Debido al aumento de caudales
Las lluvias reactivan atractivos naturales y abren nuevas oportunidades para el turismo en Limarí
Las lluvias registradas durante los últimos temporales no solo significaron un alivio para una región históricamente afectada por la escasez hídrica. También transformaron el paisaje.El aumento de los caudales, la recuperación de cascadas y el mayor nivel de los embalses volvieron a poner en valor atractivos naturales, fortaleciendo el turismo de naturaleza y diversificando la oferta de Limarí.
Uno de los ejemplos se encuentra en Monte Patria, donde sectores como Las Tacitas de Panguesillo y las bajadas de agua temporales en el Cerro Tulahuén destacan por su atractivo.
“El aumento de los cauces han transformado diversos sectores de nuestra comuna, reeditando atractivos naturales icónicos como Las Tacitas de Panguesillo y las bajadas de agua temporales en el Cerro Tulahuén, los cuales hoy presentan una belleza paisajística de alto interés para vecinos y visitantes”, sostuvieron desde la municipalidad de la comuna de los valles generosos, asegurando que ven con optimismo el dinamismo que este recurso hídrico aporta al desarrollo turístico local.
La municipalidad también destacó el trabajo que se está desarrollando para potenciar las actividades vinculadas al Embalse La Paloma, particularmente en el ámbito de los servicios náuticos y las experiencias recreativas en el agua.
Al respecto, indicaron que existe una coordinación con la administración del embalse para avanzar en la formalización de esta oferta, “nuestro objetivo es formalizar y potenciar la oferta de servicios náuticos bajo estándares normados de seguridad, entendiendo que la operación y eventuales rescates en cuerpos de agua de esta magnitud o en zonas de difícil acceso revisten una alta complejidad”, indicaron, enfatizando que desarrollar un turismo de calidad implica cuidar a los visitantes.
“Invitamos a la comunidad a disfrutar de estos parajes tomando las precauciones necesarias, utilizando el equipamiento adecuado para evitar exponerse a situaciones de riesgo en zonas de quebradas o accesos complejos”, sostuvieron desde la municipalidad, destacando que, desde la gestión del alcalde Cristian Herrera, se han impulsado campañas orientadas a la promoción y protección del entorno, buscando vincular el cuidado del medioambiente con el desarrollo de nuevas experiencias turísticas.
Ovalle y la recuperación de sus espacios
En Ovalle, el aumento del recurso hídrico también comienza a generar expectativas respecto de las posibilidades de recuperar y potenciar distintos espacios naturales de la comuna.
Desde el municipio señalaron que las precipitaciones han provocado cambios importantes, especialmente en los sectores cercanos al Embalse La Paloma y las riberas del río Limarí, donde el mayor nivel de agua representa una oportunidad para impulsar iniciativas de recreación y esparcimiento.
Uno de los proyectos que buscan fortalecer es la reactivación del Parque Tamelcura, junto con la puesta en valor de las riberas del río Limarí como lugares de encuentro con la naturaleza y espacios para el desarrollo de actividades al aire libre.
“Hemos comenzado a observar un mayor interés de visitantes por estos sectores, con personas que llegan en motorhomes, realizan camping, asados y disfrutan de los entornos naturales, lo que genera nuevas oportunidades para el desarrollo de actividades turísticas y recreativas”, indicaron desde la municipalidad, añadiendo que el aumento del nivel de agua también abre posibilidades para explorar el desarrollo de actividades deportivas y recreativas acuáticas, como SUP (stand up paddle o tabla de remo), kayak, motos de agua y navegación en lanchas, entre otras.
No obstante, desde la administración comunal precisaron que se trata de posibilidades que requieren evaluación y articulación con los organismos competentes, tanto para determinar su factibilidad como para establecer las condiciones necesarias para su desarrollo.
“Sin duda, el aumento del recurso hídrico representa una oportunidad para recuperar espacios naturales, diversificar las experiencias y fortalecer la oferta de turismo de naturaleza y recreación en nuestra comuna”, destacaron.
Un fenómeno que se extiende por la región
Desde la experiencia en terreno, el guía turístico Javier Panire comentó a El Ovallino que existe un mayor interés por recorrer lugares que han recuperado sus cascadas y pozas tras las precipitaciones.
Según explicó, el fenómeno no se limita a Limarí, sino que se extiende a distintos puntos de la Región de Coquimbo como el Embalse Puclaro, en Elqui, y los embalses La Paloma, en Limarí, y El Bato, en Choapa.
En la provincia, destacó las alternativas de trekking hacia cascadas y formaciones naturales como las Tacitas de Panguesillo, recorridos que también han permitido visibilizar otros elementos del patrimonio local, como la presencia de petroglifos en distintos sectores del Valle de Limarí.
“También se ha empezado a arrendar indumentaria acuática como botes y kayaks en el Embalse La Paloma, en el sector de la Isla de Condorito y en esta última semana también ha aumentado mucho el número de personas que se han acercado al lugar para ver las compuertas abrirse luego de 29 años” indicó.
Panire advirtió que el aumento de visitantes también plantea desafíos en materia de seguridad, ya que muchas personas llegan a estos lugares por cuenta propia, motivadas por videos que encuentran en redes sociales, sin necesariamente conocer las características del terreno o las dificultades de acceso. Por ello, recomendó preferir los recorridos acompañados por agencias o guías turísticos locales, quienes conocen los sectores y pueden orientar a los visitantes sobre las condiciones de cada ruta.
“El agua es un recurso invaluable, el cual hay que aprovechar y cuidar siempre. Es importante poder visitar los escenarios que nos deja en estos momentos de escasez, ya que la gente aprende a querer más la región y valorar este espectáculo que es efímero, porque no siempre llueve tanto”, señaló, llamando a recorrer la región, disfrutar de sus paisajes y respetar la flora y fauna silvestre, evitando cortar flores, alimentar animales o dejar residuos en los lugares visitados. “La basura que llega conmigo se va conmigo”, resumió, invitando a aplicar el principio de no dejar rastro durante cada visita.