Tenis nacional y balance de temporada
Copa Davis: Chile pasa del triunfo ante Serbia a mirar hacia 2027
El público de Santiago esperaba una serie peleada, de esas en las que Chile podía dar la sorpresa, pero el enfrentamiento ante España terminó con una dura derrota para el equipo nacional. El 19 y 20 de septiembre de 2026, sobre la arcilla del Parque Estadio Nacional, la selección dirigida por Nicolás Massú cayó por 4-0 ante los españoles, que se quedaron con el cupo para las Finales de la Copa Davis en Bolonia, y que figuran entre los favoritos para alzarse con el título. La serie se complicó desde la primera jornada. Alejandro Tabilo cayó ante Daniel Mérida por 5-7, 6-3 y 6-3, mientras que Cristian Garin perdió frente a Rafael Jódar por 6-0 y 6-2. Al día siguiente, Jaume Munar y Pedro Martínez superaron a Tabilo y Tomás Barrios Vera en el partido de dobles y le dieron a España el punto decisivo. Luego, Martín Landaluce venció a Matías Soto por 6-2 y 6-3, sellando el 4-0 definitivo.
Fue un golpe duro para Chile, especialmente por jugar en casa, aunque la derrota no borra la historia que el equipo nacional ha construido en esta competencia.
El camino de Chile en la Copa Davis 2026
La temporada había comenzado con expectativas muy distintas. En febrero, también en Santiago, el equipo de Massú derrotó a Serbia por 4-0 en la primera ronda de los Qualifiers y mostró un buen nivel tanto en los partidos individuales como en el dobles.
Tomás Barrios Vera consiguió el primer punto ante Dušan Lajović, mientras que Tabilo superó a Ognjen Milić. En el partido de dobles, Barrios y Nicolás Jarry vencieron por 6-4 y 6-4 a los hermanos Sabanov. Finalmente, Matías Soto aseguró la victoria chilena al imponerse a Branko ÄÂurić en el match tie-break.
Ese resultado había generado expectativas de cara al enfrentamiento con España. Jugar de local y sobre arcilla parecía una ventaja para los sudamericanos, pero la serie de septiembre mostró lo difícil que es mantener el nivel frente a rivales de mayor jerarquía. La temporada dejó dos caras para Chile: un equipo capaz de ganar una llave con autoridad, pero que todavía necesita encontrar mayor regularidad para competir de igual a igual con las selecciones más fuertes.
Una tradición que se remonta a la final de 1976
Para Chile, la Copa Davis es mucho más que un torneo por equipos: forma parte de su historia deportiva. El mayor logro del país en la competencia sigue siendo la final de 1976, disputada en Santiago frente a Italia. El equipo liderado por Jaime Fillol y Patricio Cornejo llegó a la definición, pero los italianos se quedaron con el título tras imponerse por 4-1. Aunque Chile no pudo levantar la copa, aquella campaña sigue siendo su mejor actuación en el torneo.
En las décadas siguientes, varias figuras contribuyeron a mantener viva esa tradición. Hans Gildemeister, Marcelo Ríos, Fernando González y Nicolás Massú son parte de los grandes nombres del tenis chileno que han defendido al país en la Copa Davis. González y Massú también quedaron en la historia del deporte nacional por sus medallas de oro y bronce, respectivamente, en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Hoy, Massú vive la competencia desde otro lugar: como capitán, tiene la tarea de guiar a los jugadores que buscan seguir ese camino.
Por qué la Copa Davis sigue siendo importante para el tenis chileno
Jugar por Chile tiene un valor especial. A diferencia de los torneos individuales, en la Copa Davis los tenistas comparten la responsabilidad por el resultado y cada partido cuenta para el equipo. Cuando la serie se disputa en casa, el apoyo de los hinchas también se hace sentir y le da un ambiente distinto a la competencia.
Para los jugadores más jóvenes, integrar el equipo nacional es una oportunidad para medirse con rivales exigentes y ganar experiencia en partidos de mucha presión. La serie ante España mostró que Chile todavía tiene aspectos por mejorar, tanto en los singles como en el dobles. Identificar esas falencias será importante de cara a los próximos compromisos.
Mirada a 2027: volver a las Finales
La derrota ante España cierra la campaña chilena de 2026, pero también deja tareas pendientes para la próxima temporada. Massú y la federación tendrán que evaluar el rendimiento del equipo y definir cómo fortalecer el plantel, combinando la experiencia de los jugadores habituales con nuevas opciones.
El 4-0 ante Serbia en febrero mostró una versión sólida de Chile; la serie frente a España fue mucho más difícil. La diferencia entre ambos resultados refleja el desafío que tiene por delante el equipo: sostener su nivel frente a rivales de mayor jerarquía. En 2027, Chile buscará dar ese paso y volver a meterse en la pelea por un lugar en las Finales de la Copa Davis.