Informe final de la SISS descarta presencia de norovirus en agua potable de Ovalle
En septiembre de este año, la ciudad de Ovalle debió enfrentar un brote epidémico (declarado por el Ministerio de Salud) que dio cuenta de numerosos casos de personas detectadas con problemas gastrointestinales, por lo cual se inició una investigación para determinar las causas de esta problemática.
Finalmente, a través de un comunicado de prensa, la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) informó que concluyó la investigación sumaria que inició con ocasión de la emergencia, tras lo cual se determinó que “el norovirus que fue detectado en los pacientes, también se encontró en los análisis realizados en el río Limarí y sus afluentes. No obstante, en las muestras tomadas al agua potable no se detectó la presencia del virus y tampoco se obtuvo por los fiscalizadores ninguna evidencia de dicho virus en las redes de distribución de la empresa concesionaria”.
Al respecto, el director regional de esta entidad, Erick Chulak, explica que de las conclusiones lo que se puede establecer es que, de todas las mediciones que obtuvieron, más los laboratorios externos que contrataron y los aportes de la sanitaria y la Seremía de Salud, “no se puede determinar que el virus haya estado presente en el agua potable”.
Lo que sí se determinó a través del Instituto de Salud Pública (ISP), indica, es que el agua cruda en el río tenía presencia de norovirus “en todo el sector, tanto aguas arriba como aguas abajo, es decir, tanto en El Peñón como en La Chimba”.
Especifica que las muestras que tomo el ISP para la detección se llevaron a cabo el día 5 de septiembre, y correspondieron a 2 del agua del río y 5 de agua potable. “Las 5 muestras de agua potable no determinaron presencia de norovirus, mientras que en las 2 muestras de agua cruda sí existió”.
Esta investigación se contrapone con el sumario llevado a cabo por la Seremía de Salud, que en octubre anunció que determinaba aplicar la máxima sanción que establece el Código Sanitario a Aguas del Valle, consistente en una multa de 1.000 UTM. “Este brote se debió a la contaminación de agua potable en la comuna de Ovalle, y por lo tanto hemos actuado y sancionado en mérito de aquello”, enfatizaba en esa oportunidad el entonces seremi de Salud, Osvaldo Iribarren.
En dicha ocasión, la autoridad afirmaba, además, que “hemos terminado el sumario sanitario y de recabar toda la información desde el punto de vista técnico, social, ambiental y jurídico, primero, hoy tenemos certeza que el brote fue generado por norovirus, segundo que el norovirus fue transportado por el agua potable de la comuna de Ovalle, y para hacer esta aseveración tenemos todas las evidencias epidemiológicas que están señaladas en el sumario”.
CUMPLIENDO LA NORMA. En tanto, el informe de la SISS además detalla que Aguas del Valle “cumplió con el protocolo para la potabilización del agua que le exige la normativa NCH 409 , exigencias que fueron verificadas, tanto respecto de la información conocida antes del episodio, durante la emergencia y una vez superada la misma, según los procedimientos regulares de control que son aplicables a todas las empresas concesionarias de esta especie, sin que resultara posible advertir por parte de esta entidad de control, en ejercicio del rol que le compete y por sus medios, algún incumplimiento reprochable en este ámbito, y pudo comprobar, además, por los medios regulares de medición, y los que debió implementar especialmente en este caso, que el agua producida y distribuida se ajustó a los estándares exigidos para este tipo de servicio”.
Respecto de la hipótesis que manejan de cómo pudo haber llegado este virus a la gente, Chulak señaló que “no nos corresponde a nosotros establecer este tipo de hipótesis, eso fue la investigación que hizo la Seremía de Salud, nosotros lo que nos corresponde como Superintendencia es verificar que la empresa dio cumplimiento a todo lo que establece la norma, lo que se le puede exigir respecto de la calidad del agua potable y en ese sentido después de toda la investigación no hubo reparos”.
Al respecto, agregó que “no desconocemos que hubo un brote de norovirus que afectó a Ovalle, lo que no podemos probar es que sea responsabilidad de la empresa”.
SANCIÓN. Pese a ello, la SISS anunció que dará inicio a un Proceso de Sanción en contra de la sanitaria, pues “el proceso investigativo estableció, que con fechas 3 y 10 de septiembre de 2013, el efluente de la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas (PTAS) de Sotaquí, a cargo de Aguas del Valle S.A., presentó incumplimientos en sus parámetros bacteriológicos, que fueron descargados fuera de norma al cuerpo receptor, en la misma época se desarrollaba en dicha localidad una festividad religiosa de alta convocatoria”.
En este sentido, el jefe regional de la SISS explica que dentro de este proceso se analizaron todas las posibles variables que podrían haber afectado el sistema de agua potable “lo que permite la norma es que sólo el 10% de las muestras pueden estar excedidas, pero en septiembre se tomaron 7 muestras y 2 de ellas dieron este resultado, con lo que se supera lo permitido”. No obstante, aclara que esta sanción se determinó por el proceso, “pero no se verifica que haya una relación directa entre la falla de la planta de aguas servidas con el brote de norovirus en Ovalle”.
En este proceso sancionatorio se le reprocha a la empresa su incumplimiento a la norma del Decreto Supremo 90 de la descarga de agua superficial por exceso de coliformes los días 3 y 10 de septiembre, “la empresa tiene 10 días para presentar sus descargos y después en el análisis de los mismos se procede a la sanción que es una multa”. Esta podría ir desde las 10 a las 100 Unidades Tributarias Anuales (UTA), es decir, desde $4.892.640 hasta $48.926.400.
TRANQUILIDAD. En tanto, a través de un comunicado de prensa, desde Aguas del Valle señalaron que dicho informe les otorga mayor tranquilidad, pues respalda lo que la sanitaria había afirmado durante la emergencia ocurrida en Ovalle. “Como señalamos desde un comienzo, tenemos seguridad de que el norovirus nunca estuvo en nuestra red, por lo cual, el agua potable de la ciudad no fue la vía de distribución del brote infeccioso”.
En cuanto a este proceso sancionatorio que se inicia respecto de la planta de Sotaquí, la compañía aseguró que “prestaremos todos los antecedentes y colaboración a la autoridad para el desarrollo de la investigación. Actuaremos con la mayor transparencia poniendo a disposición todos los elementos que sean necesarios para esclarecer esta situación puntual, relacionada al enorme incremento de población que usó la red de aguas servidas de la ciudad como consecuencia de la celebración”, sostiene.
LOS HECHOS
••• A principios de septiembre de este año se generó alarma en la ciudad de Ovalle, toda vez que 5.470 personas debieron atenderse en centros hospitalarios de la capital limarina tras presentar problemas intestinales. El Ministerio de Salud declaró que existía un brote epidémico causado por norovirus el que, posiblemente se habría dispersado tras el vertimiento de coliformes contaminados al río Limarí tras la realización de la Fiesta de Sotaquí.
Estos hechos provocaron, además, una verdadera psicosis colectiva, que llegó incluso a repercutir en La Serena y Coquimbo. En los supermercados se agotaba el agua mineral y en los consultorios había largas colas en espera de atención.
Las hipótesis hablaban de que la causante de esta enfermedad había sido el agua potable, versión que era rechazada por la empresa sanitaria Aguas del Valle. Esto llevó también a que las mismas autoridades fueran criticadas en su momento por la poca claridad en la información.
Finalmente, la situación fue controlada sin embargo en el marco de esta emergencia se comenzaron a desarrollar diversos análisis, uno de ellos el llevado a cabo por la Superintendencia de Servicios Sanitarios, el que ahora fue a dado a conocer.