EN LA SERENA
La Plaza San Francisco: Testigo de piedra y memoria del casco histórico
Enclavada en el corazón del casco histórico de La Serena, la Plaza San Francisco es mucho más que un espacio público, es un auténtico portal al pasado colonial de la "Ciudad de los Campanarios". Este tradicional rincón urbano está estrechamente ligado a la historia de la orden franciscana y, sobre todo, a la imponente Iglesia de San Francisco, reconocida como el edificio de piedra más antiguo de la comuna.
Los orígenes de este emblemático sector se remontan a 1563, año en que la Orden Franciscana arribó a la ciudad y estableció un modesto oratorio inicial construido en adobe. Décadas más tarde, entre 1590 y 1627, se levantó el actual templo utilizando piedra caliza blanca extraída de canteras locales como Juan Soldado y Peñuelas Alto. Esta joya arquitectónica abrió sus puertas oficialmente el 25 de diciembre de 1627, dando forma simultánea a la pequeña plazuela y espacio público que se despliega justo frente a su monumental fachada.
Estratégicamente emplazada en la esquina de la Avenida Balmaceda -antiguamente conocida como la calle de La Merced- y la calle Eduardo de la Barra, la plaza marcó históricamente uno de los extremos del clásico damero fundacional serenense. Su trazado dialoga de cerca con las antiguas quebradas y paseos de la comuna, vinculándose de manera directa con las inmediaciones de la vecina quebrada y la posterior Avenida Francisco de Aguirre.
Hoy en día, la plaza y su plazuela funcionan como un valioso espacio de detención patrimonial. No solo resguardan el entorno inmediato del templo -declarado Monumento Nacional-, sino que también actúan como un punto de encuentro comunitario que alberga ocasionalmente ferias culturales, muestras de memoria local y diversas actividades que revitalizan la identidad de La Serena.