Desde Las Campanas al mundo

Telescopio Magallanes Gigante apuesta por Coquimbo como polo científico internacional

En conversación con Diario El Día, Oscar Contreras-Villarroel, vicepresidente y representante en Chile del Telescopio Magallanes Gigante, abordó el desarrollo del proyecto que ya lleva el 40% de sus componentes en proceso de fabricación. La iniciativa, que espera iniciar operaciones en la década de 2030, contempla una base de operaciones en la región, acceso para la comunidad científica chilena y un centro de visitantes con un planetario.
La "primera luz" del Telescopio Magallanes Gigante - su puesta en marcha - está proyectada para la década de 2030.  (Foto: Cedida)
La "primera luz" del Telescopio Magallanes Gigante - su puesta en marcha - está proyectada para la década de 2030. (Foto: Cedida)
viernes 09 de octubre de 2026

El desarrollo del Telescopio Magallanes Gigante (GMT, por su sigla en inglés) continúa avanzando con miras a convertirse en una de las principales infraestructuras para la observación astronómica a nivel mundial. Actualmente, un 40% de sus componentes se encuentra en proceso de fabricación, mientras que el proyecto se prepara para enfrentar uno de sus próximos hitos: la revisión final del diseño por parte de la Fundación Nacional de Ciencia de Estados Unidos (NSF), prevista para el invierno de 2027.

Así lo explicó Óscar Contreras-Villarroel, vicepresidente y representante en Chile del Telescopio Magallanes Gigante, quien en conversación con Diario El Día detalló que los siete espejos del instrumento ya fueron fundidos y que actualmente se trabaja en la fabricación de la montura que los sostendrá, además de los instrumentos científicos que permitirán explorar algunos de los principales misterios del universo.

La estructura de soporte tendrá 12 pisos de altura y un peso de 2.100 toneladas métricas. A ello se suma el desarrollo de una cúpula de 22 pisos, diseñada para girar en cuatro minutos y proteger al telescopio de las variaciones climáticas y los movimientos sísmicos.

En paralelo, las instalaciones de apoyo y la infraestructura básica en el sitio de construcción, ubicado en el Observatorio Las Campanas, ya están terminadas. El proyecto se encuentra ahora en el proceso de selección de una empresa contratista que estará a cargo de construir la cúpula.

“Cada uno de estos avances nos acerca a contar en el Observatorio Las Campanas con uno de los telescopios óptico infrarrojo terrestre más grandes del mundo y una infraestructura que permitirá hacer ciencia de vanguardia desde el norte de nuestro país”, señaló Contreras-Villarroel.

El financiamiento y los plazos

Uno de los principales hitos del cronograma será la revisión final del diseño por parte de la NSF, programada para el invierno de 2027. De acuerdo con el representante en Chile, esta etapa será determinante para concretar una inversión superior a los mil millones de dólares destinada a completar el telescopio.

El proceso contempla tanto la construcción de las instalaciones en Chile como el desarrollo de los componentes e instrumentos científicos, que se fabrican y prueban en distintos países.

Respecto de su puesta en marcha, Contreras-Villarroel indicó que la denominada primera luz —cuando el telescopio comienza a recibir y captar luz para realizar observaciones— está prevista para la década de 2030.

Una vez operativo, el instrumento tendrá una vida útil proyectada superior a los 50 años, período durante el cual se espera que contribuya a ampliar las fronteras del conocimiento científico.

El telescopio estará compuesto por siete espejos de 8,4 metros de diámetro cada uno, los que funcionarán en conjunto como una única superficie óptica de 25,4 metros. Esta configuración permitirá obtener imágenes del universo con un nivel de detalle sin precedentes, estudiar las atmósferas de planetas ubicados fuera del sistema solar y buscar señales asociadas a posibles condiciones de habitabilidad, además de investigar la materia y la energía oscura.

El impacto para la Región de Coquimbo

Más allá de sus capacidades científicas, el proyecto también busca generar oportunidades para Chile y, particularmente, para la Región de Coquimbo, tanto en la formación de capital humano especializado como en el desarrollo de servicios asociados a la industria astronómica.

Según Contreras-Villarroel, la comunidad científica nacional tendrá acceso al 10% del tiempo de observación del telescopio, lo que permitirá fortalecer la investigación desarrollada desde el país y ampliar las posibilidades para universidades e investigadores.

A ello se suma la demanda de técnicos y profesionales de áreas como ingeniería, tecnología, astronomía y otras disciplinas vinculadas a la construcción, el montaje y la futura operación de la infraestructura.

“Actualmente ya hay muchos profesionales chilenos de carreras STEM trabajando en diversas áreas del desarrollo del telescopio”, sostuvo.

En esa línea, durante abril pasado el consorcio suscribió una alianza estratégica con el Gobierno Regional de Coquimbo para impulsar el desarrollo de la industria astronómica y posicionar a la zona como un polo internacional de ciencia, tecnología e innovación.

Uno de los principales componentes de este acuerdo será la instalación de la base de operaciones del Telescopio Magallanes Gigante en la región, donde se concentrarán los trabajos del instrumento, sus sistemas de datos y la producción científica. La iniciativa contempla establecer este centro en La Serena, generando nuevas oportunidades de empleo especializado y fortaleciendo el ecosistema científico y tecnológico regional.

El proyecto también considera la construcción de un centro de visitantes y un planetario, en colaboración con Exploratorium, institución reconocida internacionalmente por su trabajo en educación científica interactiva.

La iniciativa busca acercar la astronomía a la ciudadanía mediante espacios de aprendizaje, divulgación y experiencias educativas, además de potenciar el turismo astronómico y despertar el interés de las nuevas generaciones por la ciencia.

Visita de autoridades y proyección del proyecto

El desarrollo del telescopio también fue conocido en terreno por autoridades nacionales y regionales que visitaron el Observatorio Las Campanas el pasado 2 de octubre, con el objetivo de interiorizarse sobre el avance de las obras y la magnitud de la infraestructura que se construye en el norte del país.
Para Contreras-Villarroel, la visita permitió mostrar directamente las dimensiones del proyecto y abrir una conversación sobre las oportunidades que una inversión científica de esta escala puede generar para la zona y el país.

“Para nosotros es importante mantener este diálogo, porque Chile tiene condiciones excepcionales para la astronomía y existe una oportunidad de proyectar ese liderazgo hacia las próximas décadas”, manifestó.