PERSISTEN LAS DIFICULTADES PRODUCTIVAS
Crianceros del Limarí advierten baja producción de queso pese a recuperación de praderas
Por: Martha Hecherdorsf
A casi tres meses de los temporales de invierno, la recuperación de las praderas ha mejorado las condiciones de alimentación del ganado caprino en distintos sectores del Limarí, pero todavía no se traduce en una recuperación económica para todas las familias crianceras.
Dirigentes de la provincia advierten que las pérdidas de animales continúan afectando la producción de leche y queso, mientras los bajos precios ofrecidos por algunos compradores dificultan la recuperación de sus ingresos.
Praderas recuperadas, producción a la baja
Petronila Espinoza, presidenta del Comité de Crianceros de Río Hurtado, explicó que la alimentación ha mejorado para quienes mantienen a sus cabras en praderas naturales. "Actualmente tenemos pasto para nuestros animales", señaló. La situación, sin embargo, es distinta para los productores con animales estabulados, que siguen dependiendo de la compra de alimento.
En Monte Patria, David Arancibia, presidente de la Asociación de Crianceros, describió una recuperación parcial del ganado sobreviviente, pero advirtió que las pérdidas de crías siguen repercutiendo en la actividad lechera. "Se ha ido recuperando en parte la masa que quedó, pero las cabras productoras lamentablemente no se recuperan porque perdieron su cría antes del tiempo", afirmó.
El dirigente sostuvo que hay muy poca producción de queso y estimó que la temporada está prácticamente perdida para numerosos crianceros.
Desde Punitaqui, Milton Román, dirigente de los crianceros de la comuna, entregó una apreciación similar. Si bien observa que los animales han comenzado a recuperarse, aseguró que entre productores de su sector "hay muy baja producción de leche, lo que repercute en la elaboración de queso”. comentó.
Preocupación por el precio del queso
A las dificultades productivas se suma la inquietud por los valores que ofrecen los compradores. En Río Hurtado, Espinoza aseguró que actualmente se está pagando entre $5.000 y $5.500 por kilo de queso de cabra, mientras que, según su observación, en Ovalle el producto se revende entre $7.000 y $8.000. Para la dirigente, lo que reciben los productores resulta insuficiente para sostener sus gastos.
En Punitaqui, Román reportó valores menores. "Están pagando 4 mil pesos, y con tendencia fuertemente a bajar", afirmó, señalando que otros crianceros de su entorno han vivido situaciones similares. Se trata de precios reportados por dirigentes, no de promedios provinciales.
Janet Andrade, presidenta de los crianceros de Ovalle y de la Mesa Caprina Provincial, también manifestó preocupación. Según su experiencia, el precio del queso no había llegado a niveles tan bajos desde hacía aproximadamente tres años. "Nosotros perdimos animales, perdimos producción y con eso no nos alcanza para nada", expresó.
En Monte Patria, David Arancibia explicó que la menor disponibilidad de queso ha permitido mantener ciertos precios respecto de años anteriores. Sin embargo, cuestionó que algunos intermediarios intenten reducir los valores pagados a los productores, quienes, según señaló, muchas veces deben aceptar las ofertas debido a que no cuentan con instalaciones adecuadas para almacenar sus productos.
Pozos dañados y necesidades pendientes
A las dificultades económicas se suman los daños que dejaron los temporales en la infraestructura rural. En Punitaqui, Milton Román advirtió que las crecidas de quebradas dejaron pozos cubiertos de sedimentos, afectando el abastecimiento de agua para el ganado. En su caso, aseguró que, pese a haber financiado trabajos de limpieza, las nuevas precipitaciones volvieron a obstruir su pozo, dejándolo sin acceso a esa fuente de agua para sus animales.
Esta situación también preocupa a Janet Andrade, quien señaló que actualmente una de las principales necesidades de los crianceros es contar con maquinaria para limpiar los piques afectados por las crecidas. La dirigente llamó a los municipios a colaborar en estas labores, considerando que el acceso al agua sigue siendo fundamental para mantener los rebaños.
En Río Hurtado, Petronila Espinoza advirtió que algunos caminos de acceso a las majadas continúan interrumpidos, dificultando el traslado de animales y la comercialización del queso. Según explicó, hay productores que deben transportar sus productos hasta sectores donde puedan ser retirados por los compradores, mientras otros han costeado reparaciones de caminos que volvieron a resultar dañados por nuevas crecidas de quebradas.
Recuperación parcial del sector
El seremi de Agricultura, Vicente Cortés, reconoció que la recuperación de las praderas ha permitido disminuir parcialmente los gastos en alimentación del ganado, aunque las pérdidas de animales continúan afectando la producción de leche y queso. En ese sentido, advirtió que las condiciones varían entre sectores y que todavía no existe un balance definitivo sobre la recuperación productiva del Limarí.
En cuanto a las ayudas, INDAP ha entregado más de 391 mil kilos de alimento para ganado caprino a 1.422 productores de la Región de Coquimbo, con una inversión superior a $171 millones. A ello se suman cerca de $1.300 millones del Gobierno Regional destinados a alimentación animal y apícola, aunque no precisó cuánto de estos recursos se ha ejecutado.
Respecto de los bajos precios del queso, la autoridad señaló que existen distintas variables que influyen en su comercialización, sin detallar medidas específicas frente a esta preocupación.