Voces críticas desde la región

“Sería un retroceso”: alertan por recorte a programa de tenencia responsable de mascotas

El proyecto de Presupuesto 2027 propone reducir de $3.634 millones a $514 millones los recursos del Programa de Tenencia Responsable de Animales de Compañía. Agrupaciones y municipios advierten efectos en esterilizaciones, atención veterinaria y control de la población animal.
Agrupaciones animalistas aseguran que la Ley Cholito no es perfecta, pero un es un importante punto de partida para la protección animal. (Foto: Cristian Silva)
Agrupaciones animalistas aseguran que la Ley Cholito no es perfecta, pero un es un importante punto de partida para la protección animal. (Foto: Cristian Silva)
martes 06 de octubre de 2026

Una reducción cercana al 86% en los recursos destinados al Programa de Tenencia Responsable de Animales de Compañía (PTRAC), principal herramienta presupuestaria asociada a la implementación de la denominada Ley Cholito, encendió las alertas entre municipios, organizaciones animalistas y parlamentarios de la Región de Coquimbo.

De acuerdo con el proyecto de Ley de Presupuesto 2027, los recursos del programa dependiente de la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (SUBDERE) pasarían de $3.634 millones considerados para este año a $514 millones para 2027. La propuesta significa una disminución de $3.120 millones.

La situación preocupa especialmente a quienes trabajan directamente en el rescate y cuidado de animales. Fabiola, voluntaria de una agrupación de rescate de la zona, calificó la eventual reducción como “un verdadero retroceso”, considerando que tanto las organizaciones como la institucionalidad todavía presentan brechas en materia de protección animal.

“Lo que aporta es fundamental para organizaciones como la nuestra, que muchas veces ponemos de nuestro bolsillo para ir en rescate de perros y gatos”, señaló.

En esa línea, destacó particularmente el rol de las esterilizaciones que se realizan mediante los municipios, muchas veces de manera gratuita o a bajo costo, ya que permiten que las agrupaciones de rescate y familias con menores recursos puedan acceder a este tipo de procedimientos.

“Nos sirve como agrupaciones rescatistas y también para las personas que quizá no tienen tantos recursos para destinar a una mascota, pero que sí quieren su bienestar y que pueda estar esterilizada para evitar camadas no deseadas”, sostuvo.

Desde los municipios también advierten que una disminución de esta magnitud podría trasladar parte importante de los costos hacia las administraciones locales.

El alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, sostuvo que un recorte de 86% “tendría un impacto directo en las familias y también en la capacidad de los municipios para prevenir el abandono y controlar la población animal”.

La autoridad puso como ejemplo la experiencia de la comuna durante 2025, cuando, con financiamiento de SUBDERE, se realizaron cerca de 2 mil esterilizaciones, a las que se sumaron otras 2 mil intervenciones financiadas con recursos municipales.

A ello se suma que el municipio se encuentra próximo a contar con una Clínica Veterinaria Municipal, iniciativa que busca ampliar la capacidad de atención para los animales de compañía.

“Los municipios estamos haciendo nuestra parte, pero no podemos asumir solos una política que es responsabilidad del Estado. Esperamos que este recorte pueda revisarse, porque en tenencia responsable necesitamos continuidad y prevención, no retrocesos”, afirmó Manouchehri.

Casi 90 mil esterilizaciones en la región

La discusión también fue abordada por el diputado Bernardo Salinas quien, anteriormente, se desempeñó como jefe regional de la SUBDERE y destacó la inversión que el programa ha permitido realizar en la zona desde su implementación.

Según el parlamentario, en la Región de Coquimbo se han destinado más de $2.800 millones desde el nacimiento del programa, en 2015, mientras que las intervenciones de esterilización se acercan a las 90 mil.

Salinas sostuvo que la política de tenencia responsable permitió enfrentar problemas vinculados al maltrato, abandono y proliferación de animales, además de entregar herramientas a municipios y organizaciones.

“El programa tenía esa tremenda valoración ciudadana. A esto se suma el aporte de las organizaciones y ONG animalistas, que de manera altruista han trabajado en el rescate y la esterilización de animales”, planteó.

El diputado cuestionó que una menor disponibilidad de recursos pueda terminar afectando especialmente a las familias que no tienen capacidad económica para financiar procedimientos veterinarios de manera particular.

“Para muchas familias, una esterilización particular tiene un costo muy alto y, considerando el costo de vida, no cuentan con los recursos para asumirlo”, afirmó, advirtiendo además que el escenario podría generar efectos en materia de salud pública y control de la población animal.

Por su parte, la diputada Carolina Tello también cuestionó la reducción propuesta por el ejecutivo y aseguró que sus efectos terminarían recayendo sobre municipios, familias y animales.

“El gobierno de Kast dice que está ordenando la casa, pero está recortando justo donde más duele, a quienes menos tienen y a seres indefensos”, afirmó.

La parlamentaria enfatizó que el recorte presupuestario del PTRAC implicaría “menos esterilizaciones, menos chipeo y menos atención veterinaria”.

Tello adelantó además que buscarán revisar las partidas durante la discusión presupuestaria para intentar revertir la reducción.

Fondos para organizaciones también disminuirían

Pero el impacto no se limitaría a los recursos transferidos a los municipios. El proyecto también contempla una reducción del Fondo Concursable establecido por la propia Ley 21.020, cuyos recursos pasarían desde $631 millones a un máximo de $150 millones, una caída de 76,2%.

Para las agrupaciones animalistas, este fondo constituye una herramienta complementaria para desarrollar iniciativas de rescate, cuidado y tenencia responsable.

Desde la organización consultada insistieron en que la legislación no es perfecta y requiere modificaciones, pero recalcaron que constituye una base sobre la cual se ha construido una política pública que consideran necesaria.

“La Ley Cholito no es perfecta, pero es un gran punto de partida para el cuidado de mascotas y la tenencia responsable. Peor es no tener nada”, sostuvo Fabiola.