Unión Minas Tofo: 90 años de fútbol y pasión
El por qué el fútbol fue durante más de 50 años el evento de distracción preferido de los tofinos se debe quizás a que los “gringos” que llegaron en los años ‘20 como ejecutivos de la Bethlehem Chile Iron Mines Company al mineral provenían de Baltimore, ciudad de la costa atlántica norteamericana, en donde el equipo de soccer de la siderúrgica Bethlehem Steel fue durante años campeón de la liga nacional.
Los primeros años
El club siempre se desarrolló en torno a las actividades laborales y sociales del mineral El Tofo. En los primeros años el trabajo de dirigentes, aportes de socios y de la empresa norteamericana fue fundamental para lograr salir adelante.
Dice la historia que la confección de la primera indumentaria en seda amarilla y negra fue realizada por costureras del mineral, incluyendo el bordado de la insignia al pecho.
Además, el uniforme de cada jugador incluía una boina “tejida a crochet”, que reemplazaba con elegancia el pañuelo anudado en sus cuatro extremos.
La tarea más compleja, el lavado y planchado post partido de los uniformes, situación que se repite en la actualidad en muchos clubes amateurs, habla de “un apostolado e infinita paciencia” de la esposa del dirigente.
El rol que jugaban dirigentes, socios y representantes de la empresa minera era aún más importante pues de ellos dependía gestionar la adquisición de zapatos de fútbol con puentes desde La Serena o interceder ante el míster para que contratara al afuerino que llegaba al pueblo y que era “bueno pa’ la pelota” o lograr la construcción de un nicho en el cementerio de La Higuera para sepultar a socios de la institución.
Es quizás en esta etapa donde se cimentan las bases para que el club tuviera la característica de ser el más popular del mineral ya que pasó de ser una entretención de fin de semana a ser parte de la identidad de cada familia tofina, aspecto que en alguna medida conserva hasta nuestros días.
La época del mineral
Es en forma paralela al desarrollo del mineral que el club logra su mayor vitalidad ya que participaba en un competitivo campeonato frente a los otros clubes existentes en torno a las actividades de la empresa minera: En la época de verano, o cese de competencias, se realizaban “giras” a El Trapiche, Los Choros, Punta Colorada, La Higuera en donde, arriba de un camión con bancas y tablones, llegaba la delegación, incluidas mujeres y niños, completamente empolvados a su destino.
En más de alguna oportunidad también llegó a la ciudad de La Serena, donde era respetado por la calidad de sus jugadores. Así en la antigua cancha de La Vega, actual Parque Pedro de Valdivia, la visita de Unión Minas Tofo congregaba a la afición futbolística serenense.
También en innumerables ocasiones “El Minas” representó a la comuna de La Higuera en campeonatos regionales.
Curiosamente, en el pueblo existían dos canchas de fútbol, la “Cancha Vieja”, ubicada literalmente en la punta del cerro, y la Cancha Nueva, ubicada en la parte baja del campamento. En ambas la neblina tenía la última palabra para continuar el juego.
Hablar de un club de fútbol sin “estrellas” es inconcebible y es aquí donde se junta mito y realidad. Sin embargo, aparecen nombres que son reconocidos por varias generaciones, que hablan de la pegada que metía arqueros al fondo de la red, del tiro libre imposible, del dotado tácticamente, del que pudo ser profesional y simplemente no quiso, del que lo vino a buscar una delegación del Magallanes por los años 40 y que prefirió la estabilidad laboral del mineral. Nombres inolvidables que cada domingo descendían serpenteando entre las corridas de casas para sacarse el “mameluco” y vestirse de ídolos, genios y figuras, Manuel Ponce, los hermanos Hernán y Arturo Pizarro, Celestino Flores, Isidoro Ceura, Segundo Toro, entre otros.
Dicen que El Tofo se cierra…
Lo que durante varios años fue un rumor, finalmente ocurrió. En diciembre de 1974 el mineral cerró definitivamente y los tofinos debieron emigrar.
Para el club esto fue el pitazo final. Sin embargo, cuando ya se había comenzado a regalar implementación y equipos a algunos clubes del sector Las Compañías, aparece la visión de un grupo que decide mantener vigente sin saber quizás que sería la única institución viva, hasta hoy, del pueblo que cobijó generaciones.
Elías González, Marcial Bahamondes, Jaime Zepeda, Nicolás Barraza, Santiago Romero, Ramón y Jorge Tabilo “refundan” y dan continuidad al club en el sector de la Compañía Alta, logrando insertarlo en la competencia local.
La época dorada
Deportivamente es en esta etapa donde el club cosecha sus mayores logros a nivel regional, representando a la Asociación Serena Norte de ANFA.
Tras lograr el vicecampeonato el año 1984, en 1987 logra el título de campeón regional en la Serie Honor y posteriormente, el vice campeonato el año 2000 y 2002. Además, en 1988 y 2008 es subcampeón de la serie Senior. En esta época destacan Eladio Herrera, el mítico “Choncho”, Julio Alday, Luis Ávalos, Pedro González.
Por el Unión Minas Tofo también han jugado ex futbolistas profesionales, entre los más queridos destacan el talentoso Héctor “Kunta” Cabello, mundialista juvenil de 1987; su hermano Jaime, quien defendió la casaquilla granate por varios años; Juan Castillo; Marco Alegría y Claudio Troncoso, entre otros.
Hoy, cuando el club celebra 90 años de vida, fútbol, pasión e historias, donde varias generaciones compartieron el privilegio de “ser del Minas” y cuando de El Tofo sólo queda el recuerdo en la memoria de los tofinos, en la sede de Avenida La Paz en la Compañía Alta, a veces, en medio del silencio se asoma la neblina tofina y se escucha la celebración de un “goool” casi centenario.
La familia Tabilo
Para quienes han conocido la historia del Unión Minas Tofo, es imposible no reconocer en la familia Tabilo González su vital participación y responsabilidad en la vigencia del club. Representan el sello del dirigente que entrega su tiempo, recursos y corazón en beneficio de una institución que sienten como parte de su familia. Son ellos a quienes la historia premia con el privilegio de guiar al club en la conmemoración de los 90 años junto a decenas de familias de “mineros”.
Visitar su sede, construida e implementada bajo la gestión de la familia Tabilo, es un privilegio; en su interior mantiene una colección de más de 100 fotografías relacionadas con el club y por supuesto a El Tofo, además de trofeos de todas las épocas.
La sede está abierta a todo quien quiera visitarla y recorrer los 90 años de historia del club y sus orígenes en el entorno del campamento minero de El Tofo.