Ante alta congestión y más vehículos

Descartan aplicar restricción vehicular en La Serena y Coquimbo

El aumento del flujo de automóviles, la escasa conectividad en algunos sectores y el tránsito que diariamente atraviesa la Ruta 5 vuelven a poner la movilidad entre los principales desafíos de la conurbación. Sin embargo, autoridades de Transportes y ambos municipios explican que actualmente la restricción vehicular está vinculada a razones medioambientales y no puede aplicarse simplemente para enfrentar la congestión.
La restricción vehicular queda fuera de las alternativas disponibles para enfrentar la congestión, ya que está asociada a razones ambientales. (Fotografía: Cristian Silva)
La restricción vehicular queda fuera de las alternativas disponibles para enfrentar la congestión, ya que está asociada a razones ambientales. (Fotografía: Cristian Silva)
domingo 27 de septiembre de 2026

La congestión vehicular se ha transformado en una de las dificultades cotidianas que deben enfrentar quienes se desplazan por La Serena y Coquimbo. El crecimiento de ambas ciudades, el aumento del parque automotriz, la concentración de viajes en determinados horarios y una infraestructura que no crece al mismo ritmo, han generado puntos donde los tiempos de traslado se extienden y la circulación se vuelve cada vez más compleja.

A este escenario se agrega un factor que hace particularmente compleja la movilidad de la conurbación. La Ruta 5 atraviesa directamente el territorio y concentra no solo los desplazamientos entre La Serena y Coquimbo, sino también parte del flujo que recorre longitudinalmente el país, conectando las zonas norte y sur. Es decir, no todo el tránsito que circula por este eje responde a viajes locales.

La situación abre periódicamente la discusión sobre si una restricción vehicular podría contribuir a disminuir los niveles de congestión. Sin embargo, la respuesta de las autoridades es clara y es que esta medida no constituye una alternativa para enfrentar el problema del alto flujo de vehículos en la conurbación.

El seremi de Transportes y Telecomunicaciones, Marcelo Rojas, explica que la aplicación de una restricción requiere condiciones y un análisis que van más allá de constatar que existe congestión.

“Establecer una restricción vehicular no es una medida que pueda aplicarse solamente porque exista un alto flujo de automóviles. Requiere un análisis técnico que determine su efectividad, considerando la estructura vial de la conurbación, los recorridos alternativos y el impacto que podría generar sobre otros sectores”, señala.

El principal antecedente está en la Región Metropolitana, donde esta herramienta responde a una finalidad distinta. “En la Región Metropolitana se realiza la restricción vehicular, con el objetivo de disminuir la contaminación ambiental, y es parte del Plan de Gestión de Episodios Críticos de la RM”, precisa Rojas.

Por lo mismo, el escenario de La Serena y Coquimbo no permite simplemente replicar esa medida para enfrentar los tacos y las dificultades de circulación. Desde la Seremi de Transportes plantean que el camino pasa por buscar otras herramientas de gestión.

“Como seremi de Transportes y Telecomunicaciones, estamos trabajando junto a los municipios en distintas alternativas de gestión de tránsito, que permitan abordar la congestión, especialmente en horas punta”, agrega la autoridad.

EL DESAFÍO ES GENERAR ALTERNATIVAS

La Municipalidad de Coquimbo coincide en que la restricción vehicular no es actualmente una herramienta disponible para enfrentar la congestión.

“La restricción vehicular es una atribución del Ministerio de Transportes y actualmente en el país está asociada a temas de contaminación medioambiental, por lo que no es una alternativa que se pueda aplicar hoy en día en la conurbación”, señalan desde la Dirección de Tránsito municipal.

Por ello, el foco está puesto en generar nuevas alternativas de movilidad y mejorar las condiciones existentes. La propia planificación del Área Metropolitana La Serena-Coquimbo incorpora el problema de la conectividad y el transporte como materias que requieren una mirada conjunta, considerando que los desplazamientos diarios no se detienen en los límites comunales.

En Coquimbo, además, se han desarrollado durante los últimos años distintas obras destinadas precisamente a entregar nuevas posibilidades de desplazamiento. Entre ellas se encuentran Nuevo Amanecer, en Peñuelas; Avenida Alberto Hurtado, en Punta Mira; y Avenida Alessandri, en Tierras Blancas.

“A esto se suma instalación de semáforos, también con recursos municipales que contribuyen a mejorar los flujos y tiempos de desplazamiento para aportar a la descongestión vial”, explican desde la Dirección de Tránsito.

La lógica es avanzar en una red que permita distribuir mejor los flujos y evitar que determinados puntos concentren toda la presión vehicular. Pero las autoridades reconocen que la infraestructura vial por sí sola no resolverá el problema.

MÁS BUSES Y MENOS DEPENDENCIA DEL AUTOMÓVIL

Uno de los principales desafíos es fortalecer el transporte público. Desde La Serena señalan que existe preocupación por el aumento de la congestión, pero que la respuesta debe estar orientada a entregar mejores alternativas a las personas para que puedan desplazarse sin depender necesariamente del automóvil.

En ese contexto, se ha trabajado en el mejoramiento del transporte público y en la posibilidad de aumentar los recorridos de buses eléctricos, junto con continuar desarrollando obras de mejoramiento vial y otras medidas destinadas a facilitar los desplazamientos.

Desde Coquimbo también plantean que es necesario que el Estado siga potenciando el transporte público mediante nuevos recorridos y que se intervengan aquellos puntos de la infraestructura que hoy presentan mayores dificultades.

La Ruta 5 aparece así como uno de los principales desafíos. Su importancia para la conectividad nacional significa que la solución a los problemas de circulación de La Serena y Coquimbo debe considerar también un flujo que excede ampliamente a los habitantes de ambas comunas.

A ello se suma la necesidad de seguir ampliando las opciones de transporte no motorizado. “Además es importante que el gobierno siga potenciando la creación de ciclovías que permitan incentivar el uso de otro tipo de transporte como son las bicicletas”, agregan desde la Dirección de Tránsito de la comuna puerto.

Mientras la restricción vehicular queda fuera de las alternativas actualmente disponibles para enfrentar la congestión, el desafío de fondo permanece. Más automóviles, viajes entre comunas, nuevos sectores residenciales y un eje nacional como la Ruta 5 obligan a pensar la movilidad más allá de medidas puntuales.

En ese escenario, la planificación metropolitana adquiere especial relevancia. La Serena y Coquimbo funcionan diariamente como un territorio integrado y buena parte de sus habitantes se desplaza entre ambas comunas por razones laborales, educacionales, comerciales o de servicios.