Reforma al sistema político

Partidos deberán reforzar sus filas ante nuevas exigencias para mantener su vigencia

La nueva normativa eleva las requisitos para la constitución y permanencia de las colectividades, estableciendo, entre otras medidas, presencia en al menos ocho regiones y un mínimo de afiliados equivalente al 0,3% del padrón electoral utilizado en la última elección de diputados. Dirigentes regionales valoraron la reforma, aunque advierten distintos desafíos para las colectividades de cara a su implementación.
La reforma exige a los partidos tener una mayor representatividad. (Foto: Cristian Silva)
La reforma exige a los partidos tener una mayor representatividad. (Foto: Cristian Silva)
martes 06 de octubre de 2026

La aprobación de la reforma al sistema político abrió un nuevo escenario para los partidos que deberán enfrentar mayores exigencias de representatividad y funcionamiento interno para mantener su existencia legal. La iniciativa fue aprobada por la Cámara de Diputadas y Diputados con 125 votos a favor y 12 en contra, quedando despachada del Congreso. Antes de su entrada en vigencia, eso sí, el proyecto debe pasar por el control de constitucionalidad correspondiente.

Entre los principales cambios se establece que las colectividades deberán estar constituidas legalmente en al menos ocho regiones del país y contar, en cada una de ellas, con afiliados equivalentes al 0,3% del padrón electoral definitivo utilizado en la última elección de diputados. Los partidos actualmente constituidos tendrán un plazo de 18 meses para reunir al menos el 50% del número mínimo de afiliados requeridos para su constitución.

La reforma también contempla que las declaraciones de principios de los partidos deban condenar el establecimiento de sistemas totalitarios y el uso de la violencia como método de acción política, para lo cual las colectividades dispondrán de seis meses para adecuar sus documentos.

En este contexto, desde el Partido por la Democracia (PPD), su secretario general regional y miembro de la directiva nacional, Felipe Barraza, valoró que la nueva legislación eleve los estándares para las colectividades.

A su juicio, el debate también se relaciona con la confianza que actualmente existe hacia las instituciones partidarias. “La institucionalidad de los partidos políticos hace mucho que está en tela de juicio, y si esta ley ayuda a dar mayor credibilidad y sustento, siempre será bienvenida”, indicó.

Barraza anticipó que el nuevo marco podría modificar el mapa partidario durante los próximos años, considerando que algunas colectividades podrían no cumplir con las nuevas exigencias, mientras que otras podrían surgir.

En tanto, desde Renovación Nacional, su presidente regional, Juan Pablo Villar, también manifestó una valoración positiva de la reforma, aunque puso el foco en la necesidad de contar con colectividades con mayor estructura y presencia territorial.

En esa línea, sostuvo que el nuevo escenario debería favorecer a partidos con estructuras permanentes y capacidad de generar acuerdos.

“Chile necesita partidos sólidos, con presencia territorial real y capacidad de construir acuerdos, no una fragmentación permanente que termina debilitando la gobernabilidad”, acotó.

El dirigente regional también utilizó la discusión para cuestionar el funcionamiento de otras fuerzas políticas. En particular, apuntó al Partido de la Gente (PDG), al que atribuyó una forma de hacer política que, desde su perspectiva, transitaría hacia el populismo.

Villar también destacó como un elemento relevante de la reforma la obligación de condenar el totalitarismo y la violencia como método de acción política. En este punto, cuestionó específicamente a sectores del Partido Comunista y de la izquierda extraparlamentaria, señalando que, a su juicio, existirían discursos que relativizan la violencia política.

“La democracia debe defenderse siempre, sin dobles estándares y sin importar de dónde provenga la amenaza”, remarcó.

Frente Amplio destaca mayores exigencias

Una mirada favorable también expresó el Frente Amplio. Su presidenta regional, Paulina Elgueta, sostuvo que la colectividad respalda el proyecto debido a que establece nuevas reglas para fortalecer a los partidos y aumentar la responsabilidad de sus representantes.

La dirigenta valoró particularmente, “las mayores exigencias para su constitución y las normas sobre financiamiento y disciplina, que son un avance, aunque no resuelven por sí solas los problemas del sistema político”.

Elgueta planteó que la reforma constituye "un paso necesario para mejorar su funcionamiento, responder de mejor manera a las demandas de la ciudadanía y fortalecer nuestra democracia”.

DC: el refichaje como el principal desafío

Una posición particularmente marcada por el desafío que implicará la implementación de la reforma manifestó la Democracia Cristiana. Su presidente regional, Darwin Ibacache, reconoció que el nuevo escenario obligará a la colectividad a desarrollar una estrategia para reforzar su presencia territorial y aumentar su base de adherentes.

“Con la aprobación de la reforma, claramente el escenario para nuestro Partido Demócrata Cristiano en la Región de Coquimbo va a generar un cambio estratégico importante, sobre todo a partir de la nueva normativa”, dijo.

Ibacache identificó el refichaje como uno de los principales retos para la colectividad, considerando las nuevas exigencias de representación territorial.

En ese contexto, sostuvo que la DC deberá revisar tanto sus mecanismos para captar militantes como la forma en que transmite su propuesta política.

“Esto implica que nuestro discurso y nuestra forma de refichar y conquistar nuevos adherentes también tienen que modernizarse”, afirmó. 

El dirigente regional aseguró que desde la estructura nacional del partido ya se están desarrollando acciones para enfrentar este proceso.