Inseguridad en pleno centro serenense
Ataque con arma blanca reabre preocupación por la seguridad en La Recova
La agresión se habría producido tras una discusión entre la mujer y un hombre, ambos en situación de calle. Las circunstancias que originaron el ataque, en tanto, aún deben ser esclarecidas.
Para vecinos y comerciantes, sin embargo, lo ocurrido estaría lejos de ser un hecho aislado. Según aseguran, las peleas, los robos y el consumo de alcohol y drogas en espacios públicos se repiten desde hace años. También advierten que, durante el último tiempo, se han registrado episodios de mayor gravedad, incluido un homicidio.
“Estamos a una cuadra de la comisaría más grande de la región y vivimos con un sentimiento de inseguridad. Se imaginan si Carabineros no estuviera tan cerca, la gente no podría ni andar”, señaló Víctor, vecino de calle Brasil.
El residente sostuvo que son frecuentes los llamados a Carabineros por enfrentamientos entre personas en situación de calle y otras incivilidades. Asimismo, manifestó su preocupación por la ocupación de viviendas abandonadas.
“Acá pasa algo grave y aparecen todos: Carabineros, el municipio y las autoridades, pero a los días ya se olvidan y vuelve todo a la ‘normalidad’. Son varios años que llevamos viviendo lo mismo”, sostuvo.
43 detenidos en lo que va de año
Desde Carabineros sostienen que se han realizado una serie de intervenciones y operativos que han permitido previnir algunas situaciones, tal como lo indica el mayor Felipe Contreras, jefe operativo de la Primera Comisaría de La Serena, quien entregó cifras sobre los procedimientos realizados en el sector. Según detalló, durante este año se ha detenido a 43 personas en La Recova por distintos delitos y causas pendientes.
De ese total, diez detenciones estuvieron vinculadas a delitos relacionados con drogas, como consumo, porte o microtráfico, una correspondió a un caso de homicidio y seis a porte de arma blanca. Además, se registraron cuatro detenciones por hurtos, cuatro por lesiones y once por personas que mantenían órdenes judiciales pendientes.
El oficial agregó que en los últimos meses se han realizado más de 200 controles en el sector y que las fiscalizaciones se han triplicado respecto de las efectuadas a comienzos de año. Ello, como parte de una estrategia para fortalecer la presencia policial y responder a las inquietudes de residentes y comerciantes.
Contreras señaló que el trabajo contempla coordinación con las juntas de vecinos y el municipio, además de patrullajes preventivos conjuntos y despliegues focalizados en el centro. Como ejemplo, mencionó que la semana anterior se detuvo a nueve personas con órdenes judiciales pendientes durante dos operativos.
Condiciones sociales complejas
Pese a ello, el mayor de Carabineros advirtió que resolver este problema requiere de una respuesta que vaya más allá de la intervención policial.
En esa misma línea, el director de Seguridad Ciudadana de La Serena, José Carrasco, junto con calificar lo ocurrido como un hecho lamentable, - asegurando que ello refuerza la necesidad de mantener presencia preventiva y capacidad de respuesta en el sector - reconoció que la condición de vulnerabilidad social en la que viven víctima y victimario evidencia la necesidad de combinar prevención, intervención oportuna y coordinación institucional.
De hecho, dijo, ambos involucrados en el hecho, eran conocidos por los equipos que realizan patrullajes diarios en el sector.
Por lo mismo, desde el municipio plantearon que la situación de calle requiere de seguimiento y una respuesta articulada, por lo que el trabajo no puede limitarse a las fiscalizaciones.
De todas formas, recientemente se instaló un móvil de Seguridad Ciudadana en el acceso principal de La Recova, punto de alta concurrencia para residentes y turistas, y los equipos municipales mantienen labores permanentes en el lugar y en sus alrededores, en coordinación con la administración del recinto.
Según explicó, se estableció una mesa de trabajo para evaluar las distintas variables de seguridad y definir medidas destinadas a prevenir situaciones de riesgo y mejorar la respuesta a los requerimientos de la comunidad.
Respuesta sostenida
La seremi de Seguridad Pública, María José Duarte, en tanto, también manifestó su preocupación por el ataque y reconoció la inquietud que hechos como estos generan entre vecinos, comerciantes y personas que transitan por el centro de La Serena.
La autoridad señaló que la respuesta debe mantenerse en el tiempo e incluir patrullajes focalizados en los lugares y horarios de mayor riesgo, investigación de los delitos y recuperación de los espacios públicos.
Y en línea con lo planteado con anterioridad, afirmó la necesidad de fortalecer las intervenciones dirigidas a personas en situación de calle, quienes también están expuestas a hechos de violencia. El objetivo, indicó, debe ser proteger a las personas más vulnerables y recuperar la tranquilidad en el centro cívico.
Una degradación de larga data
Para el exgeneral de Carabineros y magíster en Criminología, Jorge Tobar, lo que ocurre en La Recova debe analizarse desde una situación de degradación de la seguridad en barrios o puntos de encuentro urbano.
El experto recordó que este espacio ha sido históricamente un lugar de reunión social, turística, comercial y cultural. Sin embargo, explicó que algunos sectores pueden experimentar un deterioro progresivo de sus condiciones de seguridad por factores que van más allá de la acción policial.
Como marco de análisis, mencionó la teoría de las “ventanas rotas”, que plantea que el desorden y el descuido de los espacios pueden favorecer conductas incívicas y debilitar la convivencia.
Por lo mismo, Tobar advirtió que sería un error pensar que el problema se resolverá únicamente aumentando la vigilancia policial o municipal pues, a su juicio, se requiere un diagnóstico con participación de residentes y locatarios, identificar los factores que originan la situación y definir medidas adecuadas para enfrentarlos.
También consideró relevante evaluar periódicamente la percepción de seguridad de quienes viven y trabajan en el sector, para determinar si las intervenciones producen mejoras o si los problemas persisten.
Como ejemplo, mencionó una intervención realizada en el Parque Schneider de Copiapó, espacio que, según relató, experimentó un deterioro de sus condiciones de seguridad antes de ser recuperado mediante una intervención integral.