PRECIPITACIONES EN PLENA PRIMAVERA
Lluvias de octubre generan preocupación por posibles efectos en cultivos del Limarí
Por: Martha Hecherdorsf
Las lluvias que sorprendieron este lunes a Ovalle y distintos puntos de la provincia del Limarí llegaron en una época poco habitual para este tipo de eventos y, además de aumentar los registros de precipitaciones, comenzaron a generar atención en el sector agrícola debido a la etapa de desarrollo en que actualmente se encuentran distintos cultivos.
Tomás Caballero, meteorólogo de CEAZA, explicó que durante la tarde del lunes 5 de octubre se registraron 4,1 milímetros en Ovalle, producto de condiciones de inestabilidad atmosférica previas al ingreso del sistema frontal que comenzó a afectar a la región este martes.
Según explicó el profesional, desde 2013 el promedio de precipitaciones durante todo octubre en Ovalle alcanza aproximadamente los 3,3 milímetros, cifra que fue superada solamente con las lluvias del lunes.
“Las precipitaciones en octubre no son algo imposible, pero sí son poco frecuentes y normalmente los montos son bajos. En Ovalle, el promedio de octubre desde 2013 es cercano a 3,3 mm, por lo que solamente con las lluvias del lunes ya se superó ese valor”, señaló Caballero.
A eso se sumarían alrededor de 5 milímetros adicionales durante el actual evento. De concretarse, este podría convertirse en uno de los octubres más lluviosos de los últimos años, aunque existen antecedentes de episodios de mayor magnitud. En octubre de 2015, por ejemplo, se acumularon 39,4 milímetros, principalmente durante un solo evento.
Condiciones poco habituales
Desde CEAZA explicaron que las precipitaciones responden a una combinación de condiciones que está permitiendo que los sistemas frontales alcancen zonas más septentrionales de lo habitual durante la primavera.
Entre los factores destaca un anticiclón del Pacífico debilitado, la presencia de un evento El Niño intenso y la Oscilación Madden-Julian en fases que pueden favorecer el ingreso de sistemas frontales hacia Chile central y centro-norte.
“Las precipitaciones del lunes correspondieron a inestabilidad previa al frente, mientras que durante este martes se espera el ingreso del sistema frontal propiamente tal”, precisó.
El meteorólogo agregó que no se descarta la ocurrencia de nuevos episodios durante lo que resta de la primavera y hacia fines de año, aunque aclaró que tanto su ocurrencia como magnitud deben evaluarse a través de los pronósticos de corto plazo.
Cultivos en etapas sensibles
Más allá del comportamiento meteorológico, las lluvias generan preocupación debido al momento en que se encuentra la temporada agrícola.
El seremi de Agricultura, Vicente Cortés, señaló que actualmente existen cerezas en periodo de pinta, nogales en floración y uvas de mesa y pisqueras en desarrollo, por lo que la humedad puede generar complicaciones si no se realizan los manejos preventivos correspondientes.
“Como región no estamos acostumbrados a tener precipitaciones durante esta época del año, por lo que hacemos un llamado a nuestros agricultores a tomar medidas preventivas y resguardar sus cultivos”, indicó.
Según explicó, entre las principales complicaciones se encuentran las partiduras de frutos y la aparición de enfermedades como oídio y botritis, mientras que en el caso de los nogales existe preocupación por la denominada peste negra. Por ello recomendó mantener un monitoreo permanente de los predios y aplicar, cuando corresponda, productos autorizados para prevenir daños.
Preocupación entre pequeños productores
Desde el mundo agrícola, Fidel Salinas explicó que las precipitaciones llegan cuando distintos cultivos ya se encuentran en pleno desarrollo, situación que puede obligar a aumentar los cuidados y destinar mayores recursos a medidas preventivas.
“Al caer estas lluvias hay humedad y hay que controlar con fungicidas algunos hongos que puedan afectar las brotaciones. Hay que invertir en insumos porque la floración está recién en su máximo”, señaló.
Salinas advirtió que los productores de menor escala pueden enfrentar mayores dificultades, especialmente quienes mantienen cultivos como melones, porotos, zapallos italianos o maíz y no cuentan con infraestructura para protegerlos frente a cambios repentinos del tiempo.
“Quien pueda tener cubierto con arco y malla térmica podría estar un poco más seguro, pero el que no tiene los recursos está más expuesto”, afirmó.
Suelos con alta humedad
Una preocupación distinta manifestó el agricultor Ricardo Villalón, quien apuntó principalmente a las condiciones en que se encuentran actualmente los terrenos por los temporales pasados. Según explicó, existe inquietud debido a que algunos suelos todavía presentan altos niveles de humedad y una menor capacidad de absorción.
“Los suelos están muy saturados. La lluvia, como fue tanta, apretó el suelo”, relató, agregando que seguirán atentos a la evolución de las precipitaciones.
Villalón recordó además que precipitaciones durante octubre ya se han registrado anteriormente en la zona y afirmó que aún es temprano para establecer si el actual episodio provocará daños significativos en los cultivos.
Pese a las precauciones que generan estas lluvias en plena etapa de desarrollo de distintos cultivos, desde Agricultura también destacan su aporte a la disponibilidad hídrica de la provincia.
El seremi Vicente Cortés señaló que las precipitaciones permiten seguir acumulando nieve en la cordillera y fortaleciendo las reservas de agua, un aspecto positivo en un territorio que durante los últimos años ha enfrentado una prolongada escasez hídrica.