Parlamentarias piden su indulto
Critican visita de diputadas republicanas a exconscripto condenado por crimen de Romario Veloz
Tensión política generó la visita de las diputadas del Partido Republicano, Javiera Rodríguez y Paz Charpentier, al Complejo Penitenciario de Huachalalume, en La Serena, en donde se reunieron con Carlos Robledo Olguín, exconscripto del Ejército condenado a 10 años de cárcel por el crimen de Romario Veloz durante el estallido social de 2019.
Tras el encuentro, las legisladoras pidieron que Robledo sea indultado, cuestionando que continúe privado de libertad por hechos ocurridos cuando cumplía el servicio militar. "Venimos saliendo conmovidas, con un fuerte sentido del deber de continuar impulsando esta causa", sostuvo Rodríguez en un video difundido en redes sociales. La diputada agregó que, a su juicio, el exsoldado "merece estar en libertad" y sentenció: "El honor de servir a Chile no puede ser una condena".
Por su parte, Paz Charpentier calificó como "dramática" la situación del exconscripto y acusó un abandono del Estado hacia uniformados condenados. "Cualquiera que podría estar en su lugar no se imagina la desesperanza y el abandono del Estado de Chile", señaló, cerrando su intervención con una petición explícita al ejecutivo: "No más presos por servir, indulto ahora".
Carlos Robledo Olguín, de 25 años, cumple una condena de 10 años por el delito de violencia innecesaria con resultado de muerte. Según estableció la justicia, el 20 de octubre de 2019, durante el estado de excepción decretado tras el estallido social, una unidad del Ejército se encontraba desplegada en las inmediaciones del Mall Plaza La Serena. En ese contexto, el capitán José Santiago Faúndez —condenado a 15 años de cárcel— ordenó abrir fuego. La sentencia determinó que Robledo disparó su fusil Galil con munición de guerra, impactando a Romario Veloz, ciudadano chileno-ecuatoriano de 26 años que murió en el lugar.
La defensa del exconscripto cuestionó las condiciones en que actuó, argumentando escasa preparación, pocas campañas de tiro y falta de instrucción adecuada sobre las Reglas de Uso de la Fuerza. Preicsamente, estos argumentos fueron incorporados a la solicitud de indulto presentada ante el ejecutivo.
Cabe recordar que el caso, además, volvió a la palestra política luego de que se conociera que Robledo solicitó un indulto particular al Presidente José Antonio Kast, el que fue ingresado el 19 de marzo y se encuentra en revisión.
Cabe recordar que durante el juicio del caso, la madre de Romario Veloz, Mery Cortéz, declaró que el imputado y su hijo eran conocidos. "Él vivía en los edificios y Romario en las casas. Ellos se conocían. Como Romario y mi otro hijo cantaban hip hop, iban a las 'batallas de gallos' y resulta que él iba a verlos a cantar", afirmó la madre.
Cortéz reveló además una conversación en la que Robledo se comunicó con su otro hijo, Williams, a quien le negó su responsabilidad en la muerte del joven. "Hermanito, yo no fui y me están culpando. Me están culpando de la muerte de Romario. Hermanito, ayúdame, apóyame", habría dicho el imputado, pero su hermano no creyó en su inocencia y rechazó cualquier posibilidad de perdón.
La madre aseguró que en un principio tenía dudas de que Robledo fuera quien disparó contra su hijo, pero "al verlo actuar" y su arrogancia al declarar en el juicio, afirmó no tener dudas de que fue él quien disparó.
Los abogados de la familia de Romario indicaron en su oportunidad que Robledo durante la manifestación pudo distinguir a la joven víctima ya que ésta medía sobre 1,75 y era de tez morena, fácil de identificar en la multitud.
Rechazo y revictimización
Tras la visita de las diputadas republicanas, su par comunista, Nathalie Castillo expresó su enérgico rechazo a ésta y a la solicitud de indulto.
Castillo calificó esta acción como “una provocación a todo un país y, de manera particularmente cruel, a una madre que lleva años esperando justicia", sostuvo, anunciando que no descarta llevar los antecedentes a la comisión de Ética de la Cámara de Diputados.
La parlamentaria también apuntó a la contradicción del discurso republicano: "Durante años han dicho que en Chile se terminó la puerta giratoria, pero cuando se trata de violaciones a los derechos humanos, parecen dispuestos a hacer una excepción".