EL ARIETE TALQUINO QUE ENCONTRÓ SU LUGAR EN EL CUADRO PAPAYERO

Felipe Chamorro se afirma en La Serena y apunta a una copa

Si bien reconoce que “siempre hay piedras en el camino”, a los 25 años, el volante que comparte con Jeisson Vargas el liderazgo goleador granate, sueña con una participación internacional.
En La Serena, Felipe Chamorro, el joven que aprendió a vivir lejos de casa encontró afecto, confianza y un desafío por cumplir con el conjunto serenense.
En La Serena, Felipe Chamorro, el joven que aprendió a vivir lejos de casa encontró afecto, confianza y un desafío por cumplir con el conjunto serenense.
sábado 17 de octubre de 2026

A Felipe Chamorro Aspe la vida le enseñó temprano a desenvolverse lejos de casa. Tenía 15 años cuando dejó Talca, donde transcurrió su infancia y permanece su familia, para incorporarse a las divisiones inferiores de Palestino. Desde entonces, acostumbrarse a otras ciudades, resolver lo cotidiano y convivir con la distancia se volvieron parte de un aprendizaje que todavía continúa.

“Yo vivo solo desde los 15 años”, cuenta con naturalidad. Detrás de esa frase hay una trayectoria personal que ayuda a entender al futbolista que hoy, con 25, se ha convertido en una pieza importante de Deportes La Serena. Un volante que llega al gol, aunque también reconoce cuánto ha debido madurar para afirmarse en el fútbol profesional.

Su llegada al conjunto papayero, en 2025, representó otro paso fuera de un entorno conocido. Había debutado con Palestino en 2020 y firmado su primer contrato profesional en marzo de 2021. En La Cisterna se formó y conoció la exigencia de competir; en La Serena debía comenzar a construir un nuevo espacio.

“Era mi primera salida como jugador profesional. Venía con mucha ilusión”, recuerda. Sin embargo, el primer año no respondió completamente a sus expectativas. El equipo debió luchar por la permanencia y él atravesó una experiencia distinta de las campañas en que la preocupación era conseguir una clasificación internacional.

“Viví momentos muy duros que, bueno, solo los cercanos saben lo que realmente pasé, pero eso me ayudó a crecer mucho”, reconoce. No entrega detalles de esas dificultades, aunque sí describe la tensión de un camarín amenazado por el descenso, “cada jugador la enfrenta de manera diferente, mientras todos comparten la incertidumbre”, agrega.

Chamorro decidió mirar ese período como parte de su formación. “Uno siempre quiere que sea todo lindo, pero lamentablemente en el fútbol y en la vida nunca es así. Siempre hay piedras en el camino que uno va superando”, reflexiona. Esa convicción le permitió darle un sentido al esfuerzo y volver este año con otra disposición.

También encontró una ciudad que lo hizo sentirse más cerca de sus orígenes. Después del ritmo de Santiago, La Serena le devolvió sensaciones conocidas. “Cuando vengo acá fue como volver a mi infancia”, explica, al relacionar la tranquilidad serenense con sus años en Talca.

Fuera de la cancha disfruta caminar por la Avenida del Mar. El borde costero es uno de sus lugares preferidos para despejarse y compartir cuando su familia puede visitarlo. “El mar me gusta mucho. La vibra aquí es distinta. Creo que se vive más feliz que en Santiago”, comenta. Esos encuentros le permiten recuperar parte de la convivencia familiar que dejó siendo adolescente.

Con esa adaptación también se fortaleció su fútbol. En la temporada 2026 suma diez anotaciones, las mismas que Jeisson Vargas, de ellas siete en la Liga de Primera, dos en la Copa de la Liga y una en Copa Chile. Entre sus actuaciones destacan los dobletes frente a Universidad Católica, Universidad de Chile y Deportes Limache.

Aunque las cifras lo sitúan entre los principales argumentos ofensivos del equipo de Felipe Gutiérrez, Chamorro se siente más cómodo iniciando las jugadas algunos metros atrás. Prefiere participar, recibir de frente y sorprender desde el mediocampo.

“De volante mixto creo que es mi posición más cómoda. Llegando de atrás soy más peligroso, genero más”, explica. Como centro delantero siente que interviene menos y debe recibir demasiado de espaldas. De todas maneras, “si tengo que jugar de arquero, voy a jugar de arquero”, precisa dejando clara su disposición.

La aspiración colectiva también lo moviliza. Después de un año marcado por la angustia, ahora quiere ayudar a que La Serena termine en puestos de clasificación internacional. “Nosotros tenemos el objetivo claro desde principio de año, que es una copa internacional”, sostiene.

Sabe que para conseguirlo deben encontrar la regularidad que les ha faltado. Reconoce que han alternado buenos encuentros con derrotas y que las lesiones han condicionado al plantel. Por eso valora contar con más compañeros disponibles para afrontar la recta decisiva.

Él, sin embargo, deberá esperar el próximo fin de semana, una suspensión lo dejará fuera del compromiso ante Deportes Concepción en La Portada. Le tocará acompañar desde afuera a un grupo cuya confianza comparte.

Finalmente y sobre su futuro contractual prefiere no anticiparse. Su atención está puesta en cerrar bien este 2026 y responder al cariño de los hinchas que lo saludan, felicitan y le piden fotografías. “Le agradezco a cada persona que apoya al equipo y me apoya a mí”, dice.

Felipe Chamorro se afirma en La Serena y apunta a una copa