario comunal de Planificación de La Serena.

El funcionario destaca que el proceso ha permitido revisar iniciativas que cada municipio desarrollaba por separado y, a partir de ello, identificar cuáles son los grandes temas que requieren una respuesta conjunta.

 

“Este plan considera la revisión de programas y proyectos que cada municipio estaba desarrollando por su cuenta, e identifica los grandes temas que representan las principales problemáticas metropolitanas”, señala Espinoza, quien destaca entre ellos la planificación urbana integrada, los espacios públicos, la conectividad, la infraestructura vial y el transporte público.

El plan, además, busca establecer una hoja de ruta con horizonte al 2036. Su presentación se espera para el último trimestre de este año, mientras paralelamente se trabaja en las definiciones de gobernanza que permitirán determinar cómo funcionará institucionalmente el Área Metropolitana.

DE LA PLANIFICACIÓN A LOS PRIMEROS PROYECTOS

Mientras se termina de construir esa hoja de ruta, algunas de las iniciativas incluidas en la primera cartera ya muestran avances concretos.

Una de ellas es el mejoramiento de la Avenida Francisco de Aguirre, en La Serena, proyecto que actualmente se encuentra en plena ejecución de obras. Se trata de una intervención que forma parte de una mirada más amplia sobre conectividad y espacios públicos dentro del territorio metropolitano.

Otro avance corresponde al futuro edificio de Medicina de la Universidad de La Serena. La iniciativa obtuvo la Recomendación Satisfactoria (RS) en septiembre de este año, lo que permite avanzar hacia la siguiente etapa, correspondiente a la licitación de las obras.

En Coquimbo, uno de los proyectos que ha logrado destrabarse es el Mercado del Mar. La iniciativa fue reactivada, obtuvo RS y fue priorizada por el Consejo Regional. Además, el convenio mandato ya se encuentra vigente, por lo que el siguiente paso será la licitación de las obras.

Para el municipio porteño, este proyecto representa precisamente uno de los ejemplos de iniciativas que pueden adquirir una dimensión metropolitana por su impacto urbano, turístico y económico. “Uno de los principales es el borde costero, que representa un elemento territorial que une a la metrópolis y, al mismo tiempo, constituye un espacio de identidad común de este territorio costero”, señalan la secretaria comunal de Planificación de Coquimbo.

En esa línea también avanza el proyecto del Paseo Borde Costero de Coquimbo. Los equipos de la Dirección de Obras Portuarias, junto a profesionales dispuestos por el municipio, trabajan actualmente en los diseños de la iniciativa. La intervención contempla, en el caso de Coquimbo, el tramo comprendido entre el Mercado del Mar y el acceso al puerto, buscando recuperar y transformar un espacio urbano considerado fundamental para la ciudad.

La apuesta por el borde costero no responde únicamente a una intervención urbana. También incorpora elementos asociados a la gestión de riesgos y la conservación de espacios naturales, en un territorio que ha debido enfrentar históricamente marejadas, tsunamis y otros eventos que ponen a prueba su infraestructura.

A esta cartera se suma la conservación de la fachada del Barrio Inglés, proyecto que se encuentra en formulación por parte de la Municipalidad de Coquimbo y que fue incorporado por el Gobierno Regional a la Cartera de Puesta en Valor del Patrimonio aprobada por el Consejo Regional.

En La Serena, en tanto, el Gobierno Regional y el municipio están comenzando un trabajo integral para el mejoramiento del Parque Pedro de Valdivia y su entorno, en el marco de una iniciativa asociada a un eje verde que busca fortalecer los espacios públicos y la infraestructura urbana.

UNA MIRADA AL FUTURO

Uno de los ámbitos donde la mirada metropolitana adquiere especial relevancia es el transporte. La integración entre ambas comunas implica diariamente miles de desplazamientos y obliga a pensar soluciones que no se detengan en los límites administrativos.

En esta materia, el Gobierno Regional logró la aprobación técnica para ampliar en un nuevo recorrido el sistema de buses eléctricos, utilizando recursos regionales del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR). A esto se suma el estudio de futuras ampliaciones, de acuerdo con las necesidades y demandas de la población de La Serena y Coquimbo.

Para el gobernador regional Cristóbal Juliá, este tipo de iniciativas forma parte de una transformación que debe abordarse con una mirada de largo plazo. “Estamos avanzando con optimismo y con una mirada de futuro para nuestra Área Metropolitana La Serena-Coquimbo. Este es un GORE Coquimbo que está en terreno, escuchando las necesidades de la gente y transformándolas en proyectos concretos”, afirma.

Juliá destaca que actualmente existen obras en ejecución y otras iniciativas que avanzan hacia su materialización. “Todo esto forma parte de una planificación con mirada al 2036, que busca mejorar la conectividad, la movilidad, los espacios públicos y, sobre todo, la calidad de vida de quienes viven en La Serena y Coquimbo”, agrega.

