Turismo en alerta:
Gremios acusan recursos “paupérrimos” para promocionar Coquimbo
El turismo regional vuelve a encender las alarmas. A las consecuencias de los temporales, la caída del consumo y las dificultades de conectividad se suma ahora una dura crítica del sector privado por los recursos disponibles para promocionar a la Región de Coquimbo de cara a los próximos meses.
Marcos Carrasco, presidente de la Multigremial de la Región de Coquimbo y dirigente de Hotelga, cuestionó lo que considera una insuficiente respuesta de las autoridades y llamó directamente a“golpear la mesa” para conseguir una inversión que permita posicionar nuevamente al destino en el mercado nacional e internacional.
Su emplazamiento se produce pese a que existe una estrategia pública de reactivación. El Gobierno Regional, a través de Sernatur, informó en agosto que desarrolla dos proyectos financiados con recursos FNDR que suman más de $304 millones. De ellos, $110 millones corresponden a una campaña para reposicionar la imagen turística de Coquimbo mediante presencia en aeropuertos, medios de comunicación, redes sociales, acciones en la Región Metropolitana y participación en la Feria Internacional de Turismo de Buenos Aires. Los restantes $194 millones corresponden a Adventure Week, iniciativa programada entre el 7 y el 13 de diciembre.
Para Carrasco, sin embargo, la magnitud de los recursos destinados a promoción no responde a la urgencia que viven las pequeñas empresas. “Los recursos que hoy contamos son paupérrimos y no alcanza para desarrollar una campaña importante para poder salvar la empleabilidad y evitar cierres de empresas de menor tamaño”, afirmó.
“LA AYUDA TIENE QUE SER AHORA”
El dirigente sostiene que el problema no puede enfrentarse únicamente con programas cuyos efectos se observen a largo plazo. Según explicó, tras una presentación realizada por la directora regional de Sernatur, Angélica Funes, el sector quedó preocupado por la disponibilidad de recursos y los plazos de futuras iniciativas.
“Se está trabajando en un programa que sería prácticamente para el 2027 y tal vez para ver resultados el 2028. Hoy día lo que nosotros estamos exigiendo es ayuda ahora”, enfatizó Carrasco.
El escenario descrito por el dirigente contrasta con el mensaje entregado previamente por las autoridades. En agosto, el gobernador regional Cristóbal Juliá aseguró que los recursos FNDR destinados a promoción turística se mantenían intactos y continuaban en ejecución.
Precisamente allí está el corazón del cuestionamiento gremial. No se trata de que no existan iniciativas públicas, sino de si el dinero disponible para promocionar el destino es suficiente para enfrentar la magnitud de la crisis y competir con otras regiones.
Carrasco aseguró que la situación se deterioró con fuerza después de las lluvias de julio. Según su relato, además de empresas que sufrieron daños directos en infraestructura, pérdida de insumos y problemas ocasionados por cortes de electricidad y agua potable, hubo establecimientos que pudieron funcionar, pero prácticamente no tuvieron ventas durante las semanas posteriores.
La necesidad de recuperar la confianza del visitante, de hecho, también forma parte del diagnóstico público. El plan especial planteado tras la emergencia incluyó entre sus ejes una estrategia comunicacional destinada a diferenciar aquellas zonas que continuaban afectadas de los destinos que ya se encontraban operativos, además de fortalecer la promoción del turismo interno y de cercanía.
Para Carrasco, ese mensaje debe salir de la región con mucha mayor fuerza. “Tenemos que tener una presencia permanente del destino Región de Coquimbo”, sostuvo, mencionando redes sociales, medios de comunicación, aeropuertos, centros comerciales y ferias como espacios fundamentales para recuperar visitantes.
Y lanzó una de sus críticas más directas. “Para eso hay que invertir, pero con dos pesos no podemos hacer eso”.
AGUA NEGRA SUMA OTRA AMENAZA
A la preocupación económica se añade el futuro del Paso de Agua Negra. Carrasco advierte que una eventual demora en su reapertura o dificultades durante el verano podrían afectar la llegada de turistas argentinos, un mercado particularmente importante para la industria regional.
La preocupación no es nueva. En febrero de este año, Carrasco ya había advertido sobre la disminución del ingreso de visitantes argentinos y planteado la necesidad de trabajar en la promoción del destino.
Ahora el dirigente insiste en que el reloj corre y que la región no puede esperar a que otras zonas del país ganen anticipadamente la disputa por los visitantes.
Para el presidente de la Multigremial, la discusión finalmente se resume en una cuestión de urgencia y escala. Si otras regiones también intensificarán sus campañas para captar turistas, Coquimbo, argumenta, necesita recursos suficientes para competir y mantener vivas a empresas que dependen directamente de la llegada de visitantes.