La planificación metropolitana también contempla otro instrumento que busca marcar una diferencia como ess el Plan de Infraestructura Verde Metropolitana La Serena-Coquimbo. Se encuentra actualmente en elaboración y se proyecta su finalización y lanzamiento hacia fines de 2026. De concretarse, será el segundo plan de infraestructura verde de esta escala que se desarrolla en Chile.

LOS DESAFIOS DE LA GOBERNANZA Y RECURSOS

Pero si los proyectos muestran que existe un trabajo conjunto, todavía queda una etapa institucional relevante para que el Área Metropolitana pueda funcionar plenamente.

Los municipios ya han participado junto al Gobierno Regional en estudios destinados a construir un diagnóstico común y definir prioridades. Entre ellos se encuentran el Plan de Inversión Metropolitano y el Modelo de Gobernanza, ambos finalizados en julio, aunque su presentación pública debió ser postergada debido a la emergencia provocada por las lluvias, explican desde la SECPLAN Coquimbo.

Estos instrumentos son relevantes porque no solo identifican iniciativas, ellos “definen una visión metropolitana, objetivos y una cartera de proyectos prioritarios, además del modelo administrativo que deberá implementarse para su funcionamiento”, explican desde el municipio de Coquimbo.

Desde la SECPLAN consideran que el próximo paso es la constitución del Comité de Alcaldes, instancia fundamental que permitirá dar inicio formal a la implementación del Área Metropolitana. La conformación de esta estructura será especialmente relevante porque marcará el tránsito entre una etapa de estudios y coordinación y otra en que deberán comenzar a tomarse decisiones de manera permanente sobre materias que afectan a ambas comunas.

Sin embargo, existe otro desafío más determinante. Y en este caso son los recursos.

EL FINANCIAMIENTO, LA GRAN PREGUNTA

Contar con una cartera priorizada y una estructura de gobernanza no necesariamente garantiza que los proyectos puedan ejecutarse. Para los municipios, uno de los principales riesgos es que las iniciativas metropolitanas terminen compitiendo por los mismos recursos destinados a resolver las necesidades tradicionales de cada comuna.

La Municipalidad de Coquimbo advierte que se requiere financiamiento específico para implementar el plan y que avanzar únicamente con el presupuesto regular del Gobierno Regional podría dificultar la ejecución sistemática de una cartera de esta magnitud, especialmente considerando el eventual escenario de recorte presupuestario anunciado para el Gore.

“El Área Metropolitana requiere no solo una estructura de gobernanza, sino también recursos que permitan transformar la planificación y los proyectos priorizados en obras concretas para La Serena y Coquimbo”, enfatizan desde la Secretaría Comunal de Planificación de Coquimbo.

Una preocupación similar plantea La Serena. Abel Espinoza sostiene que el trabajo colaborativo debe ir acompañado de un mecanismo de financiamiento que permita desarrollar las iniciativas metropolitanas sin afectar los recursos destinados a las necesidades propias de cada municipio.

El punto es central. El Área Metropolitana nace precisamente para abordar problemas que por su escala superan la capacidad de una sola comuna. Si el financiamiento continúa dependiendo exclusivamente de las mismas fuentes utilizadas para los proyectos locales, existe el riesgo de que la nueva estructura termine con una amplia planificación, pero con dificultades para ejecutar de manera sostenida las obras que esa planificación identifica como prioritarias.

AGUA, RESIDUOS Y PLANIFICACIÓN URBANA

A las obras ya incorporadas a la cartera se suman desafíos que todavía requieren un trabajo de mayor profundidad. Desde Coquimbo mencionan especialmente la gestión del agua, el tratamiento de residuos, la movilidad, la planificación urbana y los sistemas de equipamiento como materias que necesariamente deben abordarse desde una escala metropolitana.

En este punto aparece una de las principales diferencias entre tener dos ciudades que funcionan juntas y contar efectivamente con una institucionalidad capaz de planificar ese territorio como una unidad.

La integración, además, no significa que todos los problemas deban ser absorbidos por la futura estructura metropolitana. Desde Coquimbo precisan, por ejemplo, que seguridad no forma parte de las competencias metropolitanas establecidas para el Área, aunque ello no impide que ambos municipios mantengan coordinaciones en materias de interés común, al igual que ocurre con el turismo.

Así, el proceso avanza en distintos frentes simultáneamente. Hay proyectos que ya están en ejecución, otros que cuentan con RS y se encaminan a licitación, diseños que continúan desarrollándose y nuevos instrumentos de planificación que buscan ordenar el territorio con una mirada hacia 2036.

El desafío ahora es que esa suma de iniciativas logre convertirse efectivamente en una política metropolitana permanente. La Serena y Coquimbo ya comparten cotidianamente transporte, servicios, actividades económicas, borde costero y problemas urbanos. Lo que resta es consolidar una institucionalidad que permita que esa realidad también se traduzca en una forma conjunta de planificar, decidir y financiar las soluciones, dejando atrás la etapa de proyecciones.